Revista Innova Educación. (2023). Vol. 5 Num. 3. pags. 7-26

Revista Innova Educación https://revistas.inudi.edu.pe/rie ISSN: 2664-1496 ISSN-L: 2664-1488 Editada por: Instituto Universitario de Innovación Ciencia y Tecnología Inudi Perú
Artículo original

Beneficios del fomento de la inteligencia emocional en el currículo inclunovador y por qué evaluarla: una revisión sistemática

DOI: https://doi.org/10.35622/j.rie.2023.03.001

Resumen

En la adolescencia surge la personalidad y el ajuste social del individuo, donde la salud está determinada por factores psicológicos, físicos, biológicos y sociales. En este sentido, la inteligencia emocional es un constructo psicológico que mejora la calidad de vida del individuo. Por lo tanto, el objetivo de este estudio consistió en identificar la importancia de la IE en el currículo educativo, inclusivo e innovador durante la adolescencia, así como su relación con diferentes variables psicológicas, presentando los instrumentos más característicos para su medición y evaluación. En consecuencia, se realizó una búsqueda de artículos en diferentes bases de datos, tales como PsycINFO, Scopus y Web of Science. Así, se obtuvieron un total de 687 documentos que, tras aplicar los criterios de inclusión quedaron 33 estudios para su revisión. Los resultados conformaron un tamaño muestral de 32.228 adolescentes de entre 10 y 19 años, que revelaron la importancia que posee la inteligencia emocional en el bienestar y en la mejora de su calidad de vida de los adolescentes. En conclusión, se considera que los profesionales de la educación tengan en cuenta los resultados del presente trabajo, de modo que fomenten el desarrollo de la inteligencia emocional en el currículo inclunovador, para garantizar el empoderamiento y la calidad de vida del alumnado.

1. INTRODUCCIÓN

La adolescencia es la etapa evolutiva de los 10 a los 19 años (Organización Mundial de la Salud, 2022). A su vez, esta se divide en adolescencia temprana (10 a 13 años), adolescencia media (14 a 16 años) y adolescencia tardía (17 a 19 años), como indican Sawyer et al. (2012). En esta etapa emerge la personalidad y el ajuste social del individuo (Soriano-Sánchez y Sastre-Riba, 2022), estando la salud generalmente determinada por factores psicofísicos, biológicos y sociales (Soriano-Sánchez, 2022). En este sentido, la inteligencia emocional (IE) constituye un constructo psicológico, al ser una competencia individual (Soriano et al., 2019), que forma la capacidad que posee la persona para poder intuir, comprender y regular los propios sentimientos (González-Yubero et al., 2021), con el objetivo de llegar a interpretar correctamente los de otras personas (Soriano-Sánchez & Jiménez-Vázquez, 2022b). De hecho, permite una respuesta positiva a los diferentes problemas que emanan de las propias emociones o sentimientos en diferentes situaciones sociales (Tejada-Gallardo et al., 2022), al permitir al individuo la oportunidad de adaptarse positivamente en el contexto en la que está inmerso (Usán et al., 2020). Las emociones, son concluyentes en los comportamientos propios e interpersonales, afectando los vínculos y las relaciones con los demás, siendo necesarias para el desarrollo académico adecuado (Molero et al., 2021) y el bienestar personal (Buitrago et al., 2019; Chamizo-Nieto et al., 2020).

Desde el modelo de habilidades, la IE comprende las dimensiones de Atención, Claridad y Reparación Emocional, y desde el modelo mixto abarca los componentes Intrapersonal, Interpersonal, Manejo del Estrés y Adaptabilidad (Jiménez et al., 2021). Autores como Méndez-Aguado et al. (2020) afirman que la IE ha cobrado gran relevancia en el ámbito académico, fundamentalmente en relación al clima de convivencia escolar, ya que permite al estudiante mejorar las relaciones entre compañeros y favorecer la resolución efectiva de conflictos. Igualmente, la IE es de gran importancia para la motivación de los estudiantes, al ayudarles a mejorar su rendimiento académico y su proceso de enseñanza-aprendizaje (Cortés-Denia et al., 2021). En otro sentido, el bullying (Segura et al., 2020) y el ciberbullying (Rey et al., 2020) ocupan un lugar prioritario en la convivencia escolar, ya que sustituyen el respeto y la reciprocidad moral por formas abusivas basadas en la dominación-sumisión (Cañas et al., 2020). La investigación sobre la victimización escolar se ha centrado principalmente en identificar las consecuencias de ser sometido a un comportamiento agresivo y humillación cometido por los compañeros (Zheng et al., 2020). Cualquier tipo de agresión parece influir negativamente en la vida de la víctima, lo que se manifiesta en conductas de rechazo dentro del propio contexto educativo (Ascorra et al., 2021), derivando en altos niveles de ansiedad social, síntomas depresivos y sentimientos de soledad (Quintana-Orts, Rey y Neto, 2021) y estrés (Pierkarska, 2020), así como baja autoestima e insatisfacción con la vida (Estévez et al., 2019).

Durante la etapa adolescente se forma la identidad del “yo”, configurándose la personalidad y estableciéndose la red relacional (Zhao et al., 2019). En esta etapa el adolescente presenta una gran inestabilidad emocional, principalmente, en los entornos más cercanos, es decir, en el hogar y en la escuela, encerrándose en sí mismo sin dejar de mostrar sus emociones, lo que le dificulta adaptarse a las nuevas responsabilidades sociales. La ansiedad y la depresión son los problemas más característicos de esta etapa (López-Cassá et al., 2018). En consecuencia, Soriano et al. (2020) indican que la ansiedad es parte de una respuesta emocional, que abarca los niveles cognitivo, emocional, fisiológico y/o motor. Por su parte, Rodríguez-Ledo et al. (2018) revelan que la inteligencia socioemocional debe desarrollarse en los entornos más cercanos, para moderar. La IE modera los efectos sobre la ansiedad por apariencia social y el riesgo de trastornos alimentarios entre los adolescentes (Li, 2020).

Otro problema actual es el consumo de sustancias, que se ha convertido en un problema de salud pública, debido a que la población adolescente es la más vulnerable a dicho consumo, por su fácil acceso a sustancias legales como el tabaco y el alcohol (Soriano-Sánchez y Jiménez-Vázquez, 2022a). La ingesta de sustancias conlleva diversos comportamientos de riesgo, como tener relaciones sexuales sin protección, aumento de la violencia, así como comportamientos peligrosos en la carretera y la aparición de muertes prematuras (Golpe et al., 2017). Además, las personas con trastorno de ansiedad social parecen menos capaces de generar emociones positivas (Abdollahi et al., 2015). La importancia de la IE radica en que las emociones constituyen un aspecto fundamental de la naturaleza humana, estimulando la motivación hacia el comportamiento del ser, de tal manera que se considera un constructo de éxito futuro en muchos aspectos de la vida, como el éxito profesional (Browning et al., 2022).

El desarrollo de competencias emocionales en la etapa adolescente como la empatía está relacionada con un mayor trabajo cooperativo (Ruvalcaba-Romero et al., 2016). Además, la IE se ha asociado negativamente con el estrés, la depresión y las emociones negativas. Todos estos son elementos que pueden conducir a la generación de comportamientos desadaptativos (Trigeros et al., 2019). Por lo tanto, la relevancia de los estilos de crianza influye en el desarrollo de problemas de comportamiento en los jóvenes, ya que la IE de los padres proporciona una base para determinar la conducta conductual correcta o incorrecta hacia sus hijos (Tetik y Aktan, 2021), por lo que el vínculo entre padres e hijos es importante para el funcionamiento efectivo, social y psicológico del adolescente (İnce et al., 2020; Pozzobon y Marin, 2021). A partir de todo lo anterior, el objetivo del presente estudio consiste en identificar la importancia que ejerce la IE en el currículo educativo, inclusivo e innovador durante la adolescencia, así como su relación con diferentes variables psicológicas, presentando los instrumentos más característicos para su medición y evaluación. 

2. MÉTODO

Recursos de información y ecuación de búsqueda

La presente revisión sistemática se realizó siguiendo las recomendaciones de PRISMA (propuestas para mejorar la publicación de revisiones sistemáticas y metaanálisis), planteadas por Page et al. (2021). El primer paso fue la búsqueda utilizando las bases de datos Web of Science, Scopus y PsycINFO. Para ello, se utilizó la siguiente fórmula: ((emotional intelligence) AND (adolescence) AND (young) AND (student)). La búsqueda se realizó sin limitación temporal, en el mes de septiembre de 2022.

Criterios de inclusión y exclusión

Los artículos se incluyeron si cumplían con los siguientes criterios de inclusión:

1) estudios publicados en inglés y español;

2) investigaciones que evaluasen la relación entre IE, adolescentes y su influencia con cualquier variable;

3) estudios que abarcasen edades entre los 10 y 19 años.

Por otro lado, los criterios de exclusión establecidos fueron:

1) investigaciones duplicadas;

2) estudios cualitativos;

3) estudios publicados en un idioma distinto del inglés o el español;

4) trabajos relacionados con otros temas relacionados con adolescentes o estudiantes;

5) libros o tesis doctorales;

(6) estudios que no incluyesen las edades de entre 10 y 19 años.

Extracción y síntesis de datos

Para la selección de los artículos, en primer lugar, se realizó una revisión del título y del resumen con el fin de aplicar el primer criterio de exclusión. Posteriormente, se realizó una lectura exhaustiva del texto completo por parte de los autores, con el fin de aplicar el resto de los criterios conceptuales y metodológicos establecidos.

Procedimiento

La búsqueda arrojó un total de n = 687 documentos. En particular, en PsycINFO (n = 262), en Scopus (n = 176) y en Web of Science (n = 249). Posteriormente, n = 78 estudios se eliminaron por duplicados. A continuación, se revisaron un total de n = 603 trabajos, ya que n = 6 no permitieron el acceso al texto completo.

Seguidamente, se eliminaron un total de n = 570 estudios por no cumplir con los criterios de exclusión establecidos. Específicamente, estos fueron: n = 61 por ser estudios cualitativos; n = 2 por estar en un idioma distinto del inglés o el español; n = 337 por corresponderse con el cuarto criterio de exclusión; n = 21 por tratarse ser libros o tesis doctorales; y n = 149 investigaciones por tratarse de estudios cuya muestra no tenía entre 10 y 19 años.

Finalmente, la Figura 1 muestra el proceso de selección del estudio (diagrama de flujo), donde se pueden observar que quedaron 33 estudios incluidos en la revisión.

Figura 1

Diagrama de flujo (PRISMA) con los pasos en la selección de elementos

3. RESULTADOS Y DISCUSIONES

Características de los estudios incluidos

Para la extracción de datos, se diseñó un formulario que incluía información sobre los criterios de inclusión establecidos. Específicamente, para extraer la información de esta revisión sistemática, los estudios fueron codificados primero, siguiendo el siguiente proceso: (1) autores y año de publicación; y (2) objetivo del trabajo. En este sentido, como se puede observar en la Tabla 1, los objetivos de los diferentes estudios fueron diferentes; sin embargo, todos ellos incluyeron entre sus variables el análisis de la IE en la población adolescente.

Tabla 1

Objetivo de los estudios incluidos en la revisión sistemática

Autor y año de publicación

Objetivo

Abdollahi et al. (2015)

Examinar las asociaciones entre ansiedad social, IE y actitudes hacia el tabaquismo

Cañas et al. (2022)

Analizar el efecto mediador del autoconcepto sobre la satisfacción con la vida y el efecto mediador de la IE sobre el autoconcepto y la satisfacción con la vida en el contexto de la victimización por pares

Chamizo et al. (2020)

Examinar el papel de la gratitud y la IE en el ciberbullying

Cortés-Denia et al. (2020)

Analizar la relación de los recursos socioemocionales positivos IE, apoyo social y estados negativos (ansiedad y depresión en los exámenes) con el ajuste académico medido por el rendimiento académico y el autoconcepto

Estévez et al. (2019)

Analizar en qué medida el comportamiento violento entre iguales y la victimización (tradicional y cibernética), así como predecir ciertos indicadores de desajuste psicológico, como el autoconcepto, la satisfacción con la vida, los sentimientos de soledad, la sintomatología depresiva, el estrés percibido, la ansiedad social, la empatía y la IE

Elipe et al. (2012)

Demostrar que el meta-estado mental sobre las emociones de uno, la IE percibida, puede distinguir a los estudiantes involucrados en la intimidación de aquellos que no están involucrados

Fierro-Suero et al. (2019)

Analizar la relación entre las necesidades psicológicas básicas, la motivación, la IE, la satisfacción con la vida y el rendimiento académico en la clase de educación física

Jiménez et al. (2020)

Analizar la capacidad predictiva del apoyo social percibido (pareja, familiares y amigos) sobre la IE considerada desde el modelo de capacidad (atención, claridad y reparación) y desde el modelo mixto (intrapersonal, interpersonal, manejo del estrés y adaptabilidad), en función del género y edad

González-Yubero et al. (2021)

Analizar la contribución del rasgo y la capacidad de IE a la comprensión del consumo de alcohol con respecto a otros factores de protección personal previamente estudiados como la autoestima, la autoeficacia y la conducta asertiva

Khodarahimi (2014)

Investigar los roles del género y la edad en la resiliencia psicológica, la IE, la autoeficacia y la felicidad

Kun et al. (2012)

Analizar la estructura de la Bar-On Emotional Quotient Inventory Scale, Youth Version, Short Form, de Bar-On y Parker (2000)

López-Cassá et al. (2018)

Analizar la relación entre el nivel de competencia emocional y bienestar derivado de experiencias en contextos específicos, así como el nivel de satisfacción con la vida

Luna, Guerrero y Cejudo (2019)

Evaluar el impacto de un programa piloto de educación físico-deportiva sobre el bienestar subjetivo (calidad de vida relacionada con la salud, afecto positivo y afecto negativo), la IE rasgo y la ansiedad social

Malik (2016)

Examinar la relación del vínculo parental, la conexión universitaria, la IE y el estrés académico con los comportamientos de riesgo para la salud en estudiantes en el grupo de ciencias y humanidades

Martín et al. (2018)

Analizar las relaciones entre las percepciones de los atletas sobre su IE, el apoyo a la autonomía proporcionado por el entrenador y la relación con el entrenador

Méndez-Aguado et al. (2020)

Determinar la relación entre la IE, la flexibilidad psicológica, el comportamiento prosocial y el comportamiento inclusivo

Mestre et al. (2017)

Realizar una propuesta teórica como base para el desarrollo de la IE en la educación obligatoria basada en el modelo cognitivo de capacidades mentales de Cattell-Horn-Carroll

Molero et al. (2021)

Analizar el impacto del rendimiento académico en el burnout en estudiantes de secundaria y establecer el papel de la inteligencia emocional en esta relación

Parker et al. (2013)

Examinar la relación entre la IE y varios comportamientos relacionados con la adicción (problemas con el juego, abuso de Internet y abuso de juegos de computadora)

Pérez-Fuentes et al. (2019)

Analizar el impacto del rendimiento académico en el burnout y establecer el papel de la IE en esta relación

Piqueras et al. (2020)

Desentrañar los efectos interrelacionados de la IE de rasgo, la atención plena y las creencias irracionales en la salud mental

Quintana-Orts et al. (2021)

Examinar si la soledad media la asociación entre dos tipos de victimización entre pares

e ideación suicida y si la IE desempeña un papel moderador en el efecto indirecto y/o directo de un modelo de mediación

Razjouyan et al. (2018)

Examinar la prevalencia del ciberacoso a través de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) y la relación de la IE con los diferentes roles asumidos por las personas involucradas en un evento de ciberacoso

Rey et al. (2020)

Analizar la relación entre recursos personales positivos y síntomas clínicos en adolescentes víctimas de ciberacoso

Rodríguez-Ledo et al. (2018)

Evaluar el impacto de un programa de desarrollo de competencias emocionales basado en el modelo teórico SEA (atención y comprensión emocional, regulación y reparación emocional y expresión social adaptativa de emociones)

Ruvalcaba-Romero et al. (2016)

Identificar el papel de las competencias socioemocionales como factor protector frente a conductas agresivas

Segura et al. (2020)

Examinar el papel desempeñado por la inteligencia emocional en sus tres dimensiones (atención emocional, claridad y regulación emocional) y la empatía en sus cuatro dimensiones (toma de perspectiva, comprensión empática, estrés y alegría empática) en la violencia cibernética en acosadores y en víctimas

Tejada-Gallardo et al. (2022)

Explorar la asociación de la IE con la felicidad, el optimismo y el pesimismo en la adolescencia mediante la introducción del modelo bifactor de IE

Usán et al. (2020)

Examinar las relaciones entre los constructos de orientación a objetivos, IE y agotamiento

Trigeros et al. (2019)

Explorando el lado oscuro de la teoría de la autodeterminación, su influencia en la IE y estrategias metacognitivas

Yankey y Biswas (2019)

Investigar la efectividad de la capacitación en habilidades para la vida en la promoción del bienestar psicosocial

Zhao et al. (2019)

Aclarar la relación entre el rasgo IE y el afecto positivo y negativo, explorando más a fondo los roles mediadores de la resiliencia personal, el apoyo social y el comportamiento prosocial

Zheng et al. (2020)

Investigar la relación bidireccional entre la IE y las percepciones de resiliencia en adolescentes y explorar el efecto de las variables contextuales en su desarrollo

Nota. IE = Inteligencia Emocional.

Posteriormente, se recogió otra información relevante, como se muestra en la Tabla 2, que se codificó de la siguiente manera: (1) autores y año de publicación; (2) lugar; (3) variables evaluadas; (4) muestra (N); y (5) instrumento de evaluación de la IE. En este sentido, como se puede observar, ha sido en los últimos años cuando se han presentado un mayor número de ponencias, lo que sugiere indicar el gran potencial de este tema de investigación en la actualidad. En relación al número de participantes, la muestra total quedó formada por un total de 32.228 adolescentes, de entre 10-19 años. Finalmente, el instrumento más utilizado para evaluar la IE ha sido la escala de evaluación “The Trait-Meta-Mood-Scale” (TMMS-24; Salovey y otros, 1995).

Tabla 2

Estudios que analizan la relación entre IE en adolescentes y otras variables

Autor y año de publicación

Lugar

Variables evaluadas

N

Instrumento de evaluación (IE)

Abdollahi et al. (2015)

Teherán

Ansiedad social, IE y consumo de tabaco

950

4

Cañas et al. (2022)

España

Autoconcepto, IE y satisfacción con la vida

1318

1

Chamizo et al. (2020)

España

IE y gratitud

1157

3

Cortés-Denia et al. (2020)

Marruecos

Recursos socioemocionales positivos (IE y apoyo social) y estados negativos (ansiedad y depresión ante los exámenes) con ajuste académico, medido por el rendimiento académico y el autoconcepto

845

3

Elipe et al. (2012)

Andalucía

Percepción de la IE y el ciberacoso

5754

1

Fierro-Suero et al. (2019)

España

Autonomía, competencia, relación con los demás, motivación intrínseca, regulación identificada, regulación externa, desmotivación, satisfacción con la vida, IE y rendimiento académico

343

2

Jiménez et al. (2020)

República Dominicana

Apoyo social percibido e IE

490

1 y 2

González-Yubero et al. (2021)

España

Autoestima, autoeficacia, comportamiento dfssadffsdadfavo, rasgo IE, IE y consumo de alcohol

799

1 y 14

Khodarahimi (2014)

Irán

IE, autoeficacia y felicidad

200

1

Kun et al. (2012)

Hungría

IE, preocupación por los demás, respeto por los demás, hacer cosas por los demás, expresar emociones, comunicar emociones, pensar bien de los demás, impulsividad, comprensión de preguntas difíciles, dar respuestas adecuadas, encontrar soluciones fácilmente, encontrar soluciones diversas y resolver problemas

2380

2

López-Cassá et al. (2018)

España

Satisfacción con los estudios, satisfacción con uno mismo, satisfacción con los recursos de afrontamiento, satisfacción con el tiempo libre, competencia emocional y satisfacción con la vida

485

5

Luna et al. (2019)

España

Calidad de vida relacionada con la salud, IE, ansiedad social, afecto positivo y negativo

69

6

Malik (2016)

Lahore

Cuidado de la madre, cuidado del padre, control paterno, estrés académico, IE y comportamiento de riesgo para la salud

225

7

Martín et al. (2018)

España

IE, apoyo y relaciones percibidas

327

8

Méndez-Aguado et al. (2020)

España

Flexibilidad cognitiva, IE y comportamiento prosocial

642

1

Mestre et al. (2017)

España

Resiliencia, estrategias de regulación cognitiva emocional, diferentes escalas de personalidad (conciencia, aventura, sensibilidad, individualismo, inteligencia verbal, aprensión, voluntad) e inteligencia verbal

164

9

Molero et al. (2021)

España

IE y agotamiento

1287

13

Parker et al. (2013)

Canadá

La IE y adicción a los videojuegos e Internet

270

2

Pérez-Fuentes et al. (2019)

España

Atención emocional, claridad y reparación emocional, creatividad, autoestima, extraversión, conciencia y neuroticismo

742

1

Piqueras et al. (2020)

España y Portugal

IE, mindfulness y creencias irracionales en salud mental

2149

6

Quintana-Orts et al. (2021)

España

Ideación suicida, soledad, victimización, ciberbullying e IE

1129

3

Razjouyan et al. (2018)

Irán

Resolución de problemas, felicidad, independencia, tolerancia al estrés, autorrealización, autoconciencia emocional, relación interpersonal, optimismo, asertividad, control de impulsos, flexibilidad, responsabilidad social, empatía y autoestima

505

2

Rey et al. (2020)

España

Recursos personales positivos (IE, gratitud, optimismo y perdón) y síntomas clínicos (depresión)

251

3

Rodríguez-Ledo et al. (2018)

España

Competencias socioemocionales, empatía y habilidades sociales

156

10

Ruvalcaba-Romero et al. (2016)

España

Percepción del riesgo en el contexto, sensación de seguridad, adaptabilidad, competencias intrapersonales, competencias interpersonales, manejo de la ira, optimismo, autoestima y emociones positivas

970

2

Segura et al. (2020)

España

IE y empatía

1318

1

Tejada-Gallardo et al. (2022)

España

IE, felicidad, optimismo y pesimismo

493

1

Trigeros et al. (2019)

España

Control psicológico, autonomía, frustración autonomía/novedad, IE y estrategias metacognitivas

1602

11

Usán et al. (2020)

España

IE y agotamiento

2896

1

Yankey y Biswas (2019)

Tíbet

Afrontamiento, confianza en sí mismo e IE

600

12

Zhao et al. (2019)

 

IE, afecto positivo y negativo, resiliencia, apoyo social y comportamiento prosocial

714

3

Zheng et al. (2020)

China

IE, resiliencia y factores contextuales

998

3

Nota. IE = Inteligencia Emocional; 1 = La escala rasgo-meta-estado de ánimo (TMMS-24; Salovey y otros, 1995); 2 = Inventario del cociente emocional: Versión joven (EQ-i:YV; Bar-On y Parker, 2000); 3 = The Emotional Intelligence Scale (WLEIS) de Wong & Law (2002); 4 = Emotion Rating Scale (Schutte et al., 1998); 5 = Cuestionario de Desarrollo Emocional para Educación Secundaria (CDE-SEC; Pérez-Escoda et al., 2010); 6 = Cuestionario de Inteligencia Emocional para Adolescentes (TEIQue-ASF; Petrides y otros, 2006); 7 = Escala de Inteligencia Emocional de Batool & Khalid (2009); 8 = Escala Breve de Inteligencia Emocional (BEIS-10 (Davies et al., 2010); 9 = Cuestionario de Regulación Cognitiva Emocional Versión en Español (CERQ-S; Domínguez-Sánchez et al., 2013); 10 = Cuestionario de inteligencia emocional versión juvenil (EQi-YV; Ferrándiz et al., 2012); 11 = Escala de Inteligencia Emocional versión española (Cecchini et al., 2018); 12 = Escala de Perfil de Inteligencia Emocional (EQ; Wahengbum, 2003); 13 = El Inventario Breve de Inteligencia Emocional (EQ-i-M20; Pérez-Fuentes et al., 2014); 14 = Test de Inteligencia Emocional para adolescentes de la Fundación Botín (TIEFBA; Fernández-Berrocal et al., 2011).

Síntesis sobre la importancia de la inteligencia emocional en adolescentes

Un buen nivel de IE ofreció a los estudiantes la posibilidad de reducir y/o eliminar sus niveles de ansiedad social y su actitud hacia el tabaquismo (Abdollani et al., 2015), mejorando su calidad de vida (Soriano-Sánchez y Sastre-Riba, 2022). Siguiendo el modelo de mediación múltiple realizado por Cortés-Denia et al. (2020), encontraron que el autoconcepto y el rendimiento académico eran predictores de IE, mientras que la ansiedad y la depresión tenían un efecto negativo, así como la IE parecía mediar para hacer frente al estrés académico (Mestre et al., 2017). En consecuencia, las necesidades psicológicas básicas mejoraron la motivación y los aspectos emocionales de los alumnos, lo que tuvo consecuencias en el aumento del rendimiento académico y el bienestar psicológico (Fierro-Suero et al., 2019). Sin embargo, el apoyo social en las niñas predijo la IE, mientras que en los niños fue el apoyo social (Jiménez et al., 2020; Ruvalcaba-Romero et al., 2016).

González-Yubero et al. (2021) encontraron que los factores de percepción emocional, claridad y reparación emocional estaban asociados de manera significativa e inversa con comportamientos de bebida, contrariamente al componente de atención emocional. Por otro lado, los chicos mostraron mejores niveles en resiliencia psicológica, IE, autoeficacia y felicidad en comparación con las niñas (Khodarahimi, 2014). De este modo, la práctica deportiva promovió el desarrollo de la IE (Luna et al., 2019). En otro sentido, Parker et al. (2013) encontraron que la IE fue un predictor moderado de preocupación disfuncional en comportamientos relacionados con la adicción (problemas con el juego, abuso de Internet y abuso de videojuegos). Por su parte, Molero et al. (2021) observaron una relación negativa entre el agotamiento escolar y la IE, positiva para la autoeficacia, así como negativa para el cinismo y el agotamiento. El rendimiento académico fue afectado por el nivel de burnout, mientras que el manejo del estrés y el estado de ánimo actuaron como mediadores en esta relación (Pérez-Fuentes et al., 2019).

En relación a la victimización, la IE se asoció positivamente con el autoconcepto y moderó significativamente la influencia negativa de la victimización en el autoconcepto (Cañas et al., 2022). De hecho, los adolescentes con altos niveles de IE fueron menos agresivos en el contexto del ciberacoso (Chamizo et al., 2020; Quintana-Orts et al., 2021), mientras que las víctimas presentaron niveles bajos en todas las dimensiones de la IE (Estévez et al., 2019). Por lo tanto, la IE pudo discriminar entre los roles desempeñados por los jóvenes en el acoso escolar, pero no en el ciberacoso (Elipe et al., 2012; Razjouyan et al., 2018).

La participación en conductas violentas se asoció con una menor capacidad para regular las emociones (Segura et al., 2020), donde las víctimas de ciberacoso mostraron menores síntomas en los siguientes recursos personales: IE, gratitud, optimismo y perdón (Rey et al., 2020). Sin embargo, el autoconcepto medió la relación entre victimización y satisfacción con la vida, con la IE asociada positivamente con el autoconcepto y moderando significativamente la influencia negativa de la victimización en el autoconcepto (Cañas et al., 2020). Por lo tanto, la IE se relacionó positivamente con la flexibilidad psicológica, relacionándose positivamente con el desarrollo de comportamientos adaptativos (Usán et al., 2020) e inclusivos (Méndez-Aguado et al., 2020).

Por último, se encontró que la competencia emocional estaba relacionada con la satisfacción con la vida (López-Cassá et al., 2018), la mejora de la autoconfianza del adolescente (Yankey y Biswas, 2019), la salud (Piqueras et al., 2020; Zheng et al., 2020) y adaptación en el medio ambiente (Rodríguez-Ledo et al., 2018). Así, el papel de la IE, por un lado, parece ser importante para explicar la relación con la felicidad y el optimismo de los adolescentes (Tejada-Gallardo et al., 2022) y, por otro lado, para favorecer el pensamiento metacognitivo (Trigeros et al., 2019) y, en consecuencia, el engagement (Molero et al., 2020), así como el afecto positivo, el apoyo social, la resiliencia y el comportamiento prosocial (Zhao et al., 2019).

4. DISCUSIÓN

Los resultados obtenidos en el presente estudio permitieron alcanzar el objetivo planteado. En base a la literatura previa, la IE parece ser un constructo psicológico de gran importancia en el contexto educativo, ya que sugiere favorecer el desarrollo de la motivación, el rendimiento académico y el bienestar psicológico (Cortés-Denia et al., 2021). Las personas con un mayor nivel de IE sugieren mostrar menos sufrimiento en situaciones negativas y mayor disfrute en situaciones positivas, presentando comportamientos más asertivos y empáticos (González-Yubero et al., 2021). A su vez, la IE sugiere actuar como una variable moderadora entre la satisfacción con la vida y la ideación suicida (Extremera y Rey, 2016). Específicamente, se ha observado que los estudiantes que muestran niveles más altos de ideación suicida enfrentan de manera más positiva los factores estresantes y las demandas diarias (Soriano-Sánchez y Jiménez-Vázquez, 2022c). Por lo tanto, podrían ser individuos que mostrarían un mayor bienestar percibido (Luna et al., 2019), puesto que reconocer las propias emociones y saber cómo controlarlas puede conducir a una variedad de comportamientos adaptativos (Trigeros et al., 2019). En otra dirección, el fomento de las diferentes dimensiones de la IE sugiere predecir directamente la adicción a los videojuegos y los problemas de abuso de Internet (Parker et al., 2013).

Por su parte, Buitrago et al. (2019) señalan que un buen nivel de IE sugiere favorecer un aumento de la autoestima y la mejora de los procesos de adaptabilidad en el contexto educativo. Por lo tanto, sería interesante desarrollar un plan para el uso de Internet por parte de los adolescentes, de modo que se fomenten las tareas constructivas entre pares que refuercen los sentimientos personales, la autoestima y la autoeficacia, lo que lleva a una reducción del acoso escolar y del fomento de la creatividad en el currículo innovador que demanda el actual sistema educativo (Soriano-Sánchez y Jiménez-Vázquez, 2022d). De hecho, la IE se considera un factor protector y moderador del efecto negativo del acoso escolar en el ajuste emocional (Cañas et al., 2020), ya que en los casos de ciberacoso los chicos parecen exponer más probabilidad de ser agresores que víctimas (Ruvalcaba-Romero et al., 2016), lo que influye negativamente en su regulación emocional (Segura et al., 2020), mientras que las chicas parecen mostrar mayor dificultad para entender lo que están sintiendo, siendo menos competentes para gestionar sus propias emociones (Elipe et al., 2012). Así, parece ser que las intervenciones dirigidas a mejorar las habilidades de IE pueden ayudar a romper los vínculos entre la victimización, la soledad y la ideación suicida en adolescentes víctimas de acoso escolar (Quintana-Orts et al., 2021).

Estévez et al. (2019) indican que la percepción de los adolescentes sobre la disfunción familiar, así como un pobre autoconcepto de este entorno pueden verse agravados por comportamientos agresivos hacia el grupo de pares. Por lo tanto, la IE de los progenitores sugiere ser muy relevante para el comportamiento y el estilo de aprendizaje de sus hijos (İnce et al., 2020), puesto que los progenitores con niveles más altos de IE parecen mostrar mejores comportamientos en las relaciones interpersonales con sus hijos e hijas (Batool & Bond, 2015).

En relación a IE e ingesta de sustancia como el tabaco o el alcohol, cuando el adolescente presenta una mayor IE sugiere predecir una actitud negativa hacia dicho consumo (Abdollani et al., 2015), enfrentando uno de los hitos más importantes para el fomento de la pública actual (Soriano-Sánchez & Sastre-Riba, 2022). De este modo, parecen ser los estudiantes con síntomas más graves de ansiedad social los que tienen más probabilidades de fumar, probablemente porque esta conducta se asocia con un fuerte problema de sentimientos en situaciones sociales (Abdollahi et al., 2016), mientras que el consumo de alcohol, parece que los factores de percepción emocional, claridad emocional, reparación emocional, así como autoestima y capacidad asertiva están significativa e inversamente relacionados con las conductas de consumo de alcohol (González-Yubero et al., 2021).

Por lo demás, el estudio de Metre et al. (2017) evidenció una relación positiva entre IE y resiliencia, al igual que los resultados hallados en otras líneas de investigación (Soriano-Sánchez, 2023). Esto implica que los adolescentes con altos puntajes de resiliencia pueden revelar mejores resultados de salud mental, presentando mayores niveles de bienestar y menores síntomas de depresión (Fernández-Berrocal & Extremera, 2016), y pueden tener mejores estándares para la adaptación escolar (Tejada-Gallardo et al., 2022) y un mayor engagement académico (Molero et al., 2021). Por tanto, se requiere de un buen clima de convivencia y un apoyo social suficiente para luchar contra el acoso escolar y la mitigación de conflictos familiares, para así desarrollar y/o mejorar la IE y la resiliencia de los adolescentes y, consigo, ayudarles a enfrentar los desafíos diarios (Zheng et al., 2020).

Es relevante que los profesionales de la salud y los educadores posean conocimiento sobre la importancia de desarrollar la IE. Para ello, sería interesante evaluarla, de modo que les permitan identificar fortalezas y debilidades en el alumnado. De este modo, parece que el instrumento más demandado para evaluar la IE por parte de los investigadores (Cañas et al., 2020; Méndez-Aguado et al., 2020; Segura et al., 2020) es el Trait-Meta-Mood-Scale (TMMS-24; Salovey et al., 1995). Esto sugiere su correcta validación interna y fiabilidad.

Sin embargo, este trabajo no está exento de limitaciones. Por un lado, una de las limitaciones podría encontrarse en la selección de bases de datos para la búsqueda de los estudios, por lo que es posible que algunos estudios publicados en otros recursos electrónicos hayan sido omitidos involuntariamente. Otra limitación es el diseño transversal de la mayoría de los estudios incluidos, por lo que no fue posible realizar un metanálisis para evaluar la efectividad de los programas de intervención de IE en la población adolescente.

Con el fin de ampliar el conocimiento sobre este tema, como una futura línea de investigación es aconsejable realizar nuevos estudios que tengan en cuenta los diferentes factores encontrados en el presente estudio, de modo que se puedan extraer nuevas conclusiones. Asimismo, se sugiere incorporar nuevas variables, como el autoconcepto, por su influencia en el ajuste social y el bienestar, lo que podrían favorecer el desarrollo integral de la población adolescente en cualquiera de sus etapas (Organización Mundial de la Salud, 2022a) y, especialmente, ante situaciones particulares como la situación generada por la COVID-19 (Li et al., 2021).

En definitiva, con base en lo anterior y dada la presencia de IE en la población adolescente, se sugiere implementar programas de intervención que busquen promover mecanismos para el desarrollo cognitivo, social y emocional presentes en la base de estas conductas (Momeñe et al., 2021). Dichas intervenciones deben basarse en promover la salud integral, promoviendo estilos de vida saludables (Piqueras et al., 2020; Soriano-Sánchez y Jiménez-Vázquez, 2023b), desde un enfoque psicológico, social y familiar (Soriano-Sánchez & Sastre-Riba, 2022). A su vez, sería interesante llevarlas a cabo en los primeros años de la etapa adolescente, a través de metodologías innovadoras que favorezcan la inclusión, la innovación, el desarrollo de la IE (Méndez-Aguado et al., 2020) y, consigo, de la motivación (Soriano-Sánchez & Jiménez-Vázquez, 2023a).

5. CONCLUSIONES

El presente trabajo aporta que la IE es un constructo psicológico relevante para el desarrollo de la motivación, la mejora de la autoestima, la empatía, la autoeficacia, la mejora de las relaciones interpersonales, así como la prevención del abuso de sustancias y de la ideación suicida, al favorecer el establecimiento de conductas asertivas y prosociales.

En la etapa adolescente y desde la educación, la IE debe potenciarse para que las emociones y los sentimientos se conviertan en aliados y no en enemigos. La educación debe proporcionar la realización de la persona, en la que el discente comprenda y descubra los diferentes factores emocionales inmersos en el proceso de enseñanza-aprendizaje. A su vez, es relevante que el alumno entienda que las emociones son parte fundamental del ser, ya que determinan su comportamiento, expresándose a través del ajuste social, el bienestar y la salud de la persona.

Un buen nivel de IE en la etapa adolescente potencia el aprendizaje y la capacidad para resolver conflictos interpersonales, al permitir al individuo ser más positivo y optimista, presentar menos problemas de conducta y un mayor nivel de autoestima. Puesto que, cuando la persona se siente bien consigo misma puede superar las frustraciones con gran facilidad, pudiendo resistir mejor a la presión de los iguales, ser más feliz y mostrar un mayor bienestar, lo que le conduce a un mayor éxito en la vida.  Los profesionales de la educación han de reunir las herramientas y recursos necesarios para fomentar el desarrollo de la IE en el proceso de enseñanza y aprendizaje de cualquier etapa educativa y, en particular, durante la adolescencia, ya que es la etapa evolutiva en la cual emerge el correcto ajuste del ser. No obstante, se considera que se llevase a cabo su desarrollo desde las edades más tempranas, ya que la IE es un constructo que permite el desarrollo de su aprendizaje desde el currículo de educación infantil, ya que facilita el bienestar individual y social de los educandos.

En suma, la IE ha de ser incluida de manera transversal en el currículo actual, es decir, en el currículo inclunovador “innovar para incluir”, de manera que se fomente su desarrollo mediante la participación activa e inclusiva, en la cual se garanticen los principios de equidad e igualdad para fomentar el bienestar, el alcance de los objetivos curriculares previamente establecidos y la calidad de vida de todos los discentes.

Conflicto de intereses / Competing interests:

Los autores declaran que no incurren en conflictos de intereses.

Rol de los autores / Authors Roles:

David Jiménez-Vázquez: Conceptualización, análisis formal, investigación, metodología, administración del proyecto, escritura -preparación del borrador original, escritura-revisar & amp; edición.

José-Gabriel Soriano-Sánchez: Conceptualización, curación de datos, análisis formal, investigación, metodología, recursos, software, supervisión, validación, visualización, administración del proyecto, escritura-preparación del borrador original, escritura -revisar & amp; edición.

Eva-María Parras-Blanca: Conceptualización, análisis formal, investigación, metodología, administración del proyecto, escritura -preparación del borrador original, escritura-revisar & amp; edición.

Fuentes de financiamiento / Funding:

Las fuentes de financiación que dieron lugar a la investigación son de carácter personal y motivación profesional.

Aspectos éticos / legales; Ethics / legals:

Los autores declaran no haber incurrido en aspectos antiéticos, ni haber omitido aspectos legales en la realización de la investigación.

Referencias

  1. Abdollahi, A., Talib, M.A., Yaacob, S.N., y Ismail, Z. (2015). Inteligencia emocional, resistencia y tabaquismo: factores protectores entre adolescentes. Journal of Child & Adolescent Substance Abuse, 25(1), 11-17. https://doi.org/10.1080/1067828X.2013.872070
  2. Ascorra, P., Cárdenas Mancilla, K., Gálvez, P., Ávila, A., González, C., y López, V. (2021). Relación entre estilos de convivencia e indicadores de desarrollo personal y social en escuelas chilenas. Revista de Psicología, 30(2), 1-14. https://doi.org/10.5354/0719-0581.2021.57840
  3. BarOn, R., y Parker, J. D. A. (2000). Inventario del Cociente Emocional: Versión Juvenil (EQ‐i:YV). Manual técnico. Sistemas Multi-Salud. https://cutt.ly/WwuD0NRQ
  4. Batool, S. S., y Bond, R. (2015). Papel mediador de los estilos parentales en la inteligencia emocional de los padres y la agresión entre los adolescentes. Revista Internacional de Psicología, 50(3), 240-244. https://doi.org/10.1002/ijop.12111
  5. Batool, S. S., y Khalid, R. (2009). Baja inteligencia emocional: un factor de riesgo para la depresión. Revista de la Sociedad Psiquiátrica de Pakistán, 6(2), 65-72. https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1989-38092018000300115
  6. Browning, M. H. E. M., Li. D., Blanco, M. P., Bratman, G. M., Becker, D., y Benfield, J. A. (2022). Asociación entre el verdor residencial durante la infancia y la inteligencia emocional rasgo durante la edad adulta temprana: un análisis retrospectivo del curso de la vida en los Estados Unidos. Health & Place, 74, 102755. https://doi.org/10.1016/j.healthplace.2022.102755
  7. Buitrago, R. E., Herrera, L., y Cárdenas, R. N. (2019). Coeficiente emocional en niños y adolescentes de Boyacá, Colombia. Estudio comparativo. Praxis & Saber, 10(24), 45-68. https://doi.org/10.19053/22160159.v10.n25.2019.10002
  8. Cañas, E., Estévez, J. F., Estévez, E., y Aparisi, D. (2022). El papel de la inteligencia emocional en el ajuste psicológico y la victimización por pares en una muestra de adolescentes españoles. Fronteras en Psicología, 11, 600972. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2020.600972
  9. Cecchini, J. A., Méndez-Giménez, A., y García, C. (2018). Validación del cuestionario de inteligencia emocional en educación física. Revista de Psicología del Deporte, 27, 87-96. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6280480
  10. Chamizo-Nieto, M. T., Rey, L., y Pellitteri, J. (2020). Gratitud e inteligencia emocional como factores protectores frente a la ciberagresión: análisis de un modelo de mediación. Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, 17(12), 4475. https://doi.org/10.3390/ijerph17124475
  11. Cortés-Denia, D., El Ghoudani, K., Pulido-Martos, M., Alaoui, S., Luque-Reca, O., Ramos-Álvarez, M. M., Augusto-Landa, J. M., Zarbbouch, B., y Lopez-Zafra, E. (2020). Los recursos socioemocionales explican el ajuste académico en los adolescentes marroquíes. Fronteras en psicología, 11, 7. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2020.01609
  12. Davies, K. A., Lane, A. M., Devonport, T. J., y Scott, J. A. (2010). Validez y fiabilidad de una Escala Breve de Inteligencia Emocional (BEIS-10). Revista de diferencias individuales, 31(4), 198-208. https://doi.org/10.1027/1614-0001/a000028
  13. Domínguez-Sánchez, F. J., Lasa-Aristu, A., Amor, P. J., y Holgado-Tello, F. P. (2013). Propiedades psicométricas de la versión española del Cuestionario de Regulación de la Emoción Cognitiva. Evaluación, 20, 253-261. https://doi.org/10.1177/1073191110397274
  14. Elipe, P., Ortega, R., Hunter, S. C., y del Rey, R. (2012). Inteligencia emocional percibida e implicación en diversos tipos de acoso escolar. Behavioral Psychology / Psicología Conductual: Revista Internacional Clínica y de la Salud, 20(1), 169-181. https://cutt.ly/mwuD0oQu
  15. Estévez, E., Estévez, J. F., Segura, L., y Suárez, C. (2019). La influencia del bullying y el ciberbullying en el ajuste psicológico de víctimas y agresores en la adolescencia. IRevista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, 16, 2080. https://doi.org/10.3390/ijerph16122080
  16. Extremera, N., y Rey, L. (2016). Atenuando el impacto negativo del desempleo: los efectos interactivos de la inteligencia emocional percibida y el bienestar sobre el riesgo de suicidio. PLoS ONE, 11, 1-13. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0163656
  17. Fernández-Berrocal, P., Ruiz-Aranda, D., Salguero, J. M., Palomera, R., y Extremera, N. (2011). Test de Inteligencia Emocional de la Fundación Botín para Adolescentes (TIEFBA). Fundación Botín. https://cutt.ly/BwuD1JER
  18. Fernández-Berrocal, P., y Extremera, N. (2016). Capacidad de inteligencia emocional, depresión y bienestar. Emotion Review, 8, 311-315. https://doi.org/10.1177/1754073916650494
  19. Ferrándiz, C., Hernández, D., Bermejo, R., Ferrando, M., y Sáinz, M. (2012). Inteligencia social y emocional en la infancia y adolescencia: validación española de un instrumento de medición. Revista de Psicodidáctica, 17(2), 309-338. https://doi.org/10.1387/Rev.Psicodidact.2814
  20. Fierro-Suero, S., Almagro, B. J., y Sáenz-López Buñuel, P. (2019). Necesidades psicológicas, motivación e inteligencia emocional en Educación Física. Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 22(2), 167-186. https://doi.org/10.6018/reifop.22.2.345241
  21. Golpe, S., Isorna, M., Barreiro, C., Braña, T., y Rial, A. (2017). Consumo excesivo de alcohol entre adolescentes: prevalencia, prácticas de riesgo y variables relacionadas. Adicciones, 29(4), 256-267. https://doi.org/10.20882/adicciones.932
  22. González-Yubero, S., Lázaro-Visa, S., y Palomera, R. (2021). ¿Qué aporta la inteligencia emocional al estudio de los factores personales protectores del consumo de alcohol en la adolescencia? Psicología Educativa, 27(1), 27-36. https://doi.org/10.5093/psed2020a13
  23. İnce, B., Şimsek, Ö. F., y Özbek, L. (2020). Apego y depresión: Los roles mediadores de los proyectos de vida personal y la inteligencia emocional. Current Psychology: A Journal for Diverse Perspectives on Diverse Psychological Issues, 39(6), 1910-1920. https://doi.org/10.1007/s12144-019-0136-4
  24. Jiménez, M. N., Axpe, I., y Esnaola, I. (2020). El rol del apoyo social percibido en la predicción de la inteligencia emocional entre adolescentes de la república dominicana. Revista Europea de Educación y Psicología, 13(2), 97-110. https://doi.org/10.30552/ejep.v13i2.354
  25. Khodarahimi, S. (2014). El papel del género en los constructos de psicología positiva en una muestra de adolescentes y adultos jóvenes iraníes. Investigación aplicada Quality Life, 9, 45-61. https://doi.org/10.1007/s11482-013-9212-3
  26. Kun, B., Urbán, R., Paksi, B., Csóbor, L. V., Oláh, A., y Demetrovics, Z. (2012). Características psicométricas del inventario del cociente emocional, versión juvenil, forma corta, en estudiantes de secundaria húngaros. Evaluación psicológica, 24(2), 518 -523. https://doi.org/10.1037/a0026013
  27. Li, N., Li, S., y Fan, L. (2021). Factores de riesgo de trastornos psicológicos después del brote de COVID-19: El papel mediador del apoyo social y la inteligencia emocional. Revista de Salud del Adolescente, 69(5), 696-704. https://doi.org/10.1016/j.jadohealth.2021.07.018
  28. Li, Y. (2020). Vincular la estima corporal con los trastornos alimentarios entre adolescentes: un modelo de mediación moderado. Revista de psicología de la salud, 25(10-11), 1755-1770. https://doi.org/10.1177/1359105319886048
  29. López-Cassá, E., Pérez-Escoda, N., y Alegre, A. (2018). Competencia emocional, satisfacción en contextos específicos y satisfacción con la vida en la adolescencia. Revista de Investigación Educativa, 36(1), 57-73. https://doi.org/10.6018/rie.36.1.273131
  30. Luna, P., Guerrero, J., y Cejudo, J. (2019). Mejorar el bienestar subjetivo, la inteligencia emocional y la ansiedad social de los adolescentes a través de un programa basado en el modelo de educación deportiva. Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, 16, 1821. https://doi.org/10.3390/ijerph16101821
  31. Malik, J. A. (2016). Factores de riesgo de conductas de riesgo para la salud en estudiantes intermedios. Pakistan Journal of Psychological Research, 31(2), 347-363. https://www.pjprnip.edu.pk/index.php/pjpr/article/view/319
  32. Martín, M., Guzmán, J. F., y de Benito, A. M. (2018). Inteligencia emocional, percepción de apoyo a la autonomía y relaciones en el deporte. Cuadernos de Psicología del Deporte, 18(1), 13-20. https://revistas.um.es/cpd/article/view/284731
  33. Méndez-Aguado, C., Trigueros, R., Aguilar-Parra, J. M., Navarro-Gómez, N., Díaz-López, M. D. P., Fernández-Campoy, J. M., Gázquez-Hernández, J., y Carrión, J. (2020). Una visión inclusiva de la discapacidad de los estudiantes de secundaria. Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, 17(23), 8922. https://doi.org/10.3390/ijerph17238922
  34. Mestre, J. M., Pérez, N., De la Torre, G., Lozano, J. M., y Guil, R. (2017). El desarrollo de la Inteligencia Emocional a través de la optimización de las capacidades cognitivas a través de la Educación Obligatoria. Contextos Educativos, 20, 57-74. https://doi.org/10.18172/con.3023
  35. Molero, M. M., Pérez-Fuentes, M. C., Martos, Á., Barragán, A. B., Simón, M. M., y Gázquez, J. J. (2021). La inteligencia emocional como mediadora en la relación entre el rendimiento académico y el burnout en estudiantes de secundaria. PLoS ONE, 16(6), 14. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0253552
  36. Molero, M. M., Pérez-Fuentes, M. C., Soriano, J. G., Tortosa, B. M., Fátima, N., Simón, M. M., y Gázquez, J. J. (2020). Personalidad y percepción de la creatividad en el trabajo sobre el engagement en enfermería. Anales de Psicología, 36(3), 533-542. https://doi.org/10.6018/analesps.405391
  37. Momeñe, J., Estévez, A., Pérez-García, A. M., Jiménez, J., Chávez-Vera, M. D., Olave, L., e Iruarrizaga, I. (2021). El abuso de sustancias y su relación con la dependencia emocional, el apego y la regulación emocional en adolescentes. Anales de Psicología, 37(1), 121-132. https://doi.org/10.6018/analesps.404671
  38. Organización Mundial de la Salud (2022). Salud mental de los adolescentes. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/adolescent-mental-healthWorld Salud (2022b). World Heald Organization. https://www.who.int/health-topics/adolescent-health#tab=tab_1
  39. Page, M. J., McKenzie, J. E., Bossuyt, P. M., Boutron, I., Hoffmann, T. C., Mulrow, C. D., Shamseer, L., Tetzlaff, J. M., Akl, E. A., Brennan, S. E., Chou, R., Glanville, J., Grimshaw, J. M., Hróbjartsson, A., Lalu, M. M., Li, T., Loder, E. W., Mayo–Wilson, E., McDonald, S., McGuinness, L. A…Moher, D. (2021). The PRISMA 2020 statement: an updated guideline for reporting systematic reviews. British Medical Journal, 372, 71. https://doi.org/10.1136/bmj.n71
  40. Parker, J. D. A., Summerfeldt, L. J., Taylor, R. N., Kloosterman, P. H., y Keefer, K. V. (2013). Problemas con el juego, el juego y el uso de Internet en adolescentes: relaciones con la inteligencia emocional en muestras clínicas y de necesidades especiales. Personalidad y diferencias individuales, 55, 288-293. https://doi.org/10.1016/j.paid.2013.02.025
  41. Pérez-Escoda, N., Bisquerra, R., Filella, G., y Soldevila, A. (2010). Construcción del cuestionario de desarrollo emocional de adultos (QDE-A). Revista Española de Orientación Psicopedagógica, 21(2), 367-379. https://doi.org/10.5944/reop.vol.21.num.2.2010.11539
  42. Pérez-Fuentes, M.C., Molero, M.M., Gázquez, J.J., Oropesa, N.F., Simón, M.M., y Saracostti, M. (2019). Creatividad autoexpresiva en el dominio digital adolescente: personalidad, autoestima y emociones. Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, 16(22), 14527. https://doi.org/10.3390/ijerph16224527
  43. Pérez-Fuentes, M.C., Molero, M.M., Simón, M. M., Oropesa, N. F., y Gázquez, J. J. (2014). Validación del Maslach Burnout Inventory-Student Survey en adolescentes españoles. Psicotema, 32(3), 444-451. https://doi.org/10.7334/psicothema2019.373
  44. Petrides, K. V., Sangareau, Y., Furnham, A., y Frederickson, N. (2006). Rasgo de inteligencia emocional y relaciones con los compañeros de los niños en la escuela. Desarrollo Social, 15, 537-547. https://doi.org/10.1111/j.1467-9507.2006.00355.x
  45. Pierkarska, J. (2020). Determinantes del estrés percibido en la adolescencia: el papel de los rasgos de personalidad, las habilidades emocionales, el rasgo de inteligencia emocional, la autoeficacia y la autoestima. Avances en psicología cognitiva, 16(4), 309-320. https://doi.org/10.5709/acp-0305-z
  46. Piqueras, J. A., Salvador, M. D. C., Soto-Sanz, V., Mira, F., y Pérez-González, J. C. (2020). Fortalezas contra la psicopatología en adolescentes: ratificando el papel amortiguador robusto del rasgo de inteligencia emocional. Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, 17(3), 804. https://doi.org/10.3390/ijerph17030804
  47. Pozzobon, M., y Marin, A. H. (2021). Recursos expressivos e desempenho escolar: intervenção em grupo multifamiliar. Revista de Psicología, 30(2), 1-15. https://doi.org/10.5354/0719-0581.2021.52578
  48. Quintana-Orts, C., Rey, L., y Neto, F. (2021). ¿Son la soledad y la inteligencia emocional factores importantes para los adolescentes? Comprender la influencia de la intimidación y la victimización por ciberacoso en la ideación suicida. Intervención psicosocial, 30(2), 67-74. https://doi.org/10.5093/pi2020a18
  49. Razjouyan, K., Mobarake, A. H., Sadr, S. S., Ardestani, S. M. S., y Yaseri, M. (2018). La relación entre la inteligencia emocional y los diferentes roles en el ciberacoso entre los estudiantes de secundaria en Teherán. Revista iraní de psiquiatría y ciencias del comportamiento, 12(3), e11560. https://doi.org/10.5812/ijpbs.11560
  50. Rey, L., Quintana-Orts, C., Mérida-López, S., y Extremera, N. (2020). La relación entre recursos personales y depresión en una muestra de víctimas de ciberacoso: comparación de grupos con y sin síntomas de depresión. Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, 17(24), 9307. https://doi.org/10.3390/ijerph17249307
  51. Rodríguez-Ledo, C., Orejudo, S., Celma, L., y Cardoso., M. J. (2018). Mejora de las competencias socioemocionales en el aula, con jóvenes de Educación Secundaria, mediante el programa SEA. Revista electrónica de investigación en psicología educativa, 16(3), 681-701. https://doi.org/10.25115/ejrep.v16i46.2241
  52. Ruvalcaba-Romero, N. A., Murrieta-Cummigsy, P., y Arteaga-Velázquez, A. (2016). Competencias socioemocionales y percepción de la comunidad ante la conducta agresiva en adolescentes que viven en entornos de riesgo. Acción Psicológica, 13(2), 79-88. https://dx.doi.org/10.5944/ap.13.2.17816
  53. Salovey, P., Mayer, J., Goldman, C., Turvery, C., y Palfai, T. P. (1995). Atención emocional, claridad y reparación: Explorando la inteligencia emocional utilizando la escala de meta-estado de ánimo de rasgos. En J. Pennebaker (Ed.), Emotion, disclosure, and health (pp. 125-154). Asociación Americana de Psicología.
  54. Schutte, N. S., Malouff, J. M., Hall, L. E., Haggerty, D. J., Cooper, J. T., Golden, C. J., y Dornheim, L. (1998). Desarrollo y validación de una medida de inteligencia emocional. Personalidad y diferencias individuales, 25(2), 167-177. https://doi.org/10.1016/S0191-8869(98)00001-4
  55. Segura, L., Estévez, J. F., y Estévez, E. (2020). Empatía e inteligencia emocional en ciberagresores adolescentes y cibervíctimas. Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, 17(13), 4681. https://doi.org/10.3390/ijerph17134681
  56. Soriano, J. G., Pérez-Fuentes, M. C., Molero, M. M., Tortosa, B. M., y González, A. (2019). Beneficios de las intervenciones psicológicas en relación al estrés y ansiedad: Revisión sistemática y metaanálisis. European Journal of Education and Psychology, 12(2), 191-206. https://doi.org/10.30552/ejep.v12i2.283
  57. Soriano, J. G., Pérez-Fuentes, M. C., Molero-Jurado, M. M., Gázquez, J. J., Tortosa, B. M., y González, A. (2020). Beneficios de las intervenciones basadas en la atención plena para el tratamiento de síntomas ansiosos en niños y adolescentes: Metaanálisis. Revista Iberoamericana de Psicología y Salud, 11(1), 42-53. https://doi.org/10.23923/j.rips.2020.01.034
  58. Soriano-Sánchez, J. G. (2022). Factores psicológicos y consecuencias del Síndrome Fear of Missing: Una Revisión Sistemática. Revista de Psicología y Educación, 17(1), 69-78. https://doi.org/10.23923/rpye2022.01.21
  59. Soriano-Sánchez, J. G. (2023). Beneficios de las intervenciones en resiliencia e inteligencia emocional en personal militar. Revista Cubana de Medicina Militar, 52(2), e02302466. https://revmedmilitar.sld.cu/index.php/mil/article/view/2466/1834
  60. Soriano-Sánchez, J. G. y Jiménez-Vázquez, D. (2023b). Soriano-Sánchez, J.-G., & Jiménez-Vázquez, D. (2023). Beneficios de las intervenciones sobre la calidad de vida en profesionales de la salud. Revista Acciones Médicas, 2(2), 7-18. https://doi.org/10.35622/j.ram.2023.02.001
  61. Soriano-Sánchez, J. G. y Sastre-Riba, S. (2022). Predictores asociados al consumo de tabaco en adolescentes: una revisión sistemática. Retos, 46, 1579-1726. https://doi.org/10.47197/retos.v46.93114
  62. Soriano-Sánchez, J. G., y Jiménez-Vázquez, D. (2022a). Predictores del consumo de alcohol en adolescentes: una revisión sistemática de estudios transversales. Revista Estudios Psicológicos, 2(4), 73-86. https://doi.org/10.35622/j.rep.2022.04.006
  63. Soriano-Sánchez, J. G., y Jiménez-Vázquez, D. (2022b). Una revisión sistemática del uso de las TIC y la inteligencia emocional sobre la motivación y el rendimiento académico. Revista de Innovaciones Tecnológicas, 1(3), 7-27. https://doi.org/10.35622/j.ti.2022.03.001
  64. Soriano-Sánchez, J. G., y Jiménez-Vázquez, D. (2022c). Factores asociados a la ideación suicida en estudiantes. Revista Revoluciones, 4(10), 48-63. https://doi.org/10.35622/j.rr.2022.010.005
  65. Soriano-Sánchez, J. G., y Jiménez-Vázquez, D. (2023a). Prácticas educativas innovadoras en la educación superior: una revisión sistemática. Revista Innova Educación, 5(1), 23-37. https://doi.org/10.35622/j.rie.2023.05.00
  66. Soriano-Sánchez, J., y Jiménez-Vázquez, D. (2022d). Importancia de la innovación docente como proceso y gestión en el ámbito de Ciencias de la Salud: una revisión sistemática. Gestionar: Revista de Empresa y Gobierno, 2(4), 73–85. https://doi.org/10.35622/j.rg.2022.04.006
  67. Tejada-Gallardo, C., Blasco-Belled, A., Torrelles-Nadal, C., y Alsinet, C. (2022). ¿Cómo predice la inteligencia emocional la felicidad, el optimismo y el pesimismo en la adolescencia? Investigando la relación a partir del modelo bifactorial. Current Psychology: A Journal for Diverse Perspectives on Diverse Psychological Issues, 41(8), 5470-5480. https://doi.org/10.1007/s12144-020-01061-z
  68. Tetik, G., y Aktan, Z. D. (2021). Ergenlerde algılanan ebeveyn tutumu ve duygusal zeka arasındaki ilişkide, dijital oyun bağımlılığının aracı rolünün incelenmesi. Klinik Psikiyatri Dergisi: El Diario de Psiquiatría Clínica, 24(2), 181-190. https://doi.org/10.5505/kpd.2020.32815
  69. Trigeros, R., Aguilar-Parra, J. M., López-Liria, R., y Rocamora, P. (2019). El lado oscuro de la teoría de la autodeterminación y su influencia en los procesos emocionales y cognitivos de los estudiantes en educación física. Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, 16, 4444. https://doi.org/10.3390/ijerph16224444
  70. Usán, P., Salavera, C., y Murillo, V. (2020). Análisis psicológico entre la orientación a objetivos, la inteligencia emocional y el agotamiento académico en estudiantes de secundaria. Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, 17(21), 8160. https://doi.org/10.3390/ijerph17218160
  71. Wahengbum, J. (2003). Un estudio de apoyo social, cociente emocional y cociente espiritual entre individuos VIH positivos y drogadictos, manuscrito inédito. La Universidad Maharaja Sayajirao de Baroda, Gujarat. https://cutt.ly/EwuDNviq
  72. Wong, C. S., y Law, K. S. (2002). Los efectos de la inteligencia emocional del líder y seguidor en el rendimiento y la actitud: un estudio exploratorio. Leadership Quarterly, 13, 243-274. https://doi.org/10.1016/S1048-9843(02)00099-1
  73. Yankey, T., y Biswas, U. N. (2019). Impacto de la capacitación en habilidades para la vida en el bienestar psicosocial de los adolescentes refugiados tibetanos. Revista Internacional de Migración, Salud y Asistencia Social, 15(4), 272-284. https://doi.org/10.1108/IJMHSC-11-2017-0049
  74. Zhao, J., Cai, D., Yang, C., Shields, J., Xu, Z., y Wang, C. (2019). Rasgo de inteligencia emocional y afecto positivo y negativo de los adolescentes jóvenes: los roles mediadores de la resiliencia personal, el apoyo social y el comportamiento prosocial. Foro de Cuidado de Niños y Jóvenes, 49(3), 431-448. https://doi.org/10.1007/s10566-019-09536-2
  75. Zheng, Y., Cai, D., Zhao, J., Yang, C., Xia, T., y Xu, Z. (2020). Relación bidireccional entre inteligencia emocional y percepciones de resiliencia en adolescentes jóvenes: un estudio longitudinal de veinte meses. Foro de Cuidado de Niños y Jóvenes, 50(2), 363-377. https://doi.org/10.1007/s10566-020-09578-x