Resumen
El presente estudio analiza la influencia del estado emocional en el bajo rendimiento académico de los adolescentes, pues estos factores se consideran como aspectos importantes dentro del desarrollo personal, social, emocional y académico. La investigación por su naturaleza es de corte cuantitativo y de alcance exploratorio, se utilizó como método de recolección de datos una encuesta que consta de 10 ítems, en la que se tomó como muestra a 100 alumnos quienes están comprendidos entre las edades de 17 a 19 años de tercero de bachillerato general unificado de la Unidad Educativa “Juan Bautista Vázquez” de la ciudad de Azogues - Ecuador, dicha población presenta niveles bajo en su desempeño escolar. Concluyendo que el 40% al presentar un mal estado de ánimo afecta significativamente dentro del ámbito educativo.
Palabras clave
1. INTRODUCCIÓN
Los adelantos en la medicina han prolongado los años de vida de las personas, sin embargo, los estilos de vida, la contaminación, deterioro de los recursos naturales y otras circunstancias han propiciado que, aunque estén presentes los adelantos no son suficientes para proporcionar dignidad y calidad de vida en los pacientes con enfermedades terminales o con lesiones graves.
La presente investigación trata acerca del estudio realizado sobre el estado emocional frente al bajo rendimiento académico en los adolescentes, la misma que constituye una preocupación que genera en torno a esta realidad. Debido a que la adolescencia es una etapa en la que se presentan no solo cambios físicos, biológicos y sociales sino también emocionales, pues, se considera como uno de los periodos más complejos de la vida del ser humano al estar expuestos a diversos estímulos que pueden afectar en su vida personal social y académica.
Siguiendo esta línea, la adolescencia es una etapa de transición que vive el individuo cuando alcanza un amplio rango de conflictos y al mismo tiempo lleno de oportunidades que se expresa no sólo en el aspecto biológico, sino también en lo psicológico, espiritual y social. Es la manifestación más o menos intensa de un conflicto interno entre dos tendencias: la del pasado y la del futuro, la presencia de una nueva cosa, de una ocasión de progreso, de maduración que no reconocemos, o no queremos aceptar de manera inmediata. No hay crecimiento sin una crisis que lo procede, esta hace parte de toda maduración y aparece en diferentes momentos de la vida (Morales, 2019).
Así mismo Morales (2019) argumenta que la adolescencia viene de adoleceré que significa crecer y es un periodo de crecimiento físico, intelectual, de la personalidad y de todo el ser que está marcada, sobre todo, por factores biológicos, psíquicos y sociales. Por lo tanto, es el proceso de la adolescencia que obliga al individuo a tomar sus propias decisiones, comienzan a conocerse y enfrentar duros cambios en algunos aspectos (familiar, académico, sociales) a reformularse los conceptos que ha adquirido acerca de sí mismo, los amigos, los padres, sus intereses, entre otras. Para proyectarse al futuro como adulto se apoya en las primeras relaciones objétales-parentales internalizadas para verificar la realidad que el medio social le ofrece, mediante el uso de elementos biofísicos en desarrollo a su disposición y que a su vez tienden a la estabilidad de la personalidad.
En este sentido Rodríguez (2019) expresa que la adolescencia se construye en diferentes condiciones y medios donde se desenvuelve imponiendo determinados comportamientos que a su vez le abren una perspectiva a su futuro. Por lo tanto, son características propias del adolescente y de cada contexto de su vida, es decir, lo que sucede en el hogar, entorno escolar, cultural, la influencia ambiental y puede repercutir en su conducta.
Así pues, las emociones se encuentran inmersas en el ámbito educativo e influyen en la forma como aprenden los estudiantes, experimentar emociones positivas puede ayudar al alumno a desarrollar tareas, solucionar problemas y favorecer la autorregulación. Sin embargo, experimentar emociones negativas puede interferir en el rendimiento académico, al rendir exámenes, promover la deserción escolar e influir negativamente en la salud mental y física (González, 2020).
Por tanto, se sabe que durante la adolescencia acontecen notables transformaciones físicas y psicológicas, especialmente en la personalidad, que pueden afectar el rendimiento escolar. Los profesores han de estar preparados para canalizar positivamente estos cambios que, de otro modo, pueden adoptar un rumbo mórbido. De igual manera, hay que apostar por interacciones y metodologías didácticas flexibles, susceptibles de adaptación a alumnos con personalidades muy distintas (Guerrero et al., 2019).
Por consiguiente, tener un estado emocional positivo favorece significativamente a los estudiantes, puesto que permite establecer conexiones entre el razonamiento, las habilidades emocionales y las estrategias de afrontamiento. Mientras que por el contrario tener una perturbación emocional constante puede crear carencias en las capacidades intelectuales de un individuo, que provoca un deterioro en la capacidad de aprender y esto conlleva fracasos escolares como bajos rendimientos académicos (Barra, 2018).
Con lo mencionado anteriormente, se puede inferir que el rendimiento escolar es consecuencia del complejo mundo que envuelve al estudiante y que debe considerar las cualidades individuales como aptitudes, capacidades, personalidad, su medio socio familiar que incluye amistades, barrio, realidad escolar, métodos docentes. Por tanto, su análisis resulta complejo y con múltiples interacciones tanto cognitivas como emocionales, puesto que, de esto depende el conseguir una educación con calidad, calidez y un verdadero aprendizaje significativo (Navarro, 2015).
En este sentido Moreal (2021) señala que en el rendimiento académico intervienen factores como el nivel intelectual, la personalidad, la motivación, las aptitudes, los intereses, los hábitos de estudio, la autoestima o la relación profesor-alumno. Cuando se produce un desfase entre el rendimiento académico y el rendimiento que se espera del alumno, se habla de rendimiento discrepante. Un rendimiento académico insatisfactorio es aquel que se sitúa por debajo del rendimiento esperado y en ocasiones puede estar relacionado con los métodos didácticos.
Aquí es preciso reconocer que nuestra sociedad está en constante evolución y como consecuencia de ello, los valores, expectativas y metas que plantea, así como las necesidades de los alumnos cambian continuamente. Los profesionales vinculados al mundo de la enseñanza deberían desarrollar al máximo las capacidades y destrezas de los estudiantes, pero también, es fundamental contribuir a la enseñanza de habilidades emocionales para favorecer el bienestar académico e implementar programas de educación emocional en los centros educativos (Casarín, 2016).
Por lo tanto, la importancia de esta investigación radica en determinar la influencia del estado emocional en el bajo rendimiento académico de los adolescentes. Se considera que las instituciones educativas deben establecer estrategias de afrontamiento ante esta problemática que repercute en el bienestar de los estudiantes, para que, de esta manera, los jóvenes desarrollen sus capacidades tanto personales como sociales para que su estado emocional sea positivo frente a diversas situaciones de la vida cotidiana.
2. MÉTODO Y MATERIALES
Para el presente trabajo se llevó a cabo una investigación de corte cuantitativo y de alcance exploratorio. Según Carpio (2017) las mismas son estrategias de investigación que se centran en cuantificar la recopilación y el análisis de datos para estudiar un problema que no está claramente definido.
Instrumento:
Como instrumento de recolección de datos se utilizó la encuesta, la misma se aplicó de manera presencial a los estudiantes. Según Rodríguez (2019) la misma es una de las formas más utilizadas para extraer informaciones de los sujetos sociales. Por tanto, la construcción del instrumento incluyó 10 ítems de opción múltiple en escala de Likert, las categorías de análisis consideraron: siempre, casi siempre, a veces y nunca.
Validez y confiabilidad del instrumento:
Para determinar la validez y confiabilidad del instrumento de investigación se aplicó el método Alpha de Cronbach que permitió medir la consistencia interna de la escala. En el cual se obtuvo una valoración de 0,97 una cifra muy buena, lo que implica que es un instrumento con la suficiente consistencia para la investigación realizada.
Población y Muestra:
La investigación se realizó en la Unidad Educativa “Juan Bautista Vázquez” de la ciudad de Azogues - Ecuador, en los que se involucró como muestra a la población en total conformada por 100 estudiantes adolescentes cuyas edades oscilan entre los 17 y 19 años de tercero de Bachillerato General Unificado jornada matutina. La misma que permitió conocer la problemática más frecuente y las necesidades más acuciantes.
Análisis de datos
Luego de obtener la información, se procedió a construir una base de datos en el programa Excel, las 10 preguntas de la encuesta se presentan en frecuencias absolutas y relativas. Se utilizan tablas para mostrar la distribución de los datos.
3. RESULTADOS
Los resultados del estado emocional y su incidencia en el bajo rendimiento académico se evidencian, principalmente en el análisis de los datos obtenidos a través de las encuestas aplicadas a un grupo de 100 estudiantes adolescentes. Los mismos que se detallan a continuación:
Tabla 1
¿Se preocupa Ud. por su rendimiento académico?
|
Frecuencia |
Sexo |
Total |
Porcentaje |
|
|
Masculino |
Femenino |
|||
|
Siempre |
13 |
15 |
28 |
28% |
|
Casi siempre |
12 |
13 |
25 |
42% |
|
A veces |
21 |
21 |
42 |
25% |
|
Nunca |
4 |
1 |
5 |
5% |
|
Total |
50 |
50 |
100 |
100% |
Fuente: Elaboración propia
De acuerdo a esta dimensión, los resultados son los siguientes: El 42% “casi siempre” le preocupa su rendimiento académico, es decir, en la necesidad de alcanzar sus logros personales. Seguidas del 28% que “siempre” debido a la falta de metas, y por problemas emocionales, mientras que el 25% hace referencia a que “A veces” su desempeño escolar influye en su calidad de vida y con el 5% que “nunca” ha presentado problemas dentro del ámbito académico.
Tabla 2
Considera Ud. ¿Qué el estado emocional de una persona es significativo al momento del proceso de aprendizaje?
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Frecuencia |
Sexo |
Total |
Porcentaje |
|
|
Masculino |
Femenino |
|||
|
Siempre |
17 |
18 |
35 |
35% |
|
Casi siempre |
9 |
15 |
24 |
24% |
|
A veces |
22 |
11 |
33 |
33% |
|
Nunca |
2 |
6 |
8 |
8% |
|
Total |
50 |
50 |
100 |
100% |
Fuente: Elaboración propia
En esta dimensión, se puede demostrar que las y los adolescentes presentan con el 35% que “siempre” consideran que al momento del proceso de aprendizaje es fundamental el tener un buen estado de ánimo. En tanto que, el 33% de la población “A veces” expresa que para conseguir un aprendizaje significativo es necesario la estabilidad emocional, mientras que el 24% “casi siempre” y con el 8% “nunca” debido a que depende de la autorregulación y control de emociones al momento de obtener nuevos conocimientos.
Tabla 3
¿Cree Ud. que para la toma de decisiones depende del estado emocional en el que se encuentre?
|
Frecuencia |
sexo |
Total |
Porcentaje |
|
|
Masculino |
Femenino |
|||
|
Siempre |
14 |
13 |
27 |
27% |
|
Casi siempre |
15 |
18 |
33 |
33% |
|
A veces |
16 |
14 |
30 |
30% |
|
Nunca |
5 |
5 |
10 |
10% |
|
Total |
50 |
50 |
100 |
100% |
Fuente: Elaboración propia
Los resultados obtenidos dentro de esta dimensión son: Una cifra significativa de estudiantes con el 33% “casi siempre” puesto que para la toma de decisiones es muy significativo el estado emocional en el cual se encuentra una persona. Seguidas del 30% que hace referencia “A veces” ya que la adolescencia representa una etapa de varios cambios tanto conductuales, biológicos y psicológicos los mismos que influyen directamente en sus decisiones, mientras que el 27% “siempre” considera que las emociones intervienen de manera relevante para expresar lo que se siente y piensa y con “nunca” con el 10% de la población.
Tabla 4
¿Ud. se considera una persona emocionalmente estable?
|
Frecuencia |
sexo |
Total |
Porcentaje |
|
|
Masculino |
Femenino |
|||
|
Siempre |
12 |
11 |
23 |
23% |
|
Casi siempre |
18 |
18 |
36 |
36% |
|
A veces |
16 |
19 |
35 |
35% |
|
Nunca |
4 |
2 |
6 |
6% |
|
Total |
50 |
50 |
100 |
100% |
Fuente: Encuesta el estado emocional frente al bajo rendimiento académico
Respecto a los datos obtenidos en lo relativo a esta dimensión, se puede evidenciar que el 36% presenta “casi siempre” una estabilidad emocional al momento de realizar sus actividades en la vida cotidiana. De su lado, el 35% “a veces” puesto que, el estado emocional depende de varios factores como familiares, sociales y académicos, mientras que el 23% “siempre” se consideran unas personas estables en cuanto al control de sus emociones para actuar de determinada manera frente a cualquier situación. El 6% restante considera que “nunca” ya sea por diversos componentes negativos presentes en su desarrollo.
Tabla 5
¿Considera Ud. que las emociones influyen en su vida personal, social, familiar y académica?
|
Frecuencia |
sexo |
Total |
Porcentaje |
|
|
Masculino |
Femenino |
|||
|
Siempre |
4 |
18 |
22 |
28% |
|
Casi siempre |
9 |
17 |
26 |
26% |
|
A veces |
15 |
13 |
28 |
24% |
|
Nunca |
22 |
2 |
24 |
22% |
|
Total |
50 |
50 |
100 |
100% |
Fuente: Elaboración propia
De acuerdo a la presente variable los resultados demuestran: el 28% de hombres y mujeres “Siempre” consideran que las emociones influyen en la vida personal, social familiar y académica. Seguido del 26% “casi siempre” puesto que, para el desarrollo cognitivo y afectivo es necesario la presencia de las emociones; mientras que el 24% expresa que “A veces” y con el 22% que hace referencia a “nunca” ya que el estado emocional forma parte de manera significativa en la salud mental y física de los adolescentes.
Tabla N° 6
¿Cree Ud. que es necesario que los docentes no solo se preocupen por el área cognitiva sino también por lo afectivo en los estudiantes?
|
Frecuencia |
sexo |
Total |
Porcentaje |
|
|
Masculino |
Femenino |
|||
|
Siempre |
25 |
20 |
45 |
45% |
|
Casi siempre |
7 |
15 |
22 |
22% |
|
A veces |
15 |
12 |
27 |
27% |
|
Nunca |
3 |
3 |
6 |
6% |
|
Total |
50 |
50 |
100 |
100% |
Fuente: Elaboración propia
De acuerdo a los resultados de esta dimensión, se puede evidenciar que las y los adolescentes expresan con el 45% “siempre” que los docentes y demás profesionales de la institución no solo deben considerar el rendimiento escolar de los estudiantes, sino también el bienestar emocional, puesto que, estos factores son imprescindibles para el desarrollo personal de un adolescente. Seguido del 27% “A veces” ya que la participación de los educadores representa un papel fundamental en el desarrollo afectivo y educativo de los estudiantes. Mientras que, el 22% de la población expresa que “casi siempre” es fundamental que los docentes no solo pretendan formar a estudiantes con calificaciones excelentes, sino que la educación también se involucre en el estado emocional como un factor relevante a la hora de obtener nuevos conocimientos y con el 6% “nunca”.
Tabla N° 7
¿Tiene dificultad para expresar lo que siente o piensa?
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Frecuencia |
sexo |
Total |
Porcentaje |
|
|
Masculino |
Femenino |
|||
|
Siempre |
12 |
8 |
20 |
20% |
|
Casi siempre |
11 |
17 |
28 |
28% |
|
A veces |
17 |
16 |
33 |
33% |
|
Nunca |
10 |
9 |
19 |
19% |
|
Total |
50 |
50 |
100 |
100% |
Fuente: Elaboración propia
Con respecto a esta variable los resultados son: un porcentaje de 33% de adolescentes “A veces” presentan dificultades para expresar y conocer sus propias emociones y las de los demás para mejorar las relaciones intrapersonales e interpersonales, mientras que, el 28% “casi siempre” consideran que es necesario decir lo que sentimos y pensamos para fortalecer el desarrollo afectivo y social. El 20% afirma que “siempre” tiene un grado de dificultad para expresar sus emociones y con el 19% que representa “nunca” ha existido complicaciones al momento de fomentar las relaciones sociales, debido a que esta depende de la personalidad y del control y autorregulación de las emociones.
Tabla N° 8
¿Se preocupa Ud. por tener un buen estado de ánimo?
|
Frecuencia |
sexo |
Total |
Porcentaje |
|
|
Masculino |
Femenino |
|||
|
Siempre |
17 |
13 |
30 |
30% |
|
Casi siempre |
15 |
18 |
33 |
33% |
|
A veces |
12 |
14 |
26 |
26% |
|
Nunca |
6 |
5 |
11 |
11% |
|
Total |
50 |
50 |
100 |
100% |
Fuente: Elaboración propia
Con respecto a esta dimensión, el 33% de estudiantes encuestados “casi siempre” se preocupan por su estado de ánimo, puesto que, el mismo influye directamente en el desarrollo de su vida personal, social y académica, seguido del 30% que “siempre” es necesario tener un estado de ánimo positivo. El 26% de la población afirma que “A veces” ya que lo emocional es relevante para conseguir un bienestar físico y mental, mientras que el 11% restante “nunca” han sentido interés por su desarrollo afectivo.
Tabla N° 9
¿Cree Ud. que el control de las emociones ayuda a llevar una vida equilibrada?
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Frecuencia |
sexo |
Total |
Porcentaje |
|
|
Masculino |
Femenino |
|||
|
Siempre |
26 |
15 |
41 |
41% |
|
Casi siempre |
12 |
18 |
30 |
30% |
|
A veces |
9 |
12 |
21 |
21% |
|
Nunca |
3 |
5 |
8 |
8% |
|
Total |
50 |
50 |
100 |
100% |
Fuente: Elaboración propia
De acuerdo a esta dimensión, se puede evidenciar que las y los adolescentes expresan con el 41% “siempre” que el control de las emociones, tanto negativas como positivas, serena la mente y permite enfrentarnos a la toma de decisiones difíciles, situaciones poco agradables y etapas de cambio. El 30% de la población considera que “casi siempre” ya que el control de las emociones también proporciona herramientas sociales y al conocer de donde nacen y cómo manejarlas, se desarrolla la empatía, mientras que, el 21% “A veces” consideran que es necesario la autorregulación emocional para llevar una vida estable y equilibrada y con el 8% “nunca”.
Tabla N° 10
Considera Ud. ¿Qué la inestabilidad emocional, provoca fracasos escolares (bajo rendimiento y pérdidas de año)?
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Frecuencia |
sexo |
Total |
Porcentaje |
|
|
Masculino |
Femenino |
|||
|
Siempre |
16 |
12 |
28 |
28% |
|
Casi siempre |
21 |
17 |
38 |
38% |
|
A veces |
11 |
16 |
27 |
27% |
|
Nunca |
2 |
5 |
7 |
7% |
|
Total |
50 |
50 |
100 |
100% |
Fuente: Elaboración propia
Los resultados obtenidos dentro de esta dimensión son: Una cifra significativa de estudiantes con el 38% “casi siempre” debido a que la falta de estabilidad emocional es un componente fundamental dentro del desarrollo académico. El 28% que hace referencia a “siempre” ya que la inestabilidad en el estado de ánimo provoca fracasos en diferentes ámbitos de la vida del adolescente tanto personal, social y educativa. Mientras que, el 27% de los encuestados afirma que “A veces” el alterar el equilibrio afectivo perjudica el rendimiento escolar y con el 7% que consideran que “nunca” lo afectivo y lo cognitivo se interrelacionan entre sí.
4. DISCUSIONES
El estado emocional en los adolescentes es un aspecto que está estrechamente ligado con su bajo rendimiento académico, por tal razón, conforme a los resultados obtenidos, se evidenció valores preocupantes que constituyen un problema en la sociedad. Sin embargo, la falta de estabilidad emocional afecta ya sea de forma directa o indirecta debido a que los jóvenes muestran dificultades en varios ámbitos de su vida, en especial, en el de su aprendizaje.
De su lado, el estado emocional es un momento que aparece sin motivo específico y prolongado en el tiempo, considerándose reminiscencias de emociones, interviniendo en varios factores del desarrollo personal, social, académico y psicológico de los adolescentes. En esta línea, Mero y Pico ( 2020) manifiestan que las emociones pueden ser un factor negativo dentro de la adolescencia puesto que están demasiado centrados en sí mismos, creen que son la única persona en el mundo que se sienten así, o que es tan especial que nadie puede comprenderlos.
En este sentido, se observa en el presente estudio que, de un total de 100 adolescentes encuestados, al 42% le preocupa considerablemente su rendimiento académico. En esta dirección, Ortega y Mendoza ( 2017) sustentan que los factores motivacionales, o afectivo-emocionales, pueden afectar la probabilidad de que el estudiante se comporte de manera incorrecta académicamente y que no alcanzará los conocimientos necesarios para su vida diaria. Estos resultados, se ven respaldados por los encontrados en un estudio realizado en la ciudad de Colombia, por Martínez y Harb ( 2018) quienes encontraron que un 53% de estudiantes les afecta su rendimiento escolar en diferentes aspectos de su vida diaria, mientras que un 18% de la población entre hombres y mujeres no presentan ningún tipo de problemas dentro de lo académico debido a la presencia de múltiples factores tanto internos como externos positivos para su desarrollo personal.
Por otra parte, el estado emocional es significativo dentro del proceso de aprendizaje, en la presente investigación se evidenció que el 35% de la población consideran de suma importancia la autorregulación y control de las emociones al momento de obtener nuevos conocimientos. Así mismo, un estudio realizado en Chile por Bravo (2019) muestra que el presentar un estado de ánimo negativo provoca múltiples complicaciones a la hora de aprender, lo cual se devela que un 40% presenta un rendimiento académico bajo. Para ello Acosta (2018) argumenta que, la educación es un proceso interpersonal, permeada de emociones que influyen en el acto educativo que provoca reacciones según la situación de enseñanza-aprendizaje vivenciada. Así pues, crecientes enfoques consideran que la emoción es un medio esencial para promover el aprendizaje, pues influye en el desarrollo de la afectividad.
Ahora bien, de acuerdo a la toma de decisiones la misma que depende del estado de ánimo en el que se encuentre la persona. Según el pensamiento de Moreno (2020) la adolescencia representa un periodo de múltiples cambios tanto biológicos, conductuales, emocionales, sociales y psicológicos los mismos que influyen directamente en su desarrollo. En lo referente a esta investigación, el 33% de los adolescentes consideran que el equilibrio emocional ayuda a actuar de una manera correcta frente a una determinada situación. Así mismo, en un estudio llevado a cabo en México por Yarelly (2018) se encuestó a 300 estudiantes de 17 y 19 años de edad, de los cuales eran 100 varones y 200 mujeres, señalan que el 40% manifiesta que las emociones es lo que le da un significado personal a lo que sucede. Es importante trabajar en el autocontrol para liberar las emociones en el momento apropiado y establecer pautas para la conciliación y negociación en diversas situaciones.
Siguiendo esta línea, Valdivia (2016) manifiesta que cuando una persona goza de una buena salud mental es capaz de hacer frente a las dificultades de la vida con seguridad y con una actitud positiva, ya que se debe tomar en consideración que en todos los procesos mentales se involucran pensamientos, creencias y sentimientos. Sin embargo, una de las dificultades más comunes que llevan a un individuo a sufrir crisis es el no saber con exactitud que desea en la vida.
En relación a que, si se considera una persona emocionalmente estable, en donde se evidencia en el presente estudio que el 36% de la población presenta inestabilidad en diferentes ámbitos de su vida social, psicológica y académica. Estos resultados muestran una correlación significativa con los encontrados en una investigación en Chile por Yarelly (2018) en donde se evidencia una cifra significativa de adolescentes con el 45% que se encuentran en un nivel bajo de acuerdo a su estado emocional el mismo que afecta su estabilidad física y mental. Siguiendo este pensamiento se señala que la estabilidad emocional en una persona es de gran importancia pues, durante esta etapa el desarrollo, la seguridad, confianza, autonomía ha estado construyéndose desde la infancia y deben ser potenciadas en base al acompañamiento integral (Núñez & Jerez, 2018).
En esta línea, se analiza la influencia de las emociones en la vida personal, social, familiar y académica, en donde el 28% de los adolescentes consideran la importancia del estado de ánimo en el desarrollo del individuo; para lo cual, es necesario ser conscientes del impacto que generan en nosotros y comprender su función. Así pues, en una investigación realizada en Argentina por Contreras y Espinoza ( 2019) dieron a conocer que el 37% de estudiantes encuestados entre hombres y mujeres de 18 años de edad consideran que las emociones están presentes en nuestra vida desde que nacemos y juegan un papel relevante en la construcción de nuestra personalidad e interacción social.
Cabe recalcar que, Goleman (1999) afirma en su teoría sobre la inteligencia emocional, como la capacidad de entender las emociones ajenas, comprender las nuestras propias y gestionar nuestros estados sentimentales. Cualidades como la empatía, el control emocional, la motivación o las habilidades sociales forman parte de un espectro de capacidades. Además, se requiere algo más allá del intelecto para que nos vaya bien en la vida y alcanzar el éxito personal, puesto que las emociones, no son fijas y oscilan a lo largo de nuestra existencia.
En lo que concierne, a la necesidad de que los docentes no solo se preocupen por el área cognitiva sino también por lo afectivo en los estudiantes. Con respecto a la presente investigación el 45% de adolescentes manifiestan su acuerdo en que los profesores deben interesarse por ambos componentes, puesto que los dos se relacionan entre sí, para conseguir que el alumno fortalezca sus conocimientos. En un estudio llevado a cabo en Colombia por Rodríguez (2019)en la cual se encuestó a 620 estudiantes varones y mujeres entre los 18 años de edad, se muestra que el 60% de los jóvenes consideran que la persona profesional en educación cumple una función primordial en la vida de cada uno de sus alumnos, pues, su labor no sólo se centra en la transmisión de conocimientos, sino que se convierte en modelo de actitudes personales y emocionales. Mientras que, en una investigación llevada a cabo en Argentina por Mendieta (2018) se pudo evidenciar que el 70% de la población de adolescentes muestran su conformidad en cuanto al régimen de educación de su país puesto que las instituciones escolares trabajan en educación emocional, la misma que ha proporcionado muchas ventajas, facilitando el proceso de aprendizaje, el desarrollo personal y académico.
Así mismo, Castro (2021) sostiene que el componente cognitivo corresponde al saber, a la experiencia adquirida respecto al objeto de su actitud y el mismo se manifiesta mediante percepciones, ideas, opiniones, concepciones y creencias a partir de las cuales el sujeto se coloca a favor o en contra de la conducta esperada. En cambio el componente afectivo se pone de manifiesto por medio de las emociones y los sentimientos de aceptación o rechazo, que el sujeto activa motivacionalmente ante la presencia del objeto, persona o situación que genera dicha actitud. Es decir, el docente no solo debe mostrar mayor interés en el rendimiento académico de sus alumnos, sino también en los factores que incidieron en dicho problema.
De acuerdo a la dificultad para expresar lo que siente y piensa, la información obtenida de los adolescentes encuestados, evidencia que un 33% de hombres y mujeres se encuentran en un nivel de sociabilización medio, es decir, presentan ciertas dificultades para mantener o ampliar su vínculo social, puesto que, uno de los principales factores causantes es el estado de ánimo. En cuanto a este tema, un estudio realizado en España por Vázquez (2019) se encuestó a 250 estudiantes, de los cuales el 32% (80) de varones y el 68% (170) de mujeres demuestran que el 46% tiene complicaciones al momento de fomentar las relaciones sociales y esto depende en gran parte de la personalidad, del control y autorregulación de las emociones. El pilar fundamental de la educación emocional es buscar que las personas tengan las herramientas necesarias para conocer, expresar y manejar sus propias emociones y las de los demás, de manera que estas no afecten sus vidas sino que, por el contrario, promuevan el bienestar personal y social (Contreras, 2020).
Con respecto, a la preocupación sobre tener un buen estado de ánimo, el 48% de la población encuestada muestra interés con respecto a este tema, ya que del mismo dependerá en gran parte la forma de comportarse ante la sociedad. En un estudio llevado a cabo en Bolivia por Romero (2017) se pudo evidenciar que el 52% de los adolescentes entre los 16 y 18 años de edad, indican mucha importancia frente a su estado de ánimo, puesto que el control de sus propias emociones tanto positivas como negativas permiten enfrentarse a la realidad, tomar decisiones difíciles, situaciones poco agradables y etapas de cambio. Según esto, Ortiz (2021) considera que, la práctica de la enseñanza no sólo implica conocimiento, cognición y habilidad, es también una actividad emocional. Los psicólogos ahora reconocen las emociones como una de las tres clases fundamentales de operaciones mentales, junto con la motivación y la cognición, lo cual podemos convenir que la reacción emocional es algo omnipresente.
La inestabilidad emocional provoca fracasos escolares, puesto que, supone una dificultad para dar una respuesta adecuada a la magnitud del estímulo, se han evaluado dilatadamente este tipo de problemas y hay un bagaje importante de conocimientos acerca de ello. Sin embargo su incidencia es de difícil determinación, especialmente por la gran cantidad de diferentes tipos de trastornos de la ansiedad, es decir, la inestabilidad provoca inseguridad en la persona para actuar y pensar de una manera clara y correcta, ya que procede de una forma inconsciente es por esta razón que es fundamental que tanto lo cognitivo como lo afectivo estén estrechamente ligados en la vida de los individuos (Valadez et al., 2017).
Empero, respecto a la inestabilidad emocional la cual influye en los fracasos escolares, el presente trabajo investigativo muestra que el 38% de los adolescentes encuestados presentan una falta de estabilidad en sus emociones lo cual los pone más propensos a padecer grados elevados de ansiedad, desequilibrio emocional, depresión y un bajo nivel de aprovechamiento escolar; por otra parte, el 7% si se encuentra en un nivel emocional equilibrado. Estos resultados, se ven respaldados por los encontrados en un estudio realizado en la ciudad de México, por Briones (2019) quien encontró que en un 9,5% de estudiantes poseen una correcta estabilidad emocional para su formación personal, mientras que, en el rango bajo se destaca un porcentaje que equivale al 42% es una cifra altamente preocupante, debido a que hombres y mujeres no tienen un buen estado de ánimo y esto mucha de las veces se ve reflejado en su desempeño académico.
De este modo en todos los estudios mencionados se puede observar la estrecha relación que existe entre el estado emocional y el rendimiento académico y como se ve afectada en su calidad de vida. Estos resultados permiten suponer que los adolescentes presentan dificultad en la regulación y control de sus propias emociones lo cual puede ser un componente negativo en su calidad de vida, causado por múltiples factores como personales, sociales y académicos. Siguiendo este pensamiento las emociones son impuestas por la sociedad y que esta también ha definido que algunas de las emociones son negativas y otras positivas; puesto que, las mismas generan respuestas adaptativas y fisiológicas (Vázquez et al., 2015).
5. CONCLUSIONES
Luego del análisis de los resultados de la investigación acerca del “Estado emocional y su incidencia en el bajo rendimiento académico de los adolescentes”, se llega a las siguientes conclusiones:
El estado emocional tiene gran influencia en el bajo rendimiento académico, así como en la inestabilidad psíquica del individuo. Del mismo modo, la ausencia de metas cumplidas, la falta de proyectos de vida, el desinterés de superación, la búsqueda de originalidad, el alejamiento del círculo familiar, la falta de apoyo familiar, entre otras, progresivamente afectan su vida personal, social, afectiva y escolar.
La adolescencia es uno de los periodos más complejos, así pues, por experimentar diferentes cambios de orden biológico, fisiológico, social, físico y por estar expuestos a diversos estímulos tanto internos como externos, origina desequilibrio emocional la misma que influye significativamente en diversos ámbitos de la vida del individuo, en especial en el rendimiento académico.
Un número considerable de docentes se interesan únicamente por el rendimiento académico, es decir, por la parte cognitiva olvidándose que otro factor importante también es el área afectiva; sabiendo que estos dos componentes deben estar siempre ligados para conseguir un aprendizaje significativo y de calidad. Se considera fundamental que las instituciones educativas realicen proyectos de educación emocional, el mismo que servirá para fomentar la salud mental de los estudiantes.
Existe la necesidad de que se realicen a futuro investigaciones más a profundidad como estudios de revisiones sistemáticas con la finalidad de suplir algunas falencias en la literatura y conseguir mayores evidencias empíricas en el área del estado emocional y el bajo rendimiento académico.
Conflicto de intereses:
Los autores declaran que no incurren en conflictos de intereses.
Fuentes de financiamiento:
Los autores declaran que no recibieron un fondo específico para esta investigación.
Aspectos éticos:
Los autores declaran no haber incurrido en aspectos antiéticos, ni haber omitido aspectos legales en la realización de la investigación.
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