Revista Estudios Psicológicos. (2022). Vol. 2 Num. 4. pags. 99-108

Revista Estudios Psicológicos https://revistas.inudi.edu.pe/rep ISSN: 2788-6506 ISSN-L: 2788-6492 Editada por: Instituto Universitario de Innovación Ciencia y Tecnología Inudi Perú
Artículo original

Hacia la humanización de la atención de niños en hospitales

DOI: https://doi.org/10.35622/j.rep.2022.04.008

Resumen

Existe evidencia científica de que el medio físico en que se prestan los cuidados sanitarios tiene un impacto en la salud y bienestar de los pacientes. Esta evidencia y la necesidad de cumplir con estándares en la atención de la infancia hacen que cada vez seamos más conscientes de la importancia que tienen para la calidad de vida del paciente pediátrico, los factores organizativos y físicos del entorno hospitalario. En tal sentido, este trabajo se centró en la revisión de algunas consideraciones sobre la humanización en el contexto hospitalario, así como algunas medidas adaptadas a las características del niño hospitalizado.

1. INTRODUCCIÓN

La estancia para un niño en un hospital supone en la mayoría de los casos: enfermedad física, malestar y con frecuencia miedo y dolor. En tal sentido, Méndez y Ortigosa (2000) sostienen que cuando un niño es hospitalizado debe enfrentarse a las consecuencias físicas de la enfermedad y a los procedimientos médicos, pero también a todo lo que rodea a esta nueva situación, incluyendo los cambios en sus actividades y rutinas diarias, los que están en edad escolar además no pueden asistir con regularidad a la escuela.

Asimismo, dada la naturaleza del entorno hospitalario, su organización y sistema de funcionamiento, Ullán y Hernández (2004) consideran que este entorno tiene una gran capacidad de generar estresores ambientales para los pacientes y sus familias. En el caso de los pacientes pediátricos, el proceso puede ser aún más acusado por las propias peculiaridades de la interpretación cognitiva y la valoración afectiva infantil del entorno.

En general, los entornos hospitalarios dirigen sus actividades a satisfacer las necesidades derivadas de la situación de enfermedad del niño, y a menudo descuidan sus necesidades de jugar, aprender, explorar y de comunicación con otras personas.

De igual manera, la situación de enfermedad y hospitalización generan tanto en el paciente como en su entorno familiar y social, una situación de indefensión que le hace sentirse desvalido, y por lo que según Gutiérrez (2017) se necesita de un sistema sanitario lo más humano posible.

De acuerdo con lo anterior, la búsqueda de estrategias que ayuden a mitigar el impacto negativo que pueda generarse en el niño hospitalizado, ha sido una constante en los últimos años. Aspectos como el diseño de los espacios, los colores, el uso de la luz o la presencia de jardines, son fundamentales para dotar a los hospitales de la calidez y humanización adecuada que hagan tanto la estancia del paciente y sus acompañantes, como el trabajo del personal sanitario, más fácil y agradable.

En tal sentido, el objeto de este trabajo es hacer una revisión sobre algunas estrategias o medidas de humanización adaptadas a las características del niño hospitalizado, para ayudar a reducir el nivel de estrés y a promover la calidad de vida de los usuarios del hospital, así como contribuir al restablecimiento de la salud de una forma más temprana.

2. DESARROLLO

2.1 Humanización en el Contexto Hospitalario

La humanización hospitalaria no es un concepto nuevo, ya que se encuentra presente en diversas publicaciones de los años 60 y 70. Sin embargo, es un concepto en auge, que cada día está más presente en numerosas especialidades médicas y constituye un tema importante y en expansión en congresos y reuniones médicas.

Al relacionar el concepto de humanización como un elemento de los servicios de salud, Brusco y Pintor (2001) indican que este término se refiere a todo lo que se realiza para promover y proteger la salud, garantizar un ambiente que favorezca una vida sana y armoniosa a nivel físico, emotivo, social y espiritual. Para Cedrés (2000) la palabra humanización, sintetiza todas las acciones, medidas y comportamientos que se deben producir para garantizar la salvaguarda y la dignidad de cada ser humano como usuario de un establecimiento de salud.

A este respecto, Butrageño et. al (2016) sostienen que la humanización implica considerar a la persona como un ser integral, que merece asistencia más allá de los cuidados médicos, abarcando áreas más subjetivas como la social, emocional, espiritual y relacional, incluyendo todas las necesidades del paciente.

Asimismo, Mejía (2017) expresa que su significado se encuentra íntimamente ligado con la calidad y consiste en la atención integral de las necesidades de los pacientes y sus familias, guiadas por un conjunto de valores para hacer más cercana y humana su estancia.

Dentro de este orden de ideas Ullán y Hernández (2019) sostienen que cuando se habla de cuidados humanizados se hace referencia a una atención que responda a las necesidades de quienes la reciben como personas, no sólo como pacientes o como enfermos.

Por consiguiente, la humanización es un modelo orientado en la persona, que se caracteriza por un abordaje global del paciente que conlleva atender a los aspectos físicos, sociales, emocionales, espirituales y relacionales de la salud y la enfermedad. La base para llevarlo a cabo es el establecimiento de una relación personal terapéuticamente efectiva basada en la confianza, la empatía y la respuesta a las necesidades individuales de cada paciente.

Pero ¿cómo se humaniza un hospital? Para lograrlo es necesario considerar las necesidades de los pacientes ingresados: cognitivas (necesidad de obtener información clara y extensa), sociales (mantener el contacto y las relaciones con el exterior, familiares y amigos), emocionales (la enfermedad y sus procesos diagnóstico-terapéuticos crearán alteraciones en el estado anímico) y prácticas (los aspectos ambientales y arquitectónicos pueden mejorar o empeorar la percepción del ingreso hospitalario).

Según lo expresado por Ullán y Hernández (2019) para poder humanizar un hospital, el primer paso que se debe dar es adoptar un modelo de atención centrado en el niño y su familia, lo que implica potenciar y ampliar en los hospitales las ofertas de servicios dirigidos a niños junto a sus familiares. Asimismo, debe priorizarse la atención ambulatoria sobre la hospitalización. Las estructuras físicas deberán repensarse para acoger a las familias y el diseño de éstas se orientará a las necesidades de los niños. Debe eliminarse todo sufrimiento evitable, así como también los profesionales tienen que estar capacitados para minimizar la ansiedad de los niños.

El hospital por su parte, deberá garantizar la continuidad de la escolaridad y ofertar alternativas de ocio y juego durante la estancia del niño en el hospital. Al fin y al cabo, los niños, aunque en situación de enfermedad, siguen siendo niños, y tienen unos derechos. También es necesario instaurar mecanismos para que los niños participen en el Hospital: conocer qué es lo que ellos quieren, saber cuál es su opinión.

Por tanto, la humanización de la atención pediátrica hospitalaria tiene como objetivo que la estancia de los niños y sus familias en el hospital, así como los cuidados que reciben, sea lo más cercana, familiar, afable y efectiva posible.

La humanización en la salud no es una ideología ni una estrategia de marketing: debe ser vista como una alianza con la persona y su forma de vida, ha de entenderse como parte de la cultura del cuidado del paciente especialmente atenta a las necesidades de los niños y sus familias, en los procesos de enfermedad y tratamiento que requieren hospitalización, tal como lo sostienen Ullán y Manzanera (2009). Para poder vivir la hospitalización, en definitiva, de la forma más positiva posible.

2.2 Diseño y ambientación en hospitales

La infraestructura y el diseño arquitectónico hospitalario ha venido cambiando en el tiempo cubriendo las necesidades del momento, actualmente se busca ofrecer servicios de salud de calidad y con seguridad, dos componentes que se entrelazan con la humanización.

En los últimos años, en el diseño de espacios e instalaciones de salud dirigidos a la atención de la infancia se ha comenzado a dar una creciente importancia a los elementos estéticos y al impacto que éstos pueden tener sobre el bienestar de los pequeños pacientes, e incluso en su proceso de recuperación.

Numerosos artículos e investigaciones señalan que en el diseño de los ambientes hospitalarios en el que se atenderán a niños y a sus familias, además, de alcanzar los requerimientos espaciales y funcionales, es importante considerar algunos criterios básicos que colaboran con la humanización de esos ambientes. Por lo que se sugiere que al planificar la construcción de un edificio hospitalario se tiene que considerar en el diseño y distribuciones espaciales las necesidades psicológicas de las personas.

Algunas de las características del ambiente que deben ser consideradas al momento del diseño, para adaptarlo a las necesidades del usuario, son: ruido, iluminación, temperatura, calidad del aire, color, equipamiento y mobiliario, entre otros.

En tal sentido, el uso de ciertos colores, está vinculado por los pacientes con sentimientos más positivos y consigue debilitar la sensación institucional del espacio. Los pacientes y familiares muestran preferencia por las áreas de los hospitales bien iluminadas y donde predomina la luz natural. Las imágenes que evocan la naturaleza transmiten tranquilidad y emociones positivas. Si el centro de salud cuenta con un entorno natural próximo, es importante aprovecharlo y asegurar las vistas desde las habitaciones y estancias.

Los pacientes de larga estancia agradecen la interacción con otras personas, sean pacientes o acompañantes. Disponer de espacios adecuados para relacionarse y socializar dentro del hospital es importante para no saturar los pasillos y habitaciones, dado que interfiere en el descanso y privacidad del resto de pacientes, ya que se ha demostrado que los pacientes que se relacionan más, se mantienen más activos y animados.

De esta manera y siguiendo lo expresado por Carmona y Valero (2015) crear espacios adaptados a las necesidades y peculiaridades evolutivas del niño hace que la calidad del servicio médico aumente, y que las experiencias que los niños adquieren cuando acuden a un hospital se vivan de forma diferente.

En palabras de Cedrés (2000) la infraestructura es un aspecto que debe programarse para alcanzar un fin, el de mejorar la calidad de atención de los pacientes y además mejorar la calidad de los espacios donde se desenvuelven los prestadores de esa atención.

2.3 Estrategias de Humanización en el Contexto Hospitalario

Sin duda los contextos de hospitalización infantil son los más activos en la promoción de medidas de humanización. Las principales pautas que se establecen para mejorar la estancia hospitalaria serían: incrementar la comunicación con el paciente, optimizar la analgesia durante los procedimientos invasivos y mejorar la oferta de entretenimiento, destacando una adecuada accesibilidad a Internet y otros elementos tecnológicos.

En tal sentido, son diversas las iniciativas que alrededor del mundo se vienen desarrollando en pro de garantizar un ambiente más humanizado, a continuación, se describirán algunas de ellas:

Salas de Juego

Son numerosos los centros de salud alrededor del mundo que cuentan con salones de juego para acercar las actividades lúdicas a los niños ingresados y que hacen la estancia en el hospital mucho más amena y alegre. Los niños tienen a su disposición juguetes, libros, zonas multimedia. Muchos de estos espacios de juego han sido diseñados para que los niños y sus familias puedan disfrutar de ellos a cualquier hora del día.

De igual manera, es común encontrar consolas de videojuegos o tablets en los espacios de hospitales que brindan atención a niños, las cuales se utilizan cumpliendo con estrictos protocolos de seguridad contra infecciones, y permiten mantener a los niños entretenidos y distraídos, y además ayudan a reducir la ansiedad y mejorar el estado de ánimo.

Cine

Otra iniciativa ha permitido recrear salas de cine dentro de varios hospitales en el territorio español a través del proyecto “En el hospi estoy de cine”, donde los niños pueden ver películas sin salir del centro de salud mientras reciben sus tratamientos. Estas salas de cine cuentan con asientos acolchados, paredes con colores vivos, pantallas o proyectores que reproducen películas en formato DVD y Blue Ray de forma gratuita, donde además pueden acceder en sillas de ruedas y con las medicaciones que estén recibiendo. En la actualidad existen 4 salas de cine y una más en construcción.

Magia

Diferentes organizaciones junto a voluntarios y magos profesionales acercan la magia a niños ingresados en hospitales. Las actuaciones de magia se organizan para reunir a niños, sus familiares, personal médico y suelen ser espectáculos divertidos y muy participativos. Además, se realizan talleres de magia dirigidos a los niños hospitalizados por largas estancias y se vuelven aprendices de magos, lo que permite aumentar sustancialmente la dosis diaria de ilusión de los pequeños pacientes que más tiempo permanecen ingresados.

Intervención con perros

En la actualidad es reconocido como altamente beneficioso que dentro de un hospital se puedan realizar intervenciones con perros para ayudar en la recuperación de las personas en situación de enfermedad hospitalizadas. Diversos estudios indican que las mascotas pueden mejorar los signos vitales, disminuir el estrés, reducir la depresión y ansiedad, lo que contribuye en una mejor adherencia a los tratamientos y en la recuperación de los pacientes. Por tales razones, cada vez más hospitales se suman a la iniciativa de incorporar a mascotas en sus instalaciones.

En este caso, el perro de terapia es un animal específicamente seleccionado y adiestrado para poder participar, junto a un profesional especializado, con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida de los pacientes o en pro de unos objetivos previamente seleccionados. Las funciones de los perros dentro de las instituciones hospitalarias son claras: animar a las personas en situación de enfermedad, darles cariño y juegos, sobre todo si son niños.

En algunos hospitales se habilita una zona específica para poder aplicar la terapia con perros. En otros, es común que los perros puedan entrar a las habitaciones de los pacientes hospitalizados. Las razas que más se observan son las de Golden Retriever y Labradores, por su apego y alegría, pero cualquier perro que esté educado puede ser susceptible de ser incluido en las intervenciones que se realicen en un hospital.

Jardines en el Hospital

Para Cervera (2020) los jardines en hospitales crean ambientes relajantes para pacientes, visitantes y personal médico-sanitario: son puntos de escape placenteros ante el estrés del paciente; ayudan a lidiar con la enfermedad de un miembro de la familia; y al mismo tiempo facilitan el descanso puntual de los trabajadores de la atención médica.

Sobre este particular, es bien conocida la iniciativa de la Fundación Juegaterapia llamada “El Jardín de mi Hospi”, que ha venido reconstruyendo desde el año 2010, azoteas de hospitales en desuso, para convertirlas en bonitos jardines donde los niños hospitalizados puedan salir a jugar; esta fundación española ya ha puesto en marcha tres jardines en las ciudades de Madrid y Valencia; y se encuentran en la construcción de otros dos jardines más.

Música en Hospitales

Con el propósito de mejorar las estancias hospitalarias de pacientes, familiares y personal sanitario, asociaciones se han propuesto llevar música a los centros de salud, con el objetivo de envolver al paciente en un ambiente de sosiego y confianza durante sus estancias hospitalarias o en el curso de los tratamientos, aprovechar el efecto calmante de la música y de otras manifestaciones artísticas para reducir su ansiedad, ofrecer a los pacientes y a sus familiares un entorno musical y cultural agradable durante todos los momentos de la enfermedad.

De esta forma, se brindan actividades donde un músico o voluntario atiende en la habitación a pacientes de movilidad reducida, pequeñas presentaciones en una planta o servicio del hospital para un colectivo reducido de pacientes y familiares, o grandes espectáculos en el salón de actos, destinados a todos los usuarios y personal del hospital.

Sobre este particular, una iniciativa a destacar es la denominada “Pianos por la salud”, organizada de la Fundación Músicos por la Salud, que ofrece conciertos a los pacientes, sus familiares y el personal sanitario, y consiste en instalar durante todo un año, un piano en el hall o entrada del hospital, que utilizan para realizar conciertos interpretados por profesores, alumnos de escuelas y conservatorios, y hasta pianistas de prestigio.

Kiciclo y Carros Teledirigidos

El proyecto “Kiciclo” desarrollado por las empresas españolas Bicicletas Otero y la Fundación Juegaterapia, consiste en un triciclo adaptado para poder transportar el suero y los utensilios necesarios para la administración de tratamiento intravenoso a los niños que se encuentran hospitalizados.

Esta iniciativa humanizadora para la administración de tratamientos, tiene como objetivo permitir mayor movilidad a los niños, para que mientras reciban tratamiento puedan jugar por las instalaciones del hospital. Asimismo, los niños se benefician al realizar ejercicio físico gracias al sistema de pedales que llevan incorporados los triciclos, lo que repercutirá en una mejora en el tono muscular y sistema cardiovascular, especialmente para aquellos niños que se ven obligados a pasar largos periodos de tiempo en la cama.

Otra iniciativa sobre ruedas, es la incorporación de carros teledirigidos para trasladar a los niños a quirófano, el uso de estos carros les ayuda a olvidar el miedo a un entorno desconocido y a hacer divertido un proceso que no siempre es fácil. Los niños entran a quirófano más tranquilos y contentos, lo que facilita la tarea del personal médico-sanitario y ayuda también a los padres a sobrellevar la intervención quirúrgica de sus hijos.

Humaniza con Tiza

Esta es una iniciativa mediante la cual los niños hospitalizados despiertan su ingenio, y toman el control de su habitación, customizándola, entendiendo que ésta ya no es solo la habitación de un hospital, sino también un espacio en donde puedan sentirse felices sin añorar su hogar. Bajo este planteamiento, surgió la idea de instalar pizarras en cada una de las puertas de las habitaciones de los pequeños pacientes para que plasmen sus dibujos. Esta experiencia también ha permitido editar un libro en el que se incluyen los dibujos que han realizado los niños en las pizarras instaladas en las puertas de sus habitaciones durante su estancia hospitalaria.

Las Batas más fuertes

Una idea desarrollada por la Revista Panenka, que consiste en convertir camisetas de jugadores de fútbol en batas de hospital, así esta prenda que los acompaña durante su estancia en el hospital deja de ser aburrida para ellos.  Los niños en situación de enfermedad hospitalizados juegan un partido difícil todos los días, pero si se ponen la camiseta de su equipo o jugador favorito, en lugar de la aburrida bata, su estado de ánimo puede mejorar, haciendo que se sientan "más fuertes”.

Humanización en estudios diagnósticos

Las pruebas de diagnóstico son una fuente de ansiedad y miedo para los pacientes pediátricos y sus padres. A la ya compleja situación que implica un problema de salud y la incertidumbre ligada a su diagnóstico, existe en general un elevado desconocimiento de las pruebas y de la tecnología que se va a usar, que puede resultar perturbador para un niño.

Con el propósito de favorecer un medio clínico más amigable y también para motivar la fantasía y el juego, al margen de lo complicado que puedan resultar la realización de pruebas diagnósticas por imágenes, son variadas las iniciativas de diseño de infraestructura, que incorporan espacios temáticos, con calidez en la atención, brindando un trato personalizado y amable, con el fin de trasmitir tranquilidad a sus pequeños usuarios, para luego realizarles las pruebas radiológica tales como resonancia magnética, tomografía, scanner o ecografías.

Recientemente, se conoció la iniciativa del uso de lentes o gafas de cine para mejorar la experiencia de los niños que deben hacerse una resonancia magnética, que permiten distraer a los niños mientras se hacen la exploración y estar más tranquilos viendo una película. Gracias a estos lentes que incorporan un sistema de audio y vídeo mediante fibra óptica, hace que los niños se encuentren como dentro de un cine, se muestran más colaborativos con este tipo de prueba y no les supone una experiencia traumática, además, se reduce el número de sedaciones, frecuentemente suministrada a los pacientes cuando se encuentran nerviosos ante las pruebas radiológicas.

Estas iniciativas que han sido descritas brevemente en este apartado, representan un excelente ejemplo de humanización hospitalaria, que viene a complementar la asistencia sanitaria de los pequeños pacientes en pro de su atención integral, conseguir que los niños durante el tiempo que estén hospitalizados, se encuentren como en casa, que el ingreso hospitalario no rompa con las actividades de la vida diaria en la medida de lo posible. Por ello, cualquier iniciativa encaminada a aliviar la estancia de un niño en un hospital debe ser bienvenida.

3. CONCLUSIONES

La humanización de la asistencia hospitalaria es un concepto en auge, que se basa en proporcionar al paciente una atención integral durante su ingreso. Esta medida conlleva considerar al paciente como un ser integral, y proporcionar asistencia más allá de los cuidados médicos, abarcando áreas como la social, emocional, espiritual y relacional.

Según Soares y Correa (2011) a pesar de los cambios que se presentan en las políticas de salud, la realidad en la práctica hospitalaria muestra que el cuidado humanizado a las personas es un asunto que debe ser priorizado, buscando métodos alternativos con el fin de hacer ese ambiente lo menos agresivo posible, principalmente para el niño, quien por lo general se afecta física y emocionalmente por la situación de enfermedad y su consecuente hospitalización.

Por lo que, construir hospitales acogedores y estructurados, que puedan atender al niño de forma integral sin que se vean mermadas sus necesidades de jugar, aprender, explorar y comunicarse con otros niños de su misma edad, es primordial para afrontar la hospitalización de la mejor manera posible.

Asimismo, resulta imprescindible acabar con el mito de que los hospitales son lugares fríos y poco amigables. Elementos como el color, olor, sonido y luminosidad de las instalaciones influyen en el estado anímico de los niños. Un hospital que tiene un buen diseño y cuya decoración ofrece un ambiente agradable y relajante no solamente va a ofrecer una estancia de mayor calidad para el paciente y sus familiares, sino que brinda las condiciones ideales de trabajo para todo el personal, permitiendo que tengan un mejor rendimiento, menos desgaste y por consiguiente un ambiente de cordialidad y armonía entre el equipo y los pacientes, lo cual beneficia a todos: pacientes, personal, familiares y otros visitantes.

Autores como Ullán y Hernández (2019) ponen el énfasis en la necesidad de comprender que el cuidado psicológico del niño y su grupo familiar no sólo se limita al momento de la hospitalización, sino que debe considerarse en la toma de decisiones de arquitectos para el diseño de hospitales pediátricos, los cuales deben tomar en cuenta los siguientes aspectos para incidir en el bienestar psicológico del paciente y la familia: iluminación, vistas a la naturaleza y/o el ruido, entre otros.

Adicionalmente, los estudios demuestran que los entornos hospitalarios bien diseñados pueden reducir la ansiedad y el estrés de los pacientes, además de acelerar su recuperación, se puede conseguir acortar los tiempos de hospitalización y reducir el uso de medicamentos, disminuyendo el dolor y promoviendo una sensación de bienestar.

Afortunadamente, están surgiendo según Cervera (2020) cada vez más estudios científicos que avalan los beneficios, tanto para pacientes como para las organizaciones asistenciales, de este enfoque de la humanización de la salud y el cuidado humanizado. A modo de resumen, se ha demostrado que los centros bien diseñados que siguen estrategias de humanización en servicios de salud acaban consiguiendo los siguientes beneficios: reducción de la ansiedad de los pacientes, minimización del estrés de las personas, aceleración de la recuperación, reducción en el uso de medicamentos, disminución del dolor, mejora de la productividad y retención del personal.

En tal sentido Cervera (2020) afirma que implantar un plan de humanización en hospitales significa apostar por una sanidad más amable y centrada en las personas (pacientes, acompañantes y personal sanitario). Un plan de humanización hospitalaria pasa por un cambio cultural en la organización, cambiando el foco tradicional de la asistencia sanitaria que estaba enfocado en la enfermedad a centrarlo en las personas.

Así pues, los principales cambios hacia la mejora de la humanización se observan en la asistencia hospitalaria pediátrica, donde se han ido integrando actividades educativas y lúdicas, y se han ido adecuando los espacios a las características de los pacientes con el fin de garantizar los derechos a la salud y a la educación, tal como lo describe Molina (2020).

Las estrategias de humanización para cuidado de la salud del niño que han sido descritas en este trabajo, se consideran que alivian tensiones y ansiedades y proporcionan momentos de relajación y de entretenimiento, facilitando la comunicación entre los sujetos involucrados en un proceso favorable de evolución clínica.

Por tanto, el cuidado del entorno físico y organizativo del hospital puede ser, de esta manera, una herramienta para hacer los hospitales más eficaces y más humanos. Esto contribuirá a mejorar la estancia de los pacientes pediátricos en los hospitales, consiguiendo que el ingreso hospitalario se viva de la manera más humanizada posible.

Aún queda un largo camino por recorrer, y solo una visión global del concepto de humanización, sería capaz de dar respuesta a todas las necesidades que plantea en la actualidad la atención médica a la infancia.

Conflicto de intereses / Competing interests:

El autor declara que el presente proyecto no representa ningún conflicto de interés real, potencial o evidente, de carácter personal, con la revista, la entidad editora y las entidades financiadoras. Todos los autores han leído y aceptado la versión publicada del manuscrito.

Rol de los autores / Authors Roles:

Jorge Navarro-Obeid: conceptualización, curación de datos, análisis formal, adquisición de fondos, investigación, metodología, administración del proyecto, recursos, software, supervisión, validación, visualización, escritura - preparación del borrador original, escritura - revisar & amp; edición.

Fuentes de financiamiento / Funding:

Las fuentes de financiación que dieron lugar a la investigación son de carácter personal y motivación profesional.

Aspectos éticos / legales; Ethics / legals:

El autor declara no haber incurrido en aspectos antiéticos, ni haber omitido aspectos legales en la realización de la investigación.

Referencias

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