Revista Innova Educación. (2023). Vol. 5 Num. 1. pags. 88-99

Revista Innova Educación https://revistas.inudi.edu.pe/rie ISSN: 2664-1496 ISSN-L: 2664-1488 Editada por: Instituto Universitario de Innovación Ciencia y Tecnología Inudi Perú
Artículo original

Procrastinación académica en estudiantes de educación secundaria y media

DOI: https://doi.org/10.35622/j.rie.2023.05.006

Resumen

El objetivo de la investigación fue establecer la relación entre procrastinación académica, edad y curso en estudiantes de secundaria y media académica. Se utilizó un diseño cuantitativo de tipo correlacional. Participaron 148 estudiantes a través de un muestreo intencional no probabilístico. Previo consentimiento informado se aplicó la Escala de Procrastinación Académica (EPA), la cual evalúa los niveles de procrastinación académica teniendo en cuenta dos dimensiones: postergación de actividades y autorregulación académica. Los resultados fueron analizados a través de estadísticos descriptivos y se utilizó el coeficiente de correlación de Spearman en el programa SPSS 21. Se encontraron niveles altos y moderados de procrastinación académica en los estudiantes. Se concluye principalmente que la procrastinación académica tuvo relación con la edad y que no existe relación entre procrastinación académica y el curso.

1. INTRODUCCIÓN

El propósito de la presente investigación se enfocó en estudiar la procrastinación académica, edad y curso en alumnos de bachillerato en una institución educativa. En primer lugar, la procrastinación se entiende, según Carhuapoma (2018) como un proceso donde los sujetos testifican que él no querer realizar una tarea se da porque tienen poco placer a realizarla frente a otras actividades de su interés, por tanto, esta es postergada o retrasada, lo que se puede presentar como un conflicto entre el deber y el hacer.

En este sentido, de acuerdo con Montoya et al. (2019) en el contexto educativo en especial lo concerniente con el rendimiento académico, es preciso identificar ciertos factores inmersos, como son el grupo de pares, el salón de clases y demás aspectos personales, por eso la importancia de tener presente el tema de procrastinación con relación a otras variables.

Además, si se tiene en cuenta que en los diversos cursos académicos se estiman estudiantes con menos o mayor edad que el promedio encontrado en la mayor parte de la población, esto invita a llevar cabo un análisis de esta problemática; sin dejar de lado algunos factores encontrados como   antecedentes investigativos, donde se destacan, la falta de compromiso en ciertos estudiantes al momento de responder a los deberes académicos, en materias, notas, horarios.  Así como, la presencia de afectaciones en ciertos hábitos, capacidad atencional, motivación e interés (Durán y Moreta, 2017).

Ahora bien, la educación es un deber y un derecho de todos los seres humanos. En tal sentido,  el contexto educativo se considera el ente secundario donde se forman y se preparan como seres racionales capaces de desarrollarse por sí solos en un mundo tan complejo como el actual; por lo anterior, Batalloso (2006) argumenta que la educación está conformada por una serie de fenómenos que se encuentran inmersos en las prácticas de carácter personal del ser humano tales como culturales, históricas y sociales, asimismo, cuenta con la capacidad para decidir en sus diferentes ámbitos de la vida, decisiones que en ocasiones lo llevan a equivocarse, lo cual permitirá nuevos aprendizajes, indispensables para su adaptación. 

Entre estos factores en el área académica, se encuentra la falta de compromiso de ciertos estudiantes que a diario disponen sus tiempos a educarse y prepararse en sitios adaptados a su condición y a sus necesidades como seres humanos. Sin embargo, existen otro grupo donde prevalece la irresponsabilidad y falta de compromiso. Es de anotar que, al analizar las problemáticas más relevantes en estas instituciones se puede evidenciar que existe una alta probabilidad de procrastinación. Al respecto, Vargas (2017) manifiesta que, la procrastinación académica consiste en posponer el desempeño de actividades académicas, lo cual guarda relación con aspectos multifacéticos donde se involucran aspectos de tipo afectivo, cognitivo y conductual.

Para darle paso a esta situación, la contextualización de este trabajo se llevó a cabo en una Institución Educativa en un municipio del Departamento de Sucre, Colombia. En la cual se manifiesta cada año un alto índice de bajo rendimiento académico. Por lo que, docentes y padres de familia, se alarman por descubrir esos resultados y no logran comprender las razones por las que sus hijos no se pueden adaptar al ambiente educativo.  No es posible hablar directamente que allí se manifiesta la Procrastinación, pero si es factible investigarla como posible factor relacionado o no en esta situación problema; dejando claro que se deben tener en cuenta la existencia de otras variables considerables.

Siguiendo con el tema en mención, García y Zencenarro (2019) manifestaron que estos comportamientos y sobre todo en estudiantes están relacionados con la procrastinación y a su vez está conectada con actitudes personales tales como, déficit de auto confianza, baja autoestima, pérdida de autocontrol, conductas de desorganización, depresión y en muchas situaciones de perfeccionismo y ansiedad. De igual forma, se refiere la incidencia del uso excesivo de los dispositivos y la conexión a internet, aspectos que agudizan la cuestión en mención.

En este orden de ideas, un investigador interesado en el tema de procrastinación manifestó que se podría reconocer cómo temor a fracasar; relacionado con los vínculos familiares de carácter patológico, a causa de que la función que cumplen los padres les ha favorecido una máxima de frustraciones y una mínima en la autoestima cuando se trata de niños. Entre tanto, expresa el autor, como en la adolescencia se presenta una mayor sensibilidad y riesgo para evidenciar la procrastinación y sus factores (Carranza y Ramírez, 2013).

Por su parte, un estudio realizado por Steel (2007) demostró que, en el área escolar y universitario, existe un alto índice de procrastinación, en un porcentaje evidente que se encuentra entre los 80 y 95% en donde los alumnos presentaron actitudes dilatorias, y entre los 50 y 70% se reconocen que posponen sus actividades escolares y le dedican menos tiempo. La anterior información llama mucho la atención porque se identifica una cifra importante en la actitud de los estudiantes frente a sus labores académicas induciendo a la procrastinación; de igual forma estos resultados motivan a querer seguir investigando y abordar más sobre el tema tratado.

Hacer este estudio analizando la procrastinación académica en relación con el curso y la edad es menester porque permite hacer hincapié en los estudiantes desde otras perspectivas y hacer cuestión sobre si la edad es un factor de postergación de actividades, que tal vez se está en una edad en la que los intereses de la persona son diferentes o han cambiado según esta crece y por ende, hace que se desvíe el interés escolar o si asimismo es el curso académico quien está afectando su interés académico puesto que en él se destacan otros factores inmersos tales como relaciones sociales y capacidades cognitivas.

Con respecto a la procrastinación, esta es considerada como un fenómeno que ha estado a lo largo de los tiempos, pero que se ha investigado comparativamente pocas veces; por lo que según Álvarez (2018) es importante aumentar la investigación de este tema con diferentes jóvenes y adultos para tener más contribuciones acerca de sus niveles y las secuelas de la procrastinación en las personas. Por lo tanto, se hace pertinente investigar porque son pocos los estudios que están inclinados sobre la procrastinación y la edad. Van Eerde (2003) afirma que posiblemente las personas superan esta tendencia a posponer injustificadamente a medida que se hacen mayores y ganan control sobre sí mismos.

Ahora bien, el concepto de procrastinación etimológicamente significa posponer, diferir y la definió como la conducta de postergar las actividades consideradas como primordiales o importantes donde la persona las substituye por unas que son menos significativos, relevantes o simplemente más agradable (Rodríguez y Clariana, 2017). La procrastinación tuvo su origen en años pasados y era conocido en el latín como “procrastinare” que se comprende como una rutina de procedimiento que se caracteriza por suspensión voluntario de realizar actividades que se deben entregar en una fecha específica (Ferrai y Tice, 2007).

Para Ferrari y Tice (2000); Riva (2006) y Steel (2007) es un patrón que siempre ha existido, sin embargo, tiene su inicio a causa de la revolución industrial. Estos mismos investigadores señalaron que las causas de la procrastinación tienen que ver con el tiempo estipulado para realizar dicha actividad, y entre menos tiempo haya para realizarla menos posibilidades hay para procrastinar. Senécal y Guay (2000) afirmaron que se manifiesta por evitar la realización de tareas que no se consideren placenteras o que no consideren importantes como otras; por tal razón, se crea una disputa interna entre el deber, querer y poder.

En cuanto a las características de la procrastinación, autores como Pittman et al. (2008) señalaron que una de las características primordiales es la preferencia de actividades las cuales son satisfactorias para los estudiantes al contrario de aquellas que no son de su agrado que conllevan a un comportamiento de rechazo a realizarlas. Por otra parte, es factible considerar que al estar acostumbrados a procrastinar y que, en el momento en que se decida dejar de hacerlo, pueden llegar a presentar comportamientos y pensamientos de carácter negativos tales como no lograr realizar las actividades a tiempo o crear excusas para realizarlas otro día (Stainton et al., 2000).

Por último, otra característica según Contreras et al. (2005) sería el miedo ligado al fracaso y los pensamientos irracionales, por no sentirse capaces o no contar con habilidades para realizar ciertas tareas que son evaluadas por una segunda o tercera persona el cual conlleva al punto de abandonarla.

Al revisar los aportes acerca de la Procrastinación académica, se encontró como principal autor a Busko (1998) quien afirmó que esta consiste en una predisposición irracional por esquivar los trabajos o tareas que se deben finalizar. Según Busko (1998, citado por Álvarez, 2010) la procrastinación es la acción de evitar, de prometer hacer más tarde las tareas, de excusar o justificar retrasos, y de evitar la culpa frente a una tarea académica.

Para Ayala (2019) la procrastinación académica tiene que ver con la experiencia de ansiedad debido a la constante demora en las actividades académicas. Al respecto, Rothblum et al. (1986) la conceptualizan como la predisposición para aplazar con frecuencia las actividades académicas y sentimientos de ansiedad relacionada a la procrastinación.

Ahora bien, desde las dimensiones de la procrastinación, se resalta la autorregulación, considerada como una de las dos dimensiones inmersas en la procrastinación académica, primeramente, según Castro y Mahamud (2017), en el ámbito escolar es una causa continua donde los estudiantes plantean sus metas para conocer, inspeccionar y regular sus procesos mentales, motivaciones y su comportamiento. Por otra parte, García (2012) define la autorregulación como una conducta reguladora que los alumnos utilizan en diferentes situaciones en el ámbito académico. Entre tanto, para Flores (2008) es el proceso en el cual los estudiantes tienen conciencia de su aprendizaje al momento de realizar los trabajos.

Para el caso de la postergación de actividades, establecida como la segunda dimensión dentro de la procrastinación académica, autores como Castro y Mahamud (2017), la conceptualizaron como los comportamientos de aplazar los trabajos académicos. Así mismo, Morales y Chávez (2017) definen la postergación como retardar las diferentes actividades académicas que son los deberes que deben cumplir en un tiempo específico. Además, Álvarez (2010) menciona que las actividades de aplazar la finalidad de un trabajo no es algo simple, porque los estudiantes no le dan la importancia de planificar sus actividades, lo que les conlleva a realizar otras a corto plazo.

Debido a todo lo anterior, la presente investigación tiene como objetivo determinar la relación entre procrastinación académica, edad y curso en estudiantes de una institución educativa.

2. MÉTODO

La investigación se basó en un enfoque cuantitativo de tipo correlacional, según Hernández et al., (2014) este busca establecer el grado de relación que puede existir entre dos o más variables, en este caso se buscó establecer la relación entre las variables: Procrastinación académica, edad y curso.

Participantes

Lo constituyen estudiantes de una institución educativa, que se encuentran en un rango de edad de los 13 y 18, entre los grados octavo a undécimo. La muestra fue no probabilística intencionada, conformada por 148 estudiantes entre hombres y mujeres.

Instrumentos

Escala de procrastinación académica (EPA) de Busko adaptada por Álvarez (2010).

Según Busko (1998, citado por Álvarez, 2010) la escala EPA tiene dos dimensiones: autorregulación académica que tiene 9 ítems que se califican de manera indirecta, es decir, entre más alto es el puntaje, la autorregulación es menor y la otra dimensión es la postergación de actividades que cuenta con 3 ítems que se califican de manera directa, es decir, mientras más puntúe la persona, mayor es su tendencia a postergar. 

Para la primera, puntuaciones menores a 27 indican un nivel bajo y puntuaciones mayores que 35 indican un nivel alto de procrastinación académica. Mientras que para la dimensión postergación de actividades; puntuaciones menores a siete indican un nivel bajo y puntuaciones mayores que nueve indican un nivel alto de procrastinación académica.

A nivel general, el presente inventario cuenta con 12 ítems; cada uno de ellos es evaluado a través de la escala Likert de cinco puntos. Las opciones de respuesta son: Nunca (1), Pocas Veces (2), A veces (3), Casi Siempre (4) y Siempre (5). La interpretación de los puntajes es directa; esto quiere decir que, a mayor puntaje obtenido de la prueba, el estudiante presenta una conducta más elevada de procrastinación.

Ficha sociodemográfica

Se empleó una ficha sociodemográfica que permitió obtener datos como: información general, escolaridad, edad, información sobre el curso y además de las actividades que practica en su tiempo libre.

Procedimiento

·         Principalmente se identificó la población a la cual se le aplico la Escala teniendo en cuenta la edad y el curso.

·         Se pidió a la institución el adecuado permiso para poder implementar la investigación allí.

·         Se dirigió a los cursos identificados y se pidió la colaboración y se les entrego un consentimiento informado que deberán diligenciar y firmar sus acudientes donde acepten la participación de sus hijos en la investigación.

·         Luego de que los padres autorizaron, se procedió asistir al plantel y se le solicito un espacio al docente a cargo con el apoyo del coordinador de la institución.

·         Finalmente, se les explicó el objetivo de la investigación y el método que deberán utilizar para responder, en este paso se les dio las indicaciones a los estudiantes que sus nombres no serán expuestos porque será de forma anónima.

·         Se realizó el respectivo análisis estadístico utilizando el programa SPSS (Statistical Package for the Social Sciences), por medio de los estadísticos descriptivos y para el componente correlacional, se utilizó la fórmula de Spearman.

3. RESULTADOS

Los resultados de la investigación se presentan inicialmente mediante tablas de frecuencias y porcentajes para las variables sociodemográficas y procrastinación académica. Seguido del análisis descriptivo y correlacional de las variables en mención.

En primer lugar, se muestra que los participantes de la investigación estuvieron conformados por 85 hombres (57,4%) y 63 mujeres (42,6%), para un total de 148 estudiantes, con un promedio de edad de 14,93 años. Además, estuvieron distribuidos en un 29,1% por estudiantes de noveno grado, un 35,8 % octavo grado, un 18 % de undécimo y el23% restante en décimo grado. De estos un 50,7% no ha reprobado año escolar, mientras que un 49,3 % si ha reprobado.

En cuanto a las actividades que predominan en su tiempo libre, un 47,3 % se dedican a jugar, un 21,6% refieren que ven televisión, un 16,9% afirma que este tiempo lo dedican a estudiar. Por otro lado, en lo que respecta al tipo de familia de los participantes, un 55,4% pertenece a familia nuclear, mientras que un 29,7% a familia monoparental y un 14,9% a otro tipo.

En la dimensión de autorregulación académica se encontró una media de 28.97 puntos; con un puntaje máximo de 44 puntos.  En cuanto al factor postergación de actividades se evidenció que el número máximo fue de 15 puntos y una media de 10.76. A nivel general, en la procrastinación académica se encontró una media total alcanzada de 39.74 puntos.

Distribución por categorías diagnósticas de la EPA

En primer lugar, se muestra que un 64,9% de los participantes se encuentran en el nivel de procrastinación alta y un 10,1% en muy alto, lo que indica que son estudiantes que tienden a postergar sus actividades en este caso académicas (cuando tienen que hacer una tarea, normalmente la dejan para última hora, postergan los trabajos y lecturas de las asignaturas que poco les gustan), también poseen un bajo nivel de autorregulación, no poseen capacidad para llevar a cabo, planificar, procesos cognitivos o motivacionales. Por estos motivos, es que la persona puede tener una tendencia a la procrastinación (López-Frías et al., 2021). Lo que en palabras de Westgate et al. (2017) tiene que ver con estudiantes propensos a posponer tareas a tal punto de usar diversas maneras de postergarlas dependiendo de las circunstancias. 

Un 23% de los estudiantes de esta investigación tienen presencia moderada, lo cual se refiere a que postergan un poco menos, en comparación a los niveles altos y muy altos, y su nivel de autorregulación es superior a la de dichos niveles. Por último, en el nivel de presencia no significativa o leve se encontró un 2% de los casos lo que demuestra que el nivel de postergación de actividades en estos participantes es mínimo y poseen en su mayoría la capacidad para planificar, llevar a cabo procesos cognitivos y motivacionales en el desarrollo de sus actividades (ver tabla 1).

Tabla 1

Categorías diagnosticas del EPA

 

Frecuencia

Porcentaje

No significativa o leve

3

2,0

Presencia moderada

34

23,0

Alta

96

64,9

Muy alta

15

10,1

Total

148

100,0

Correlaciones entre procrastinación académica, edad y curso

Se presentan los resultados obtenidos de las correlaciones de las variables procrastinación, edad y curso. Explicando que, el nivel de significación indica si existe o no relación entre dos variables. Cuando la significación es menor de 0,05 sí existe correlación significativa.

Tabla 2

Correlación entre procrastinación académica, edad y curso

Correlaciones

Procrastinación

Edad

Coeficiente de Correlación

-,169*

Sig. (Bilateral)

,040

Curso

Coeficiente de Correlación

-0,25

Sig. (Bilateral)

,766

Con relación a la asociación entre las variables se encontró que existe correlación negativa significativa, pero con cierta intensidad baja entre la procrastinación académica y edad, para el nivel 0,05 bilateral. Lo cual es sustentado en coherencia con lo planteado por Mejía et al., (2018) quienes señalan que los alumnos con una edad menor serían los que presentan mayores niveles de procrastinación. Contrario a esto, no se halló correlación significativa con respecto a las variables procrastinación académica y curso. Es decir, que la procrastinación depende de la edad y no del curso (Rodríguez y Clariana, 2017).

4. DISCUSIÓN

El estudio realizado tuvo como objetivo general establecer la relación entre procrastinación académica, edad y curso en estudiantes entre los 13 y 18 años. Los resultados mostraron que, por un lado, el nivel de procrastinación de los estudiantes no se relaciona con el curso académico y por otro, se encontró que existe relación entre las variables edad y procrastinación académica.

Ahora bien, al analizar los resultados obtenidos en una investigación similar realizada por Rodríguez y Clariana (2016) quienes trabajaron las mismas variables, pero en el ámbito universitario. Las autoras mencionadas, demostraron en sus resultados una relación con la variable edad y especificaron que, a medida que crecen los estudiantes existe menor probabilidad de procrastinación académica. Aspectos que coinciden también con lo hallado por Balkis y Duru (2009) quienes manifestaron que existe una relación contradictoria e indicadora con respecto a la conducta de procrastinación, lo que significa, que, a menor edad, mayor conducta de procrastinación y a mayor edad, menor comportamiento de procrastinación.

Por su parte, en cuanto a las variables curso y procrastinación, según las estadísticas arrojadas pudieron evidenciar que no hay relación y, por ende, solo es notoria la asociación con la edad del estudiante. Esta información, mantiene la misma tendencia con lo planteado por Van Eerde (2003) y Steel (2007), quienes afirmaron que la procrastinación reduce a medida que las personas maduran.

Por otro lado, se menciona los resultados descriptivos de este estudio, en donde se resaltan niveles altos y muy altos de procrastinación académica. Los cuales coinciden con lo que refieren Rosario et al. (2009) quienes mostraron que, al llegar al bachillerato, era más notoria un alta de procrastinación en los adolescentes. Además, especificaron que, para explicar este nivel alto de procrastinación académica, se debía a la incapacidad que tenía el estudiante de rechazar las distracciones que el medio les ofrecía.

Un punto que se debe tener en cuenta es que, probablemente, los estudiantes con edades mayores que se encontraban entre los 18 años, tienen motivaciones e intereses muy altos y por ende, se inclinan más por disfrutar aquellas actividades extracurriculares ofrecidas por la institución, y como se mencionó en el planteamiento del problema, se está en un siglo actualizado y manipulado por la tecnología, concebida esta como uno de los factores significativos de distracción y por consiguiente un motivo para la procrastinación en estos adolescentes.

En esta misma línea, se determinó en cuanto a las dimensiones de la escala EPA de Busko, que existe una puntuación significativa en cuanto a la postergación de actividades. Al realizar una revisión de investigaciones que utilizaron como tema principal la procrastinación académica, se pudieron evidenciar que existieron altos niveles de procrastinación (Morales, 2020; Gutiérrez y Núñez, 2020). Pero cabe mencionar que de igual manera otras investigaciones no concibieron esos índices altos y sus resultados fueron favorables y positivos por lo que no presentaron altas de procrastinación.

Por ello, se menciona la investigación realizada por Bazalar (2011) quien se interesó por estudiar la procrastinación académica como importante predictor del rendimiento académico en jóvenes de estudios superiores. Sus resultados arrojaron altos niveles de procrastinación, tanto en hombres como en mujeres y que, además, un 61.5% de los participantes han reprobado entre uno a seis cursos o materias en el proceso de la formación académica. Igualmente, se evidenciaron altos niveles de procrastinación académica en estudiantes universitarios específicamente en el área de física según Morales (2020).

No obstante, cabe mencionar una investigación realizada por Villanueva (2018), que se inclinó por estudiar la inteligencia emocional y la procrastinación académica en estudiantes de noveno de secundaria de una institución educativa. Sus resultados difieren a los que se descubrieron en las actuales investigaciones, pues se descubrió que los estudiantes evaluados tenían un nivel medio de procrastinación académica y que además no tenía relación con las variables que este pretendía estudiar.

5. CONCLUSIONES

Luego de realizar el análisis correspondiente a los resultados, fue posible concluir que, no existe relación entre procrastinación y el curso, pero si existe relación con la edad de los participantes. Ahora bien, en cuanto a la procrastinación académica, se pudo verificar la presencia de niveles altos de esta conducta en la población objeto de estudio.

Por su parte, de acuerdo con el análisis sociodemográfico, se pudo concluir mayor tendencia de conductas procrastinadoras en los grados octavo y noveno, quienes en su mayoría son estudiantes que dedican su tiempo libre a jugar o ver televisión. Además, se pudo conocer como una cifra favorable expresó no haber reprobado años escolares. Lo expresado anteriormente, mostró la forma en que estudiantes presentan conductas procrastinarías y que debido a su edad es más compleja dicha conducta, siendo más propensos a distraerse o a elegir otras labores de carácter interesante para ellos más que las académicas obligatorias.

En fin, la procrastinación es una conducta general que puede manifestarse en cualquier ámbito y a cualquier individuo sin importar la edad. Es una conducta que afecta muchos factores de carácter personal y social; y que, según varios autores, este tipo de conductas puede también afectar la toma de decisiones y la capacidad para la resolución de conflictos de manera acertada en especial lo relacionado con la vida académica y obligaciones del contexto, lo cual puede llegar a incidir en los vínculos laborales, escolares y familiares.

Conflicto de intereses / Competing interests:

Los autores declaran que no incurren en conflictos de intereses.

Rol de los autores / Authors Roles:

Lina Vergara: Conceptualización, curación de datos, análisis formal, investigación, metodología, recursos, software, supervisión, validación, visualización, administración del proyecto, escritura -preparación del borrador original, escritura -revisar & amp; edición.

María Bernett: Conceptualización, análisis formal, investigación, metodología, administración del proyecto, escritura -preparación del borrador original, escritura -revisar & amp; edición.

Abigail Serpa: Conceptualización, análisis formal, investigación, metodología, administración del proyecto, escritura -preparación del borrador original, escritura -revisar & amp; edición.

Jorge Navarro-Obeid: Conceptualización, análisis formal, investigación, metodología, administración del proyecto, escritura -preparación del borrador original, escritura -revisar & amp; edición.

Isneila Martínez: Conceptualización, análisis formal, investigación, metodología, administración del proyecto, escritura -preparación del borrador original, escritura -revisar & amp; edición.

Jair Montes-Millan: Conceptualización, análisis formal, investigación, metodología, administración del proyecto, escritura -preparación del borrador original, escritura -revisar & amp; edición.

Fuentes de financiamiento / Funding:

Los autores declaran que no recibieron un fondo específico para esta investigación.

Aspectos éticos / legales; Ethics / legals:

Los autores declaran no haber incurrido en aspectos antiéticos, ni haber omitido aspectos legales en la realización de la investigación.

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