Revista revoluciones. (2026). Vol. 8 Num. 24. pags. 40-60

Revista revoluciones https://revistas.inudi.edu.pe/rr ISSN: 2710-0499 ISSN-L: 2788-0480 Editada por: Instituto Universitario de Innovación Ciencia y Tecnología Inudi Perú
Artículo original

La racionalidad técnica en la priorización de proyectos de investigación universitaria: un análisis crítico

DOI: https://doi.org/10.35622/j.rr.2026.024.003

Resumen

El trabajo de investigación desarrolla un análisis crítico sobre la racionalidad técnica en la priorización de proyectos de investigación, el estudio fue cualitativo bajo el paradigma sociocrítico, con diseño descriptivo y desarrollado en dos universidades ecuatorianas, las estrategias metodológicas fueron la síntesis cualitativa mediante revisión documental y entrevistas con guion validado por expertos, el procesamiento de datos se desarrolló con sistematización cualitativa y análisis de contenido. Los resultados señalan que la selección de investigaciones se desarrolla con criterios métricos, cuantificables y agendas estratégicas que favorecen áreas que proporcionan productos medibles, dejando de lado las ciencias sociales y humanidades, lo que permite determinar que los discursos de neutralidad técnica encubren relaciones de poder institucional, concluyendo que este modelo debilita la función social de la universidad y prioriza resultados medibles sobre la reflexión ética y crítica, se propone avanzar hacia modelos de priorización que integren gestión integral con dimensiones sociales de equidad y justicia cognitiva.

INTRODUCCIÓN

En la educación superior actual, la investigación universitaria se ha consolidado como un pilar esencial para el desarrollo del conocimiento, la innovación y la atención de desafíos sociales, económicos y culturales (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura [UNESCO], 2022). Sin embargo, la priorización de los proyectos de investigación no siempre resulta clara y objetiva, ya que las instituciones de educación superior enfrentan limitaciones presupuestarias y restricciones en la asignación de recursos, lo que condiciona su capacidad para establecer prioridades institucionales (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OECD], 2020). A ello se suma que la evaluación de la productividad científica mediante indicadores métricos influye crecientemente en la distribución de fondos e incentivos para la investigación (Hicks, 2012).

En los sistemas de educación superior, la investigación ha adquirido un rol estratégico, ya que su evaluación se vincula cada vez más con la demostración del valor social de la inversión pública, la competitividad científica, la productividad y el bienestar social (Williams, 2020). En este contexto, las instituciones de educación superior han incorporado sistemas de evaluación y financiamiento por desempeño orientados a la eficiencia, la rendición de cuentas y la excelencia, los cuales se apoyan en indicadores y criterios técnicos para distribuir recursos y prestigio académico (Hicks, 2012). No obstante, estos mecanismos no son neutrales, pues influyen en las prácticas de los investigadores, en las decisiones institucionales y en los tipos de conocimiento que se valoran y recompensan, pudiendo comprometer la diversidad, la equidad y la pertinencia social de la producción científica.

En este orden de ideas, puede señalarse que la racionalidad técnica alude al uso de criterios cuantificables y aparentemente objetivos para la toma de decisiones, como las métricas bibliométricas, la eficiencia en el uso de recursos y el cumplimiento de metas. En el ámbito de la administración académica y de la política científica, este enfoque se vincula con modelos de evaluación y financiamiento que privilegian la productividad, el impacto y la competitividad. Sin embargo, estos sistemas no son neutrales, pues influyen en la valoración de la calidad investigativa y presentan limitaciones para reconocer adecuadamente la diversidad epistemológica y la pertinencia de las ciencias sociales y humanidades (Langfeldt et al., 2021; Reale et al., 2018).

Por otro lado, esta lógica se fundamenta en una racionalidad instrumental orientada al logro de la eficiencia, el control y la optimización de medios para alcanzar fines previamente definidos. En el ámbito universitario, ello se traduce en el uso de indicadores de productividad científica, métricas bibliométricas, evaluación de impacto, viabilidad financiera y alineación política y tecnológica. Como advierten Reale et al. (2018), aunque estos mecanismos buscan presentarse como transparentes y objetivos, su aplicación dominante puede simplificar la complejidad del proceso investigativo y dejar en segundo plano dimensiones fundamentales como la relevancia social del conocimiento, la diversidad epistemológica y el compromiso ético de la universidad.

Asi mismo, las prácticas de la gestión universitaria se manifiestan en la necesidad de gestionar la investigación como un proceso productivo, evolutivo y soportado en la gestión del conocimiento, considerado como una tarea obligatoria, por lo que esta necesidad se manifiesta de diferentes formas que incluyen bases de conocimientos en desarrollo constantes y poco difundidas en la instituciones, conocimiento no capitalizado por lo que se pierden posibilidades de autogestión o financiamiento y procedimientos y métodos que no impactan de modo formal en el dominio del conocimiento lo que se traduce en fallos y obstáculos de áreas específicas del saber científico, es por ello que se debe enfatizar en la priorización de proyectos de investigación analizando no solo la viabilidad o el potencial de publicación sino también la capacidad para integrase en redes de conocimiento y la transferencia de los resultados (Huanca-Guanca & Portal-Gallardo, 2023).

Es asi que para una priorización técnica de proyectos sea adecuada se deben proponer modelos formales de asignación de recursos y prioridades dentro de las IES de modo que se integren indicadores cuantitativos y metas estratégicas que permitan reflejar una tendencia hacia la profesionalización de la gestión por un lado y por otro los trabajos en contextos nacionales deben generar metodologías de priorización dando énfasis a las políticas públicas adecuadas que sugieran enfoques más integrales que articulen objetivos de desarrollo con las necesidades sociales que se vislumbren en el sistema territorial vigente (Mejía-González, 2022).

La implementación de modelos de gobernanza basados en la Nueva Gestión Pública ha consolidado una racionalidad técnica en la educación superior que prioriza la rendición de cuentas y el financiamiento por desempeño. En contextos como Finlandia y los países nórdicos, esta tendencia ha fortalecido el uso de instrumentos técnicos para vincular la asignación de recursos al cumplimiento de resultados medibles, alterando significativamente el equilibrio entre la autonomía universitaria y el control externo (Kivistö & Vellamo, 2023). No obstante, estos procesos no operan de manera neutral; en la República Checa se observa que, mientras algunas facultades cuestionan esta lógica desde la autogestión, otras se adaptan pasivamente, lo que erosiona la diversidad epistemológica y desplaza a disciplinas como las humanidades y ciencias sociales de los criterios de priorización institucional (Kavka, 2017).

Esta primacía de los resultados cuantificables genera tensiones estructurales que trascienden el ámbito administrativo, impactando directamente en la función social de la universidad. En Ontario, Canadá, la aplicación de modelos orientados a la métrica de rendimiento ha revelado una desconexión crítica con principios de equidad social, inclusión y formación de una ciudadanía crítica (Lawrence & Rezai-Rashti, 2022). De este modo, la adopción de esquemas de financiamiento basados en el desempeño no solo reconfigura la gestión interna, sino que puede entrar en conflicto con los valores democráticos y las misiones formativas integrales que históricamente han definido a los sistemas de educación superior.

Los diversos antecedentes teóricos y empíricos, particularmente desde la sociología del conocimiento y los estudios de ciencia, tecnología y sociedad (CTS), señalan que la hegemonía de la racionalidad técnica en la priorización de proyectos de investigación puede generar repercusiones significativas y aunque este modelo es eficiente en cuando a la consecución de resultados inmediatos,  ha sido cuestionado por falta de relevancia social y ética de las investigaciones (Tijdink et al., 2023), lo que destaca la homogenización de las agendas científicas, la marginalización de líneas de investigación críticas o emergentes y la subordinación del conocimiento a lógicas de mercado y financiamiento externo, consolidando un sistema de priorización que favorece la cantidad sobre la calidad de la producción científica (Hicks et al., 2015).

En este sentido estas dinámicas adoptadas por la universidad, afecta a las diferentes disciplinas en especial a las ciencias sociales y humanidades, tomando en cuenta que los procesos de producción científica no siempre se ajustan a los parámetros dominantes, situación que contribuye a la marginación investigativa (Pedersen et al., 2020; Hillebrandt & Huber, 2020; Krzeski et al., 2022).

En estas circunstancias, surgen efectos problemáticos tales como la homogeneización de las agendas de investigación, exclusión de los enfoques críticos o interdisciplinarios, subordinación del conocimiento a lógicas de mercado, lo que afecta en especial a las ciencias sociales y las humanidades, cuyos modelos de producción de conocimientos no siempre responden a parámetros técnicos dominantes de evaluación científica (Córdoba et al., 2021).

La racionalidad técnica se fundamenta en la noción de acción instrumental de Max Weber, la cual se orienta al cálculo eficiente de medios para alcanzar fines específicos (Weber, 1978). Bajo este enfoque, las organizaciones modernas priorizan la previsibilidad, el control y la estandarización de procesos como pilares de su estructura operativa. Aunque la idea de racionalidad limitada para reconocer que las decisiones se toman bajo restricciones cognitivas e información incompleta, la gestión contemporánea ha adoptado el paradigma técnico de manera dominante, privilegiando la medición del desempeño y la eficiencia operativa (Hicks et al., 2015).

En el ámbito de la investigación, esta lógica se traduce en sistemas de evaluación rígidos que cuantifican el esfuerzo científico mediante los denominados "indicadores fríos". Bajo esta estructura, los proyectos se miden a través del volumen de publicaciones realizadas, el factor de impacto logrado y la cantidad de dinero externo atraído, buscando objetivos transparentes ante la sociedad. Sin embargo, en la práctica se corre el riesgo de convertir la curiosidad intelectual en un trámite burocrático, donde el cumplimiento de las metas estratégicas impuestas termina pesando más que la pasión por investigar y generar ciencia para el bien común (Weber, 1978).

De lo antes mencionado surge el objetivo analizar críticamente la racionalidad técnica como enfoque dominante en la priorización de proyectos de investigación universitaria, identificando sus implicaciones epistemológicas, éticas y sociales, así como sus efectos diferenciados sobre las disciplinas académicas, particularmente las ciencias sociales y las humanidades.

METODOLOGÍA

El estudio se desarrolló bajo el paradigma sociocrítico, el cual permitió cuestionar las estructuras de poder y las ideologías subyacentes en la gestión académica, este paradigma fue seleccionado debido a que el objeto de estudio no es un fenómeno aislado de la política sino un campo de tensiones donde se manifiestan las estructuras de dominación y poder dentro la universidad.

El enfoque del estudio fue cualitativo debido a la naturaleza crítica y reflexiva de la temática estudiada, lo que se busca es comprender las dinámicas que involucran a la priorización de proyectos de investigación universitaria con el fin de analizar supuestos técnicos, discursos instituciones y relaciones de poder que deben ser analizadas para la toma de decisiones en el ámbito de la investigación, es por ello que orientó a comprender los fenómenos desde la perspectiva de los actores involucrados para generar categorías teóricas tomando en cuenta las vivencias, proceso de investigación que partió de la observación directa y el relato vivencial para conocer la realidad de los participantes, situación que generó el análisis que oriento a las categorías de estudio de donde emerge la base empírica.

El diseño fue descriptivo, puesto que se busca centralizar el análisis de cómo la racionalidad técnica se convierte en un instrumento de poder, por lo que mediante una investigación detallada se va a identificar y comprendes los factores que influyen en la priorización técnica con el fin proporcionar un análisis descriptivo de los fundamentos técnicos e ideológicos que sirven para sustentar el modelo, por otro lado el estudio cuenta con un carácter exploratorio porque se exploraron áreas sociales poco desarrolladas en la literatura desarrollando nuevas aristas de investigación proporcionando una visión integral de cómo la priorización afecta la pertinencia social de la producción científica en el contexto universitario.

En cuanto a las estrategias metodológicas utilizadas por el desarrollo del trabajo de investigación se hizo uso de un combinación de síntesis cualitativa mediante la revisión documental y entrevistas semiestructuradas aplicadas a docentes investigadores que se encuentran inmersos en al ámbito universitario.

La revisión documental se desarrolló sobre la literatura académica y documentos relevantes publicados en revistas especializadas que aborden la racionalidad técnica en la priorización de proyectos de investigación, fundamentos ideológicos y técnicos que sustentan el tema y discursos relacionados con la toma de decisiones, por lo tanto el análisis se centrara en identificar los supuestos técnicos que fundamentan las decisiones de priorización, la estructura normativa y políticas orientadoras de los modelos y los discursos instituciones que sirven para justificar las prácticas que se llevan a cabo para la priorización técnica de la investigación en las IES.

Por otro lado se realizaron entrevistas semiestructuras a un grupo de docentes investigadores con experiencia en gestión de proyectos de investigación y que poseen conocimientos de las políticas universitarias que se aplican para priorizar los proyectos que se deben desarrollar, en este sentido la entrevista permitió profundizar en las percepciones y experiencias de los entrevistados en relación con los fundamentos ideológicos, relaciones de poder, efectos distributivos y la legitimación de los discursos de neutralidad técnica.

Para la selección de los participantes se utilizó el criterio de saturación teórica, para ello se invitó a docentes investigadores de dos Universidades del Ecuador, la Universidad Nacional de Loja y Universidad Estatal Península de Santa Elena que se encuentren participando o hayan participado en proyectos de investigación, en la toma de decisiones, evaluación de propuestas o implementación de políticas de priorización. A medida que se fue entrevistando a los docentes se fue incorporando otros entrevistados hasta que se logró una comprensión del tema de investigación.

El análisis de los datos se realizó mediante una sistematización cualitativa, con uso del método de análisis de contenido con el cual se pudo identificar patrones, categorías emergentes y temas recurrentes en las entrevistas y en la revisión documental, luego de lo cual se procedió a partir de  las categorías analíticas planteadas, se procedió a realizar la interpretación crítica, para identificar las tensiones entre la realidad de poder institucional y la tensión entre los discursos de objetividad técnica y distribución desigual de los recursos institucionales.

RESULTADOS

El análisis se desarrolló mediante un proceso de codificación de categorías emergentes que surgieron de las entrevistas semiestructuradas aplicadas a los informantes a los cuales se les aplicó códigos como Gestor A/director: Autoridades de investigación, Docentes 01 y 02: investigadores con visión alineada a la gestión; Docente 03: Visión crítica sobre autonomía y transparencia; Docente 04: Visión crítica sobre gestión financiera y recursos y docente 05: Visión crítica sobre poder, política y exclusión, esta codificación fue utilizada para elaborar los resultados.

Tabla 1

Estructura lógica de análisis de los datos obtenidos

Categoría general

Subcategorías

Definición operacional

Racionalidad técnica como instrumento de poder en la investigación universitaria

Supuestos técnicos y criterios de priorización

Conjunto de normas, métricas y lineamientos oficiales (PEDI, ODS, Scopus) que validan la calidad de un proyecto.

Relaciones de poder en la toma de decisiones

Dinámicas de influencia, afinidad política o jerarquía que subyacen a la selección de propuestas.

Efectos sociales y distributivos

Consecuencias materiales y académicas de la priorización (asignación de recursos, autonomía, áreas marginadas).

Discursos de neutralidad y legitimación

Narrativas institucionales (eficiencia, excelencia) que justifican las decisiones y ocultan la subjetividad.

Tabla 2

Fundamentos técnicos y criterios de priorización

Subcategoría

Dimensión/
Hallazgo

Descripción del hallazgo

Evidencia empírica (Citas con código)

Criterios de calidad

Consistencia metodológica

Se prioriza la consistencia metodológica, calidad científica, trayectoria de investigador y viabilidad financiera.

"Facultad/consistencia metodológica, excelencia académica, calidad científica, trayectoria de los docentes investigadores..."
(Director de investigaciones, Docente 01)

Alineación estratégica

Planes nacionales de desarrollo

Los proyectos deben estar articulados y alineados con los planes nacionales de desarrollo, de docencia vinculación, ODS, indicadores de acreditación y posicionamiento internacional.

"...se definen en base al marco institucional nacional…se debe articular e integrar los planes estratégico, de investigación, de docencia y vinculación"
(Docente 01, grupo focal)

Enfoque en indicadores

Priorización de la investigación

Existe énfasis en la productividad científica a través de artículos en Scopus o Latindex y ponencias indexadas y se prioriza la investigación aplicada sobre la básica; enfoque en resultados medibles y transferibles.

"Las áreas tecnológicas suelen ser priorizadas por su capacidad de producir productos medibles..."
(Docentes 03 y 05)

Confusión y ambigüedad

Líneas de investigación prioritarias

Algunos investigadores perciben los criterios como confusos, faltos de claridad en las líneas prioritarias, lo que genera confusión en los investigadores.

"...no hay una claridad sobre la selección o prioridad que se da a los proyectos de investigación respecto a las temáticas… estos procesos se sienten confusos, faltos de claridad. En la práctica no se aplica de manera consistente"
(Docentes  03 y 04)

Los fundamentos técnicos e ideológicos vistos desde una óptica educativa, analiza la tensión existente entre la formación integral y la estandarización del conocimiento, por un lado los criterios de calidad aseguran el rigor académico, sin embargo en este contexto se pretende priorizar el saber hacer sobe el saber ser generando poco o ningún cuestionamiento profundo corriendo el riesgo de convertir a la docencia en una mera transferencia de algoritmos técnicos preestablecidos.

Al profundizar en este análisis, es menester contrastar la educación problematizadora con las dinámicas actuales de productividad descritas por Yadigarova (2024), quien identifica factores que condicionan el rendimiento científico en las instituciones de educación superior (IES). Bajo este enfoque, la presión por obtener resultados medibles y transferibles termina alineándose con la concepción de la educación bancaria, caracterizada por la transmisión pasiva del conocimiento y la limitación del pensamiento crítico. Esta falta de claridad en las líneas prioritarias impide la consolidación de un modelo problematizador, coincidiendo con la alerta de Habermas (1987) sobre el peligro de la eficiencia técnica. Cuando la gestión educativa se reduce al cumplimiento de indicadores y "objetivos fríos", las IES dejan de lado el fomento de la reflexión profunda, derivando en una enseñanza burocratizada que sofoca la creatividad y el desarrollo intelectual abstracto de los estudiante

Por lo tanto, los resultados obtenidos se vinculan con las teorías de Nussbaum (2023) en el sentido de que la educación debe alinearse con los criterios de calidad y los objetivos estandarizados de investigación con el fin de desarrollar espacios de criticidad y reflexibilidad, tomando en cuenta que la investigación aplicada que tiene carácter medible ha desplazado las áreas de humanidades y ciencias sociales que son fundamentales para la formación de ciudadanos críticos. Es así que se genera confusión entre los docentes debido a que la priorización técnica refleja que los procesos educativos son ambiguos lo que impide la generación de una educación problematizadora para dar paso a una enseñanza técnica que está orientada a cumplir metas externas.

Tabla 3

Relaciones de poder institucional en la toma de decisiones

Subcategoría

Dimensión/
Hallazgo

Descripción del hallazgo

Evidencia empírica (Citas con código)

Vínculos de afinidad

Influencia de relaciones personales

La selección de proyectos puede depender de vínculos cercanos con autoridades.

"La forma como se seleccionan los proyectos da la impresión que lo hacen más por vínculos de amistad…"
(Docentes 04 y 05)

Intereses políticos

Influencia política en decisiones

Las decisiones pueden estar influenciadas por interés políticos más que por motivos científicos.

"Son intereses políticos respaldados por mandatos administrativos, se valen de los procesos administrativos para justificar intereses políticos"
(Docentes 03 y 04)

Estructura vertical

Decisiones desde la cúpula.

La trayectoria institucional influye en la confianza hacia ciertos equipos, facilitando su gestión sobre otros. Se toman decisiones desde consejos superiores o financieros sin participación real de la comunidad académica.

"La racionalidad técnica termina siendo un discurso que justifica decisiones verticales…"
(Docentes 03 y 01)

Burocracia excluyente

Barreras administrativas

Existen "trabas" burocráticas que dificultan la participación de quienes no forman parte de ciertos círculos de poder.

"La racionalidad técnica termina siendo un discurso que justifica decisiones verticales…"
(Docentes 05 y 04)

Trayectoria institucional

Confianza en grupos consolidados

La trayectoria institucional facilita la aprobación de proyectos de grupos con experiencia.

"La trayectoria institucional influye en la confianza hacia los equipos investigadores..."
(Director de investigaciones y Docente 05)

De acuerdo a los datos obtenidos, la gestión del conocimiento y el acceso a recursos no dependen exclusivamente de la excelencia técnica sino más bien depende de una compleja red de relaciones de poder, en este sentido se pude indicar que la influencia y los vínculos personales en la asignación de recursos es un factor determinante, ya que según los docentes entrevistados esta dinámica actúa como un filtro de exclusión que prevalece sobre los méritos académicos, con ello se condiciona el acceso al financiamiento principalmente.

En este sentido, las relaciones de poder y las relaciones sociales determinan el acceso a los recursos para el financiamiento de proyectos de investigación en las IES. De acuerdo a Bourdieu (1986), el acceso al capital social o científico esta mediado por una red de relaciones de poder y vínculos personales los cuales influyen en la asignación de recursos, aquí se evidencia que la trayectoria y el capital social juegan un papel sumamente importante en la obtención de financiamiento, esta situación se evidencia en las respuestas de los docentes los que en su mayoría señalan que los méritos académicos muchas veces se ven desplazados por relaciones de poder, donde se favorecen principalmente a quienes se encuentran dentro de estos círculos. A más de ello, se instrumentaliza la burocracia para fines políticos lo que se convierte en una herramienta de control que es utilizada por las altas jerarquías políticas para generar exclusión de los docentes. 

Se reforza la idea de que la burocracia actúa como un medio para mantener el control y restringir las participación de la comunidad académica en los procesos de investigación, lo que genera una brecha entre las jerarquías de poder y los investigadores, por lo que este enfoque revela que la gestión del conocimiento está lejos de ser un ejercicio de consenso y se ha convertido en un proceso que excluye a los investigadores dejándolos en una situación de vulnerabilidad y beneficiando a los actores con mayor capital social y simbólico.

Tabla 4

Efectos sociales y distributivos de la priorización

Subcategoría

Dimensión/
Hallazgo

Descripción del hallazgo

Evidencia empírica (Citas con código)

Desigualdad entre Áreas

Diferencias de priorización

Las áreas tecnológicas son priorizadas por sus productos medibles, mientras las sociales tienen dificultad para cumplir indicadores duros.

"Las áreas tecnológicas suelen ser priorizadas... Las áreas sociales tienen dificultades para cumplir indicadores…"
(Docente 01 y grupo focal)

Autofinanciamiento

Recursos limitados

Los investigadores a menudo deben costear sus propios insumos debido a la falta de financiamiento institucional.

"...muchas veces los investigadores corren muchos de los gastos debido a la falta de financiamiento institucional…"
(Docente 02 y 05)

Pérdida de Conocimiento Crítico

Prioridad a la investigación aplicada

La priorización de investigaciones aplicadas reduce el espacio para la investigación crítica o alternativa.

"...favorecen proyectos orientados a resultados aplicados y medibles, dejando atrás las investigaciones de carácter exploratorio o crítico"
(Docentes 01 y 02)

Limitación de Autonomía

Alineación con intereses institucionales

Los investigadores ajustan sus propuestas a los intereses institucionales para obtener financiamiento.

"...muchos investigadores terminamos buscando más bien adecuar las propuestas a lo que la institución quiere ver…"
(Docente 04)


"… dejan atrás investigaciones de carácter exploratorio o crítico…"
(Docente 05)

De los resultados obtenidos se puede deducir que la investigación académica revela una marcada brecha de desigualdad entre áreas, donde de acuerdo a la situación actual se privilegia las disciplinas tecnológicas sobre las sociales, esta situación se genera debido a que las áreas técnicas generan productos medibles, dejando en una posición de vulnerabilidad a las ciencias sociales al no encajar en los denominados indicadores duros, fragmentando el conocimiento global integral y despojando a la academia de la capacidad de comprender fenómenos humanos complejos que no siempre se pueden cuantificar.

Por otro lado que existe una preocupante limitación de la autonomía docente e investigativa, que son pilares fundamentales del sistema educativo, es por ello que Oraldi (2023) señala que se han adecuado las propuestas de investigación a los intereses de la agenda institucional lo que ha provocado que muchas investigaciones sean abandonadas limitando la creatividad y la interdisciplinariedad lo que obliga a los docentes a actuar como técnicos que ejecutan directrices en lugar intelectuales que desafíen el statu quo, generando que la educación superior corra el riesgo de convertirse en una generadora de intereses institucionales lo que provoca que pierda la función social como un espacio de reflexión y cuestionamiento de las estructuras vigentes.

Tabla 5

Discursos de neutralidad técnica y legitimación académica

Subcategoría

Dimensión/
Hallazgo

Descripción del hallazgo

Evidencia empírica (Citas con código)

Eficiencia y Gestión

Uso de recursos públicos

El discurso se centra en la eficiencia del uso de recursos públicos y la rendición de cuentas.

"El discurso institucional... se fundamenta principalmente en la noción de pertinencia social con argumentos relacionados con la eficiencia en la gestión..."
(Director de investigaciones, grupo focal)

Excelencia Académica

Orden y objetividad

Se usa el concepto de "excelencia" para transmitir objetividad, aunque puede encubrir decisiones subjetivas.

"Es un discurso que más bien pretende transmitir orden y objetividad, pero que más bien está marcado por burocracia…"
(Docentes 02 y 03)

Pertinencia social

Respuesta a necesidades locales

Justificación de la priorización de proyectos como respuesta a las necesidades del territorio, aunque sin consulta real.

"...argumentos relacionados con la eficiencia en la gestión de recursos y la rendición de cuentas..."
(Docentes 02 y 03)

Cumplimiento normativo

Necesidad de cumplir indicadores

La priorización se justifica por la necesidad de cumplir con los indicadores de organismos evaluadores.

"La llamada a proyectos es meramente para cumplir un requerimiento ante las autoridades evaluadoras".
(Docente 01, grupo focal)

Rendición de cuentas

Transparencia y ética

Se apela al compromiso ético para legitimar las decisiones, asegurando resultados medibles.

"Las decisiones sobre priorización de proyectos deben enmarcarse en el bien común, con un compromiso transparente y ético..."
(Docentes 02 y 03)

La Tabla 5 muestra los datos sobre los discursos de neutralidad técnica que se utilizan para validar la toma de decisiones en especial en la gestión de recursos y proyectos, en todo caso la eficiencia y gestión que se presenta como pilar fundamental donde la pertinencia social se la muestra como un argumento técnico que justifica el uso de los fondos públicos con una apariencia de objetividad administrativa, sin embardo estas decisiones son el resultado de una búsqueda de optimización de recursos y rendición de cuentas institucional.

La pertinencia social en la realidad funciona como herramienta de justificación externa que legitima la priorización de proyectos específicos, por su parte el cumplimiento normativo reduce las actividades de investigación como una respuesta mecánica ante indicadores de organismos evaluadores externos, creando una dinámica donde la convocatoria a presentar proyectos se percibe como un trámite formal para satisfacer exigencias de acreditación.

Profundizando en el tema, al respecto de la eficiencia y gestión, Castro-Rodríguez (2023) señala que se utilizan como un argumento técnico para justificar decisiones administrativas con la noción de pertinencia social en la construcción de sociedades científicas dentro de las universidades, por ello se sostiene que las relaciones entre la Universidad y el Estado son regidas por criterios de racionalidad técnica, de otro lado se señala que el discurso de excelencia académica pretende transmitir orden y objetividad pero que muchas veces está marcado por la burocracia. Sin embargo, Ball (2021) introduce al discurso el tema performatividad que exige que los académicos organicen su vida en respuestas a metas e indicadores dejando de lado compromisos personales, en decir que mientras la institución busca transparencia, esta produce opacidad debido a que los actores se enfocan en la fabricación de un ser que cumpla con las métricas exigidas, es allí donde se ocultan las realidades subjetivas o burocracias mencionadas anteriormente.

DISCUSIÓN

La investigación desarrollada revela que la racionalidad técnica en la gestión universitaria opera como un mecanismo de estandarización que prioriza el saber hacer sobre el saber ser, lo que implica señalar que este proceso genera tensión constante entre la formación integral de los docentes y las métricas académicas que se deben cumplir. En este sentido,  la alineación con los planes naciones y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), ponen en evidencia que se está caminando hacia una educación funcionalista donde el conocimiento se valida si sirve para sostener el sistema económico y social vigente, limitando la reflexión crítica y reflexiva de los docentes investigadores, de acuerdo con Habermas, este fenómeno representa la colonización del mundo de la vida por parte de la razón instrumental, en este escenario, la universidad deja de ser un espacio de debate democrático para convertirse en una agencia de acreditación.

La gestión del conocimiento en las instituciones de educación superior no depende exclusivamente de la excelencia técnica, sino de redes de poder que sugieren que los vínculos personales y la afinidad política actúan como filtros de exclusión que prevalecen sobre el mérito académico, concordando con Lawrence y Rezai-Rashti (2022), quien señalan a la gestión institucional como la preeminencia del capital social sobre el mérito académico donde la percepción de la selección de proyectos responde a la cercanía con las autoridades lo que se denomina como una economía de la atención donde la visibilidad previa y la red de influencia eclipsan la innovación de grupos emergentes.

Además, el uso de la racionalidad técnica funciona como un discurso para justificar las decisiones autocráticas y verticales, coincidiendo con la crítica de Pitsoe y Maila (2013), que menciona que los procesos administrativos en educación no buscan la objetividad, sino que sirven para legitimar agendas políticas internas y mandatos administrativos que no admiten la participación real de la comunidad académica. Asimismo, Gutiérrez et al. (2023) concuerdan en el sentido de que la estructura institucional se desplaza de una gobernanza compartida hacia el gerencialismo donde el poder se centraliza en pocos grupos de poder.

En relación a los efectos distributivos de estos criterios de priorización, se ha profundizado en la desigualdad entre las facultades tecnológicas y las de ciencias sociales, mientras las primeras reciben apoyo por sus productos medibles, las segundas quedan vulnerables al no encajar en los denominados indicadores duros, lo que concuerda con Taber (2023), que sostiene que esta fragmentación del conocimiento impide abordar la complejidad de los fenómenos actuales, mientras que los pensamientos De Sousa Santos señalan que el modelo de evaluación actual comete un epistemicidio al deslegitimar cualquier saber que no sea cuantificable bajo la lógica de mercado, por lo que las políticas públicas obligan a las universidades a integrarse a la economía del conocimiento global, priorizando la transferencia tecnológica sobre la reflexión social (Medina Colina & Quintero Romero, 2025).

El discurso de la excelencia académica y la neutralidad técnica se utiliza para proteger decisiones institucionales contra posibles críticas externas, se concuerda con los criterios de Ball (2021), quien señala que los académicos se ven obligados a organizar su existencia profesional y personal en torno a metas métricas, según el autor no se trata solo de un cambio administrativo sino de un cambio en la identidad del investigador, esto produce opacidad donde los actores se enfocan a fabricar una imagen que cumpla con las exigencias de acreditación. Al respecto Alvesson (2019), denomina analfabetismo funcional de élite donde las instituciones se obsesionan con proyectar una imagen de éxito mientras vacían de contenido los efectos sociales.

En cuanto a las limitaciones del estudio, es importante señalar que es imposible señarlar generalización o representatividad de las muestras de los docentes que se entrevistaron y las características de las IES analizadas, por otro lado, la investigación estuvo centrada en la gestión interna de las universidades y no se tomó en cuenta situaciones externas como son las políticas públicas que pueden influir en la gestión del conocimiento.

Finalmente, la investigación deja abiertas nuevas líneas de estudio que podrían estar orientadas a los modelos de priorización  que trasciendan las métricas técnicas y que pasen a integrar dimensiones sociales y humanas del conocimiento y que puedan convertirse en aspectos cuantificables, por lo que se pueden convertir en modelos de evaluación holística en integradora, con el fin de fomentar la interdisciplinariedad y la reflexión crítica de los actores involucrados, a más de promover la autonomía y el fortalecimiento de las funciones sociales de la universidad.

CONCLUSIONES

El estudio demuestra que la racionalidad técnica en la priorización de proyectos centrada en la medición del desempeño y sobre criterios de eficiencia se ha convertido en un dispositivo de poder que ha estructurado y legitimado las decisiones que toman las autoridades sobre los proyectos de investigación dentro de la universidad, visto de este modo la preeminencia del capital social sobre el mérito académico donde la percepción de la selección de proyectos responde a la cercanía con las autoridades genera desigualdad en la priorización de los proyectos de investigación entre disciplinas, este enfoque reduce la complejidad del conocimiento científico lo que limita la reflexión citica y reflexiva de los participantes al priorizar áreas técnicas y tecnológicas de donde se obtienen productos que pueden medirse en términos de métricas técnicas como indicadores de evaluación y publicaciones científicas para disciplinar la labor docente, mientras que las áreas de ciencias sociales y humanidades quedan vulnerables por no ajustarse a dichos indicadores, en por ello que bajo esta lógica se debilita la función social de la universidad que debilita la capacidad para generar pensamiento crítico y soluciones a los problema sociales no cuantificables lo que favorece a grupos de poder y generan una visión reduccionista de la investigación.

El estudio determina que la gestión de la investigación se encuentra influenciada por relaciones de poder, vínculos personales y sobre todo afinidades políticas, situación que no ha permitido que se asignen lo recursos necesarios para investigar debido a las barreras burocráticas generadas que no hacen más que desmotivar a los investigadores sobre todo a los que no se encuentran en los círculos de afinidad y que son excluidos bajo la apariencia de objetividad procedimental, este escenario cambia la función social de la universidad, porque se encuentra lejos de ser un espacio de emancipación y cambio social.

La investigación pone de manifiesto la necesidad de avanzar hacia modelos de gestión y priorización técnica de proyectos de investigación que integren criterios técnicos y cuantitativos con dimensiones éticas y sociales que permitan generar el debate y la participación activa de los docentes e investigadores, garantizando un justicia cognitiva que ayude en la protección de la diversidad de pensamiento, saberes y equidad en el acceso a recursos y financiamiento, democratización en la toma de decisiones, simplificación de la carga administrativa y sobre todo la recuperación de la investigación como un bien social.

Conflicto de intereses / Competing interests:

Los autores declaran que no existe ningún conflicto de interés con algún autor o institución.

Rol de los autores / Authors Roles:

Graciela Sosa-Bueno: Conceptualización, metodología, software, validación, curación de datos, análisis formal, investigación, recursos, escritura – borrador original, visualización, supervisión, administración del proyecto, adquisición de fondos.

Flor Celi-Carrión: Metodología, validación, curación de datos, análisis formal, investigación, recursos, escritura – borrador original, visualización, administración del proyecto.

Fuentes de financiamiento / Funding:

Los autores declaran que no recibió un fondo específico para esta investigación.

Aspectos éticos / legales; Ethics / legals:

Los autores declaran no haber incurrido en aspectos antiéticos, ni haber omitido aspectos legales en la realización de la investigación.

Referencias

  1. Alvesson, M., & Spicer, A. (2012). A Stupidity-Based Theory of Organizations. Journal of Management Studies, 49(7), 1194-1220. https://doi.org/10.1111/j.1467-6486.2012.01072.x
  2. Ball, S. J. (2003). The teacher's soul and the terrors of performativity. Journal of Education Policy, 18(2), 215-228. https://doi.org/10.1080/0268093022000043065
  3. Bourdieu, P. (1986). The forms of capital. En J. Richardson (Ed.), Handbook of Theory and Research for the Sociology of Education (pp. 241-258). Greenwood.
  4. Castro-Rodríguez, Y. (2023). Las sociedades científicas estudiantiles y los semilleros de investigación, definiciones, objetivos, roles y organización. Investigación en Educación Médica, 12(46), 93-100. https://doi.org/10.22201/fm.20075057e.2023.46.22491
  5. Córdoba, L., Rovelli, L., & Vommaro, P. (2021). Política, gestión y evaluación de la investigación y la vinculación en América Latina y el Caribe. CLACSO. https://www.clacso.org/politica-gestion-y-evaluacion-de-la-investigacion-y-la-vinculacion-en-america-latina-y-el-caribe/
  6. Duque, J. F. (2021). A comparative analysis of the Chilean and Colombian systems of quality assurance in higher education. Higher Education, 82(3), 669-683. https://doi.org/10.1007/s10734-020-00633-z
  7. Gutiérrez, G., Yaguarema, M., Ayala, M., Zambrano R., J., & Gutiérrez, L. (2023). Impact of government evaluation and accreditation processes on the research output of universities in developing countries: an X-ray of the young Ecuadorian academia. Frontiers in Education, 8. https://doi.org/10.3389/feduc.2023.1093083
  8. Habermas, J. (1987). Teoría de la acción comunicativa (Vol. 2). Crítica de la razón funcionalista. Taurus.
  9. Hicks, D. (2012). Performance-based university research funding systems. Research Policy, 41(2), 251–261. https://doi.org/10.1016/j.respol.2011.09.007
  10. Hicks, D., Wouters, P., Waltman, L., de Rijcke, S., & Rafols, I. (2015). Bibliometrics: The Leiden Manifesto for research metrics. Nature, 520(7548), 429-431. https://doi.org/10.1038/520429a
  11. Hillebrandt, M., & Huber, M. (2020). Quantifying Higher Education: Governing Universities and Academics by Numbers. Politics and Governance, 8(2), 1-5. https://doi.org/10.17645/pag.v8i2.2585
  12. Huanca-Guanca, J. C., & Portal-Gallardo, J. A. (2023). Análisis de contenido cuantitativo sobre gestión del conocimiento en instituciones de educación superior latinoamericanas. Actualidades Investigativas en Educación, 23(1), 312–346. https://doi.org/10.15517/aie.v23i1.51513
  13. Kavka, J. (2017). Neoliberalización variada en la educación superior: respuestas ambivalentes a la financiación competitiva en la República Checa. En Universities in the Neoliberal Era (pp. 95-117). Palgrave Macmillan UK. https://doi.org/10.1057/978-1-137-55212-9_5
  14. Kivistö, J., & Vellamo, T. (2023). Higher Education Policy: Autonomy and Accountability (pp. 215-229). https://doi.org/10.1007/978-3-031-34862-4_13
  15. Krzeski, J., Szadkowski, K., & Kulczycki, E. (2022). Creating evaluative homogeneity: Experience of constructing a national journal ranking. Research Evaluation, 31(3), 410-422. https://doi.org/10.1093/reseval/rvac011
  16. Langfeldt, L., Guldbrandsen, M., Sivertsen, G., Oravec, J., Aksnes, D. W., Jacobsen, B. N., Stensaker, B., & de Rijcke, S. (2021). The role of metrics in peer assessments. Research Evaluation, 30(1), 112–126. https://doi.org/10.1093/reseval/rvaa032
  17. Lawrence, M., & Rezai-Rashti, G. M. (2022). Pursuing Neoliberal Performativity? Performance-Based Funding and Accountability in Higher Education in Ontario, Canada (pp. 149-167). https://doi.org/10.1007/978-3-030-83136-3_10
  18. Levitt, H. M., Morrill, Z., Collins, K. M., & Rizo, J. L. (2021). The methodological integrity of critical qualitative research: Principles to support design and research review. Journal of Counseling Psychology, 68(3), 357-370. https://doi.org/10.1037/cou0000523
  19. Medina Colina, I. M., & Quintero Romero, S. B. (2025). La epistemología del sur De Sousa Santos: un marco para el fortalecimiento de las organizaciones comunitarias. Qualitas Revista Científica, 30(30), 112-127. https://doi.org/10.55867/qual30.07
  20. Mejía-González, L. P., Cujia-Berrío, S. E., & Liñan-Cuello, Y. I. (2022). Políticas educativas en América Latina: Del modelo economicista a la educación para la sustentabilidad. Revista Venezolana de Gerencia (RVG), 27(100), 1489–1501. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8890765
  21. Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. (2022). Higher education and the SDGs. UNESCO. https://cutt.ly/ntIw0sqQ
  22. Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. (2020). Resourcing higher education: Challenges, choices and consequences. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/735e1f44-en
  23. Pedersen, D. B., Grønvad, J. F., & Hvidtfeldt, R. (2020). Methods for mapping the impact of social sciences and humanities—A literature review. Research Evaluation, 29(1), 4-21. https://doi.org/10.1093/reseval/rvz033
  24. Pitsoe, V., & Maila, M. (2013). Re-thinking Teacher Professional Development through Schön’s Reflective Practice and Situated Learning Lenses. Mediterranean Journal of Social Sciences. https://doi.org/10.5901/mjss.2013.v4n3p211
  25. Reale, E., Avramov, D., Canhial, K., Donovan, C., Flecha, R., Holm, P., Larkin, C., Lepori, B., Mosoni-Fried, J., Oliver, E., Primeri, E., Puigvert, L., Scharnhorst, A., Schubert, A., Soós, S., Sordé-Martí, T., Travis, C., & Van Horik, R. (2018). A review of literature on evaluating the scientific, social and political impact of social sciences and humanities research. Research Evaluation, 27(4), 298–308. https://doi.org/10.1093/reseval/rvx02
  26. Taber, K. S. (2023). Curriculum and science. En International Encyclopedia of Education (4.ª ed., pp. 314-326). Elsevier. https://doi.org/10.1016/B978-0-12-818630-5.03057-8
  27. Tijdink, J. K., Valkenburg, G., de Rijcke, S., & jhz. (2023). Relational responsibilities: Researchers perspective on current and progressive assessment criteria: a focus group study. Center for Open Science (COS). https://doi.org/10.31222/osf.io/exskq
  28. Weber, M. (1978). Economy and society: an outline of interpretive sociology. University of California Press.
  29. Williams, K. (2020). Playing the fields: Theorizing research impact and its assessment. Research Evaluation, 29(2), 191–202. https://doi.org/10.1093/reseval/rvaa001
  30. Yadigarova, L. (2024). Factors affecting research productivity of higher education institutions. Scientific Works, 91(1), 71-76. https://doi.org/10.69682/azrt.2024.91(1).71-76