Resumen
La presente investigación tuvo como objetivo analizar la dinámica familiar de treinta familias monoparentales rurales de jefatura masculina de la provincia de Márquez (Boyacá, Colombia), a partir de un análisis sistémico. La metodología fue de carácter cualitativa acompañada de un diseño de estudio de caso, mediante las técnicas de recolección de información de entrevista semiestructurada con treinta padres seleccionados por muestreo no probabilístico por conveniencia, y la técnica auxiliar de observación no participante. El estudio permitió concluir que, la estructura de la dinámica familiar ha estado permeada por los modelos de desarrollo familiar tradicional rural que acogen pautas y prácticas de crianza derivadas del patriarcalismo y algunas nociones de la heteronorma, que gestan dificultades ante la morfogénesis familiar. Sin embargo, se han venido empelando algunas modificaciones y establecimiento de redes de apoyo, que han construido nuevos modelos de interacción adaptados a las necesidades psicoafectivas y demandas en cada subsistema. No obstante, en algunos casos por ese arraigo tradicional e inadaptabilidad, se han constituido un mayor número de demandas ante los recursos previos para hacer frente, acompañado de crisis de transiciones normativas y no normativas, elaborando agendas ocultas, procesos de duelos no resueltos y factores de riesgo en el desarrollo e interacción de la familia en su interior y en los sistemas sociales donde se desempeñan.
Palabras clave
1. INTRODUCCIÓN
Las familias monoparentales de jefatura masculina, se han constituido como un modelo familiar emergente antes las trasformaciones sociales, culturales, económicas y políticas en Colombia (Departamento Nacional de Planeación, 2016), rompiendo con los modelos biparentales y extensos, las prácticas hegemónicas del matrimonio, entre otras cosmovisiones patriarcales en la estructura de la familia. Este fenómeno, ha venido acaparando un interés particular en los estudios interdisciplinares sobre la familia, en vista de los determinantes sociales que las gestan, la dinámica interna en cada subsistema, los recursos y demandas, el ajuste y transición, la garantía de derechos, entre otros aspectos que se asocian al desarrollo individual y colectivo de sus miembros (Vega y Coronado, 2021).
De acuerdo con el informe del mapa mundial de la familia (2019) realizado por Social Trends Institute, en el indicador de estructura de la familia; Latinoamérica encabeza el mayor índice en el mundo donde hay tipologías en las que prevalecen la estructura monoparental como fenómeno emergente. Estos datos, para el caso de Colombia, evidencian como encabeza el primer lugar en esta región, donde hay mayor porcentaje de hijos que nacen en procreación extra marital y donde los mismos son criados por un solo progenitor o viven sin los mismos, cuya representación y calidad de vida esta atribuida a riesgo social, entre otros elementos que influyen en el desarrollo familiar.
Ahora, de acuerdo con el Departamento Nacional de Planeación de Colombia-DPN (2016), desde los datos proporcionados por el observatorio de políticas de familia, en los últimos 10 años la familia monoparental registró un aumento del 20,6% al 28,0%. A esto, se afirma que algunas causas se ven tejidas entre las rupturas matrimoniales, el divorcio, las uniones consensuales, el embrazo a temprana edad, las secuelas del conflicto armado (Cano et al., 2015), entre otros elementos, que han moldeado el surgimiento de esta nueva segmentación. Sin embargo, se detallan vacíos conceptuales acerca de las características y nociones que aluden a su dinámica familiar, en incluso de los estilos parentales que en su interior se conciben.
En ese margen de interpretaciones generales, Morales y Bonilla (2019) refieren que este vacío en Colombia, también se ve relacionado a que los estudios sobre la monoparentalidad masculina no son tan comunes, ya que, particularmente los mecanismos y variables de seguimiento de las instituciones estatales como el DNP y Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales- SISBEN, no contemplan la desagregación de la monoparentalidad por jefaturas y tipologías, privilegiado el análisis de la jefatura femenina como único modelo. Aspectos que siguen perpetuando el reconocimiento de estas familias como realidad emergente y tangible.
Aunado a esto, Coronado (2019), sostiene que, ante estos vacíos sistemáticos, incluso no hay una ilustración histórica del desarrollo de la familia monoparental masculina, ya que, la información científica disponible y la literatura publicada, aluden en su mayoría a aspectos muy generales de las tipologías tradicionales en el contexto boyacense y, aun así, esta tiende ser superficial y carente de datos cualitativos sobre estas trasformaciones. Así mismo, Sora (2019) menciona que estos interrogantes, desplazan cuestiones que aterrizan en referencia a la comprensión la familia en los diversos contextos, tanto rural como urbano, e incluso de los cuidados del padre con los hijos, entre otras prácticas parentales, sobre todo, aquellas que implica afrontar la jefatura en solitario y la ausencia de la figura materna para los infantes.
Particularmente, en el departamento de Boyacá de acuerdo con el diagnóstico de la política pública para el fortalecimiento de la familia Boyacense (2015), no se hallan datos, proyecciones o redondeos de la cantidad de familias monoparentales de jefatura masculina, solo de la jefatura femenina. Lo cual, ha generado que esta tipología no se privilegie en las acciones intersectoriales del gobierno, y a causa de esa ausencia de seguimiento e invisibilización, se siguen sosteniendo los interrogantes de las vivencias, recursos, demandas y desafíos que enfrenta el padre - varón en relación a su paternidad y la dinámica familiar sobre todo en el contexto rural como escenario histórico.
Concretamente en la provincia de Márquez, dentro de las administraciones locales estatales de los diez municipios que la conforman este territorio, y desde la perspectiva de las políticas públicas de infancia y adolescencia y de familia publicadas a la fecha, no se hallan datos concretos o descripciones dentro de los diagnósticos sectoriales y sociodemográficos sobre las demandas y recursos de estas familias, o la misma transición demográfica, cuya situación ha perpetuado su bajo perfil, la ampliación conceptual sobre su realidad, entre otros elementos que se vinculan a redes de apoyo, la garantía de derechos y desarrollo familiar (Coronado,2021).
2. MÉTODO
El presente estudio se desarrolló bajo una metodología cualitativa, ya que de acuerdo con Hernández et al. (2017), se analizó el objeto de estudio en su contexto natural, tal como y como suceden los hechos, acogiendo los significados, vivencias y experiencias de los participantes, permitiendo perfilar las propiedades y características de la dinámica familiar en cada subsistema. Es preciso manifestar que este se llevó a cabo bajo un diseño de estudio de caso, ya que como lo plantea Duran (2012), se abordó la realidad bajo un esquema sistemático, mediante abordajes intensivos caracterizados por ahondar las relaciones de los participantes, teniendo en cuenta el contexto rural y considerando los elementos del tejido social (religión, cultural, creencias políticas, etc.).
Los instrumentos de recolección de información fueron la entrevista semi – estructurada, entendiendo que permitió un mayor grado de flexibilidad al momento de recolectar la información, posibilitando al investigador aclarar términos, identificar ambigüedades y reducir formalismos. Su taxonomía estuvo conformada por treinta y dos preguntas abiertas. Así mismo se empleó la guía de observación, con aras de sistematizar hallazgos de los cuales los entrevistados no hicieron mención, y resultaron pertinentes para dar respuesta al objeto de estudio. Es preciso manifestar que, para la validación de instrumentos se llevó a cabo mediante el juicio de par de expertos, con el fin de verificar y garantizar la fiabilidad y validez de su taxonomía y aplicabilidad.
La muestra de participantes fue seleccionada bajo un muestreo no probalístico por conveniencia. En total fueron treinta hombres, con los criterios de inclusión de ser estar en ciclo vital de adultez media y tardía, en ciclo vital familiar de hijos en edad escolar, en estratos socioeconómicos uno y dos, todos procedentes de zonas rurales y rurales dispersas.
Las fases de recolección de información fueron:
Fase 1: estructuración y validación de los instrumentos de recolección de información, mediante juicio de expertos.
Fase 2: selección y rastreo de la muestra participantes bajo criterios de inclusión.
Fase 3: aplicación del instrumento de información y sistematización de hallazgos en unidades hermenéuticas.
Fase 4: análisis narrativo de los hallazgos y de las sistematizaciones hechas en las guías de observación y discusión teórica.
Aspectos éticos. Para el desarrollo de la investigación fue pertinente usar la observación no participante para identificar los procesos de interacción en el vínculo fraternal y en otros sistemas sociales. Ya que, en vista del proceso latente que tienen las familias en la transición a la monoparentalidad masculina, se planteó esto, con el fin de evitar abordar aspectos complejos en los infantes y adolescentes sobre implicaciones de la ausencia de la figura materna, particularmente en los casos de fallecimiento, sumado a duelos no resueltos e incurrir en catarsis, sesgos constitutivos, o demás situaciones emocionales dentro del proceso de recolección que involucre su realidad y creencias culturales.
3. RESULTADOS
Estructura de los roles
Para esta sub categoría se halló que, el total de los padres han configurado dentro de la dinámica familiar, los roles bajo una perspectiva de género tradicionalista. En ese sentido; el padre ha asumido el rol proveedor económico, orientado al trabajo remunerado, poder y autoridad. Sin embargo, se han introducido algunas modificaciones que constituyen un esquema más flexible y abierto a las nuevas demandas y recursos dentro de cada subsistema, desvirtuando esquemas de interacción rígidos y poco flexibles, tal como lo manifiesta el entrevistado n° 4:
” Yo pues trabajo aquí en el campo sembrando o a jornal, consigo lo del mercao (SIC[1]) y veo a veces las vacas y las gallinas, a veces mis chinos me colaboran con ver el ganado y cosas de la casa”.
Por otra parte, el rol reproductivo y de provisión social es asumido en gran parte por las hijas mujeres que en ocasiones son las hijas mayores, quienes asumen estas responsabilidades desempeñándose en la totalidad de actividades domésticas, de cuidado con sus hermanos y bienestar dentro del hogar, tal como lo refieren los entrevistados 12 y 20:
“Pues aquí si toca dividirnos como seamos caces de hacer las cosas porque pues no voy a poner a mi china a trastear un bulto de papa, más bien ella se queda en la casa hace de comer y lo de aquí, ya mi chino lo pongo a ayudarme [2]”.
“Yo como papá es el que trabajo y consigo la plata, mi hija mayor es la que cuida de los hermanos y hace los oficios de lavar y hacer de comer”
Esto esta asocia a que, dentro de este contexto cultural la mujer tiene un rol prescrito por lineamientos sociales tradicionales en las funciones domésticas y de provisión social, consideradas como una posición única de ellas. Para efectos de esa situación, es notable que en el reajuste de roles al ser una mujer – hija, se perpetuaron mediante aprendizajes intergeneracionales y tareas para cubrir las demandas domésticas que la llevaron a asumir dicha identidad. Además, que está vinculado a la influencia que se trasmite en el acompañamiento de pares a pares, ya que, es común observar a las abuelas, tías o mujeres en general, orientar a estas niñas o adolescentes en estas funciones específicas del hogar.
En algunos casos se evidencia que, esta distribución constituye a una sobre carga de tareas domésticas no compartidas, particularmente en las estructuras donde hay una solo una hija y varios hombres, ya que al asumir estas cargas en solitario se gestan limitaciones en el pleno aprovechamiento del tiempo, ocio y recreación propios de su ciclo vital. Además, se tiende a generar una identidad y auto concepto no como de hija-hermana sino como de madre con los hermanos, en la que se busca que se suplan funciones sustantivas para reemplazar y compensar las funciones maternales y psicoafectivas carentes.
Por el contrario, donde el hijo hombre es quien asume el rol reproductivo, se identifica que no hay una sobre carga de tareas domésticas no compartidas, ya que se hallan actores o redes de apoyo que disminuyen y distribuyen este tipo de tareas, especialmente las asociadas con el asear, planchar y cuidar hermanos menores. Tal como lo afirma el entrevistado n° 21:
“Mi hijo es quien hace algunas cosas de la casa, no todo porque mi mamá le ayuda o la tía, si le toca cuidar al pequeño (se refiere al hijo menor hombre), o hacer el oficio de la casa”
Es pertinente enunciar que, en las estructuras familiares donde solo hay uno o varios hijos varones, el rol reproductivo no es asumido totalmente por el hijo (s) o el padre, tal como lo refiere el entrevistado n° 9:
“Pues jajaja aquí si graves porque aquí el problema es ese jajaja nosotros somos malos para hacer lo de la casa a duras penas hacemos de comer entre los dos, porque ya para ropa y aseo, eso sí pagamos una señora que lave, porque si nos ponemos a hacer eso terminamos es peliando”.
Esto se puede ver gestado a raíz de la educación intergeneracional dada al hombre y la influencia de las resonancias de la heteronorma, donde se observa que los hombres de este contexto tienen más dificultades para responder a las funciones de provisión social y afectiva. Lo cual, dificulta la capacidad para asumir este tipo de situaciones generando estresores internos y externos y la búsqueda de terceros para cubrir las tareas.
Características de la comunicación paternofilial y fraternal
Dentro del subsistema paterno filial se hallan dos variaciones, por un lado, aquellos padres que han generado procesos en los que se han incorporado nuevas estrategias para facilitar la comunicación asertiva y la cobertura de las necesidades psicoafectivas, y por otro, los padres que han sostenido o fomentado esquemas rígidos, basados en la autoridad coercitiva de la verbalización y expresión afectiva.
En el primero, se identifica que los padres en su proceso de asumir la jefatura en solitario se han vistos expuestos a ampliar sus recursos y herramientas para reconocer o abordar las necesidades comunicativas de sus hijos, tales como participar de la toma de desecaciones, manifestar situaciones de estrés, tensiones, dificultades de regulación emocional, distorsiones, entre otras emociones y percepciones que requieren ser exteriorizadas para su equilibrio emocional. Tal como lo afirma el entrevistado n°27:
“Lo más difícil ha sido aprender a escuchar a los niños, porque uno a veces ni sabe de qué hablan o eso si es que hablan con uno, y como dicen por ahí a la mala es que le toca a uno aprender, sí o sí toca aprender”
En este caso, se infiere que esto tiene su génesis, a que los padres particularmente cuentan con mayor número de recursos y estrategias que supera las demandas existentes en la comunicación, o en efecto, han recabado recursos familiares y del contexto que les permite armonizar tanto desde lo instrumental como desde lo afectivo, generando sentimientos de seguridad en los hijos para verbalizar emociones, conflictos y demás hechos significativos que tienden a generar tensiones en la relación padre a hijo (s).
Por el contrario, en el segundo caso se identificó que una parte de los padres entrevistados han tenido una serie de limitaciones en la estructuración de una comunicación abierta y dinámica, en los que prevalece esquemas basados en lo jerárquico y autoritario, tal como lo refieren los entrevistados n° 6 y 12:
“A veces toca gritar y mandarlos duro porque no hacen caso y eso me emberraca, que yo prefiero ni pronunciar palabra en todo el día [3]”
“Yo discuto y peleo mucho con mis hijos a cada rato, no los entiendo ni se sabe que quieren”
Este tipo de tensione evidencia que se han configurado un estilo de interacción comunicativa basada en ideales de superioridad y autoritarismo, que limitan la adquisición de escenarios de verbalización, identificación de necesidades psicoafectivas, y en general, de proveer en un ambiente de seguridad. Aunado a esto se identificó que, hay tensiones no resueltas y agendas ocultas por eventos anteriores, cuyos estresores se ven vinculados en la dificultad de asumir el rol de jefatura en solitario, de enfrentar múltiples demandas y carecer de recursos para suplirlos, entre otros, como procesos de duelo no resueltos de separaciones o viudez.
Es preciso manifestar mencionar que, como se detalló en la guía de observación n°1, otro de los eventos estresores que genera esa carencia de comunicación y orientación al cambio, se da a partir de las jornadas laborales extensas que imposibilitan construir estos espacios y adelantar pautas de adaptación a esa nueva dinámica.
Dentro de las características de la comunicación paterno filial, se halló un aspecto general en algunas narrativas donde los padres sostienen que carecen de habilidades para el afrontamiento ante el desarrollo de la sexualidad y el autocuidado (ej. Ciclo menstrual). Específicamente, cuando hay hijas en edad adolescente, tal como lo referencio el entrevistado n°3:
“Díganme que me toco decirle a mi mama porque una vez ella se pues enferma y no me decía bien porque era y ahí si como se imagina sumersé es que yo pa eso no me doy cuenta, la niña se fue hasta donde mi mama y le conto pa que le ayudara”
Sin embargo, para el caso de ser el hijo-joven un varón, el padre demuestra tener la capacidad de construir estrategias de afrontamiento, específicamente cuando se aborda el inicio de la vida sexual activa, como lo refiere el entrevistado n°10:
“Echamos charla cuando no están los otros y le digo que no es que me vaya a salir con la pata chueca, porque la situación está pa tanto…. que si se la pasa con la novia de lao a lao no y se ponen a hacer eso se cuide, yo si le digo que al fin allá en el colegio también les dicen”
En las cuales el padre es consciente y aunque no contempla el lenguaje correcto o adecuado para hablar sobre las relaciones y enfermedades sexuales o embrazo, atribuye significados cotidianos e instruye sobre el tema y remarcan la necesidad de manejar la situación con precaución. Así mismo, se infiere que como a la vez que en las mujeres su instrucción es de pares a pares, para el padre es más fácil abordar estos temas de “hombre a hombre”, como posiblemente lo aprendió en su adolescencia, en el que se evidencia un establecimiento y un estilo de comunicación más racional pero flexible a la situación.
Por otro lado, la comunicación dentro del vínculo fraternal evidencia un esquema abierto, en la que se gestan dinámicas de aprendizaje orientadas al desarrollo de habilidades sociales básicas y complejas como escuchar, orientar, preguntar, expresar sentimientos, pedir ayuda, entre otras, tal como se evidencio en el diario de campo n°1:
“La relación entre hermano muestra un vínculo fuerte en el que se comparten emociones y expresiones de afecto, acompañamiento en tareas y orientaciones básicas, especialmente de parte de la hermana hacia los hermanos”
Esto puede ser debido a que, como se halló en la sub categoría de comunicación, la hija -mujer al asumir responsabilidades reproductivas y domesticas en el hogar, desarrolla la faculta de orientar a sus hermanas (8) y de negociar espacios, estructurando un esquema armonizador o dinamizador con y para los integrantes de este subsistema. Así mismo, se evidencia que se han desarrollado esquemas de función defensiva, en la que, dentro del complejo fraternal, se encubren situaciones conflictivas especialmente cuando se trata de defender ideas, carencias en el desarrollo de actividades generalmente agropecuarias o domésticas, angustias o sentimientos, tal como se narra el entrevistado n° 3:
“Eso entre hermano se echan la mano, se cubren las diabluras jajaja y esos se quieren porque cuando uno está alborotado y los regaña uno defiende el otro y así jajaja”
Esta se puede ver asociado a que dentro la construcción de canales de comunicación, se gestan sentimientos de protección, donde generalmente el hermano mayor sea hombre o mujer, se comporta como figura de apego subsidiaria por el sentimiento de seguridad y confianza, que como se nombró anteriormente, tiene una génesis en suplir las necesidades de acompañamiento maternal carentes. Sin embargo, en algunos casos en la relación fraternal también se hallan relaciones conflictivas por la sobre carga de tareas no compartidas como se enuncio anteriormente, donde se detalló en el diario de campo n°1:
“Particularmente en las estructuras donde en la estructura familiar la mujer esta encarga de la mayoría de quehaceres en el hogar sin apoyo, se gestan conflicto entre hermano por la falta de apoyo y acompañamiento, que resultan en malos tratos e incluso golpes”
Lo cual, se construye como un factor de riesgo por la incidencia de descarga control de impulsos agresivos, frustración entre otros sentimientos y prácticas como el irrespeto entre hermanos, sumado a que se perpetúan estas conductas por la ausencia de vigilancia del padre a causa de su extensa jornada laboral y otros aspectos subjetivos que el padre reconoce como apropiados.
Esquemas de las prácticas de crianza
En esta sub categoría, se identificó que los estilos establecidos por los padres en su mayoría están permeados por los modelos de desarrollo familiar tradicional y la influencia de las redes de apoyo, aunque con algunas modificaciones que mitigan o aumentan la intensidad de esos patrones. Por un lado, hay estructuras donde el padre genera un clima emocional educativo bajo un estilo parental democrático de tipo colaborativo, como se evidenció en el diario de campo n° 1:
“En estructuras donde el padre es más dinámico y flexible al cambio, se identifica un esquema de conductas razonadas, que favorecen la conducta deseable dentro y fuera del hogar como del desarrollo de habilidades sociales básicas y complejas, además, emplea un lenguaje asertivo”
Esto se puede ver asociado a que, en vista de que han fortalecido sus canales de comunicación y otras habilidades parentales a través estrategias y recursos propios, hay establecimiento de rapport que les permite construir un vínculo de apego más sólido y negociar espacios, sin debilitar el ejercicio de autoridad con firmeza. En la cual, han sedimentado la superioridad de la autoridad dejando en claro las normas y reglas dentro del hogar, más como un esquema horizontal que vertical, rompiendo con prácticas donde la superioridad infunde temor y no un trabajo colaborativo y flexivo adaptado a sus necesidades.
Así mismo, en términos de recursos brindados por parte de los padres en el ejercicio de orientación para la socialización e interacción social, se halla que el estilo parental democrático en las practica de crianza favorece el desarrollo del niño/a ya que, se transmiten un conjunto de valores y normas a partir de modelos interactivos compatibles con las necesidades y realidades del ciclo vital de cada hijo, tal como lo refiere el entrevistado n° 12:
“yo le enseño que debe portarse bien, que debe respetar a la gente y cosas así porque si uno quiere que lo respeten toca respetar”
Lo cual, lo amplia el precepto de normas y valores morales enmarcados en los modelos de comportamiento social aceptados en el contexto donde se ubican y atendiendo a las pautas establecidas dentro de la cultura, que facilitan su incorporación a algunos grupos sociales.
Sin embargo, en algunos casos se evidencia que en las normas y reglas se halla doble vinculo, por la influencia de la red familiar paterna, usualmente por parte de la abuela, quien en ocasiones difiere sobre algunas conductas y hechos que bajo su representación pueden ser vistos como “buenos o malo” y bajo para la percepción del padre es una práctica contraria no aceptada, como lo refiere le entrevistado n°1:
“Es que mi mamá a veces les da permiso de hacer vainas que si no dejaría que hicieran y por eso ya tenemos casao´ el problema”
Esto puede ser debido a que, la abuela paterna en calidad de cuidadora en espacios o contextos donde el padre está ausente, es más flexible y permisiva. Lo cual, gesta incumplimiento de normas en situaciones particulares como la salida e ingreso del hogar, reuniones y demás eventos fuera de la vivienda, que, sin consentimiento del padre, le representan desobediencia al control de normas, tal como lo refiere el entrevistado n°9:
“Es que mi hijo cogió la maña de que cuando uno le dice que no salga a joder corre para donde mi mamá y como ella no dice nada y le alcahuetea todo pues se termina escapando”
Esto también se ve a raíz de que el padre al estar inmerso en jornadas laborales extensas, sumado al esquema permisivo por parte de la abuela paterna, que, en consecuencia, motiva a crear conductas libertinas y evasivas a las responsabilidades dentro el hogar.
Por otro lado, dentro de las familias cuyos procesos de adaptación a la nueva dinámica familiar son más complejos y se hallan modelos más autoritarios, los hijos evidencian la necesidad de compartir sentimientos y apoyo emocional entre otros, como se observó en detalle en el diario de campo n° 2:
“Usualmente donde el padre suele ser más autoritario y tener conductas rígidas los hijos muestran la necesidad de expresar emociones y establecer preguntas de orientación en las sobre aspectos básicos como el desarrollo de activadas domestica […] así mismo el padre suele usar frases como no llore que eso no es de hombres entre otras que establecer barreras de interacción y expresión de sentimientos.”
Lo cual, generar carencias en desarrollo emocional durante la infancia y en relación con problemas externalizantes de comportamiento en los demás sistemas sociales donde interactúa. Además, que evidencia alta incidencia de demandas externas al hogar, sumadas a las del interior de cada sistema y se fomentan la conducta evasiva, agresiva y asilada en los hijos.
[1] SIC: adverbio latino que se usa para indicar que la palabra dicha o referenciada por el entrevistado es literal o Textual, propia del contexto cultural donde se ubica.
[2] La letra cursiva dentro de presente apartado hace referencia a la información suministrada por los padres en las entrevistas o de anotaciones hechas dentro de los diarios de campo que permiten sostener las inferencias del investigador en cada hallazgo.
[3] Término que se usa coloquialmente para describir el estado de enojo o frustración.
4. DISCUSIÓN
El proceso de morfogénesis en el plano de la regulación interna que configura la estructura de la dinámica familia monoparental en casos con esquemas dinámicos, democráticos y colaborativos, de acuerdo con Hernández (2017), se ve asociada a que el padre cuenta con un mayor número de recursos personales (o recaba algunos) para hacer frente a las demandas existentes. Así mismo, ha constituido nuevas estrategias basadas en la flexibilidad y permeabilidad al cambio, según las necesidades psicoafectivas con los hijos y las formas posibles de equilibrio y cohesión para la interacción paterno filial (Mongua y Coronado, 2021; Soria, 2019).
De acuerdo con Cano et al. (2018), también se ven relacionados a la influencia de la nueva construcción social sobre la masculinidad y la parentalidad positiva, donde el hombre rural adquiere nuevas herramientas desligadas del modelo patriarcalista, superpuesto su rol proveedor (Garzón, et al.,2021), y las resonancias de la heteronorma (Domínguez, et al., 2019) para a cubrir las tareas productivas y reproductivas latentes, con aras de mitigar la incidencia de crisis familiares que limitan su adaptabilidad al cambio y mejorar su capacidad de estabilizar las situaciones emergentes en el núcleo familiar (Gonzáles et al., 2019).
No obstante, como lo sostiene Coronado (2021), se mantienen algunas prácticas conservadoras con menor incidencia, debido a la influencia de los aprendizajes intergeneracionales tradicionales propias del contexto y las redes de apoyo (Bravo, 2021), en las prácticas de crianza y el cuidado o en el acompañamiento e instrucción de pares a pares, que perfilan algunos roles tradicionales de género, que permean la identidad de la familia (Flores, et al., 2017). Sin embargo, se evidencia que, a partir de la transición a la monoparentalidad y su reajuste en la dinámica familiar, surgen procesos de homeostasis dentro de cada subsistema que logran la regulación interna (Hernández,2017), y consolidan la limitación del sobre cargo de tareas domésticas y de provisión social no compartidas, además de fortalecer el involucramiento del padre en todas las funciones evolutivas y transitorias de ajuste.
En ese sentido, como lo menciona Saavedra (2022), este conjunto de procesos y hechos logran constituir un estilo parental democrático de tipo colaborativo, una comunicación abierta a las necesidades psicoafectivas, normas y reglas claras dentro y fuera del hogar (Horna, 2022), sin perder la rigurosidad y el ejercicio del poder (Boyer, 2020).
Por el contrario, en casos donde hay crisis normativas y no normativas de adaptabilidad, presencia de estresores internos y externos, de acuerdo con Ayala (2022), está dado porque los padres cuentan con menos recursos para hacer frente a las necesidades y demandas familiares existentes. Aunado a esto, se sostiene que la identidad parental adquirida bajo un estilo parental autoritativo, está dada por la influencia de los estereotipos de desarrollo familiar tradicional de corte conservador y patriarcal, conjunto a las resonancias de la heteronorma. En las que el padre estructura prácticas y pautas de crianza bajo esta creencia, dificultando la permeabilidad al cambio (Castellano, 2018). Finalmente, este conjunto de tensiones, estresores y demandas sin resolver, se desplazan como factores de riesgo en el desarrollo familiar e individual (Montes, 2019), que usualmente se ven tangibles en los sistemas sociales donde interactúan cada miembro de la familia (Álvarez et al., 2019).
5. CONCLUSIONES
Las dinámicas familiares de las familias monoparentales de jefatura masculina de la provincia de Márquez, Boyacá, han estado permeadas por los modelos de desarrollo familiar tradicional, las resonancias de la heterónorma, las redes de apoyo y el patriarcalismo, que han influenciado la configuración de los esquemas de interacción, reglas, comunicación y pautas de crianza. Sin embargo, se reconocen dos tipos de modelos. Por un lado, aquellas familias que han incorporado o recabado nuevas estrategias y recursos adaptadas a las necesidades psicoafectivas, domésticas y de provisión social, para cubrir las demandas existentes y emergentes en cada subsistema. En las que se evidencia, la ruptura de aprendizajes intergeneracionales, a nuevos modelos democráticos que buscan la homeostasis y cohesión familiar.
Por el contrario, en el segundo caso se evidencia, que, a raíz de ese arraigo de aprendizajes rígidos y poco flexibles de carácter tradicional, se han creado esquemas de relacionamiento autoritarios que limitan la permeabilidad al cambio, la homeostasis, la cobertura de necesidades psicoafectivas y configura acumulación de demandas y estresores internos y externos en cada subsistema, como tensiones no resueltas y agendas ocultas que se ven desplazadas a limitaciones en el desarrollo familiar e individual de todos sus miembros.
Conflicto de intereses / Competing interests:
El autor declara que no presenta conflicto de intereses.
Rol de los autores / Authors Roles:
No aplica.
Fuentes de financiamiento / Funding:
Las fuentes de financiación que dieron lugar a la investigación son de carácter personal y motivación profesional.
Aspectos éticos / legales; Ethics / legals:
Los autores declaran no haber incurrido en aspectos antiéticos, ni haber omitido aspectos legales en la realización de la investigación.
Referencias
- Álvarez, S.N., Idrovo, T.D., Carpio, D.A. y Posligua, J. (2019). Influencia de la familia monoparental en las relaciones interpersonales. AMMENTU, 5 (2), 83-93. http://www.centrostudisea.it/ammentu/article/view/350/367
- Ayala, J. C. (2022). La parentificación en familias monoparentales [Tesis de maestría, Universidad Técnica de Ambato]. Repositorio institucional: http://repositorio.uta.edu.ec/handle/123456789/34750
- Boyer, Y. (2020). Bienestar psicológico en el niño, niña y adolescente en familias monoparentales. Martínez Garcés, (Ed.), Avances en investigación científica Avances en investigación científica (1 ed., Vol. 2, pp.525-534). Corporación Universitaria Autónoma de Nariño, Colombia. https://cutt.ly/rCrYxiF
- Bravo,L.M.(2021). Incidencia de la herencia intergeneracional en el desarrollo emocional de familia monoparental. Estudio de caso, [tesis de posgrado, Universidad Distrital]. Repositorio institucional. https://cutt.ly/AVjuKJS
- Cano, A. M., Ariza, M. E., Tibocha, L. E., y Vargas, C. A. (2016). Jefatura masculina en hogares monoparentales: adaptaciones de los hombres a las necesidades de sus hijos. Revista colombiana de sociología, 39(1), 123-145. http://www.scielo.org.co/pdf/rcs/v39n1/v39n1a07.pdf
- Castellanos, S. G. (2018). El niño y la niña de la familia monoparental/monomarental popular venezolana y su vínculo con la pobreza. Educación y Humanismo, 20(34), 233-257. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6395371
- Coronado, J. F. (2021). Dinámicas socio-familiares de Familias Monoparentales Rurales de Jefatura Masculina de la provincia de Márquez (Boyacá-Colombia) [Master's thesis, Universidad Internacional de la Rioja]. Repositorio institucional. https://cutt.ly/pVjuFVh
- Coronado, J.F. (2021). Familias monoparentales de jefatura masculina: un análisis sistémico desde los factores de riesgo y la sociodemográfia. Margen: revista de trabajo social y ciencias sociales, (102), 2. https://www.margen.org/suscri/margen102/Coronado-102.pdf
- Coronado, J.F. (2019). Factores de riesgo socio-familiares en hijos de 3 familias monoparentales con jefatura masculina en el municipio de Ramiriquí-Boyacá. [tesis de pregrado, Fundación Universitaria Juan de Castellanos]. Repositorio institucional.
- Departamento Nacional de Planeación [DNP). (2016). Observatorio de políticas de familia; Tipologías de Familias en Colombia: Evolución 1993 – 2014. https://cutt.ly/EVjuIXu
- Domínguez, C., González, D., Navarrete, D., & Zicavo, N. (2019). Parentalización en familias monoparentales. Ciencias Psicológicas, 13(2), 346-355. http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688-42212019000200346
- Durán, M. M. (2012). El estudio de caso en la investigación cualitativa. Revista nacional de administración, 3(1), 121-134.
- Florez, A; Guazha, S.; Fernández, N. y Flores, E. (2017). Desarrollo socioeducativo en adolescentes provenientes de familias monoparentales: Un develar a la mirada conservadora familiar. Polo de Conocimineto, 5 (12), 295-308. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8042537
- Horna, W. (2022). Diferencia en la comunicación familiar en adolescentes con familia monoparental y nuclear, Chimbote, 2020. [tesis de posgrado, Universidad Católica de los Ángeles de Chimbote].
- Garzón, D. N. M., Torres, R. D. P. F., & Valiente, E. J. L. (2021). Masculinidades: desde la perspectiva de familias monoparentales del sector rural. Rastros y Rostros del Saber, 6(10), 57-72. https://revistas.uptc.edu.co/index.php/rastrosyrostros/article/view/14602
- Gobernación De Boyacá. (2015). Política Pública para el fortalecimiento familiar de las familias boyacenses.
- Gonzáles, D. A., Torres, G.E. y Vergara (2019). Pautas de crianza en tres familias monoparentales con jefatura masculina. [Tesis de pregrado, Fundación Universidad Católica]. Repositorio institucional: https://repository.unicatolica.edu.co/handle/20.500.12237/2327
- Hernández, A. (2017). Familia, ciclo vital y psicoterapia sistémica breve. CODICE, 1.
- Hernández-Sampieri, R., & Torres, C. P. M. (2017). Metodología de la investigación. McGraw-Hill Interamericana.
- Montes, J. K. (2019). Intervención Psicológica desde el Enfoque Sistémico en Familia Monoparental Disfuncional. [tesis de posgrado, Universidad Pontificia Bolibariana]. Repositorio institucional. https://repository.upb.edu.co/handle/20.500.11912/8433
- Morales, D. y Bonilla, D. (2019). Historias de familias monoparentales y monomarentales en Colombia: ¿avanzando hacia el reconocimiento? [tesis de pregrado, Universidad Externado de Colombia].
- Saavedra, R. (2020). Factores de Riesgo y Protectores en el Desarrollo de Adolescentes de Familias Monoparentales. [ Tesis de posgrado, Corporación Universitaria Minuto de Dios]. Repositorio Institucional: https://cutt.ly/xVjuzZE
- Social Trends Institute. (2019). Mapa mundial de la familia 2019: cambios en las estructuras familiares y el bienestar de los niños. https://cutt.ly/2VjujXX
- Sora, S. (2019). Monoparentalidad masculina, una realidad emergente [tesis de pregrado, Universidad de la República, Uruguay]. Repositorio institucional. https://cutt.ly/CVjusaF
- Vega, N. V.., & Coronado, J. F. (2021). Dinámicas socio-familiares y estilos parentales. Un estudio de trabajo social con familias monoparentales rurales con jefatura femenina. Margen: revista de trabajo social y ciencias sociales, (103), 8. https://www.margen.org/suscri/margen103/Mongua-103.pdf