Resumen
El objetivo principal de este artículo fue determinar las habilidades socioemocionales de los docentes en una escuela en Colombia. Estas habilidades permiten el reconocimiento propio y el del otro, así como la aceptación y la acción asertiva frente a los sentimientos. La escuela, como espacio de encuentro, interacción y aprendizaje continuo, se convierte en un entorno propicio para la adecuada gestión emocional tanto de estudiantes como de docentes, siendo estos últimos pilares fundamentales. En este trabajo, se presenta un estudio realizado con 40 docentes de una institución educativa. Los participantes completaron la TMMS-24, Escala Rasgo de Metaconocimientos sobre Estados Emocionales, lo que proporcionó un enfoque cuantitativo para la recolección de datos. El objetivo principal fue analizar cómo gestionan las emociones este grupo de docentes y, además, utilizar estos resultados como una oportunidad para sensibilizar a los maestros sobre la importancia de ser conscientes de sus propias emociones y las de sus estudiantes en el día a día del aula y en las relaciones que se establecen en ella. Los hallazgos revelaron que la mayoría de los docentes muestran un adecuado manejo emocional, ya que, en las tres dimensiones investigadas en los cuestionarios, se evidenció que la mayoría se encuentra en un nivel adecuado de reconocimiento, comprensión y gestión de las emociones. Esto se traduce en mejores desempeños laborales, niveles de satisfacción más altos en los docentes y una mejor comprensión de las situaciones individuales de cada estudiante.
Palabras clave
1. INTRODUCCIÓN
Las competencias socioemocionales (CSE) son habilidades que contribuyen a la comprensión y gestión de emociones, a relacionarse positivamente y en la toma de decisiones. En el contexto educativo, las CSE de los docentes son fundamentales para una enseñanza de calidad, en aspectos de su rol docente como la relación con los estudiantes, la gestión del aula, la enseñanza y la propia salud y bienestar. Como lo mencionan Buitrón y Navarrete (2018) la finalidad de la educación considera esa formación de estudiantes emocionalmente competentes, que reconozcan y manejen sus emociones, que se relacionen con el otro adecuadamente, contribuyendo a la convivencia pacífica.
Asimismo, Barrietos et al. (2019) hacen referencia a la importancia de formar a los profesores desde la parte emocional, durante todo el proceso de su preparación, en pro de la educación de los alumnos. Esto invita al fortalecimiento de habilidades socioemocionales en docentes, para que de esta manera se vea fortalecida la educación en todos los niveles. En ese sentido Gutiérrez y Buitrago (2019) sostienen que “se ha encontrado que la expresión emocional de los docentes incide de forma directa y significativa en la relación con sus estudiantes” (p. 178), lo que implica que, a mayor expresión de las emociones por parte de los docentes, será mejor la relación con sus estudiantes y estos últimos por su parte aprenderán a expresarse asertivamente.
Seguidamente Rendón (2019) resalta la necesidad de que haya desarrollo de competencias sociales y emocionales tanto en la escuela, como en las instituciones encaminadas a la formación de docentes, con la idea de que es muy difícil enseñar con calidad ante la ausencia de bienestar docente. Lo que lleva a poner especial atención en el bienestar de quienes tienen en sus manos la formación de niños y jóvenes, con miras de una educación de calidad. “Las competencias socioemocionales docentes impactan positivamente la relación docente-estudiante, así como en la gestión y clima de aula; a su vez, influyen en los resultados académicos y competencias socioemocionales de los estudiantes” (Lozano et al., 2022, p. 1), es decir, para encontrar la calidad en la educción se debe prestar especial atención a las emociones de quienes intervienen en el proceso de enseñanza aprendizaje.
Son muchas las personas e instituciones que se han dedicado a dar relevancia a las competencias socioemocionales a partir de diferentes estudios y trabajos, Torres (2018) analiza con su trabajo la relación entre las competencias socioemocionales, las creencias de autoeficacia y el burnout en docentes mexicanos; Atachahua (2018) buscó determinar en qué medida se relaciona las competencias socioemocionales en la gestión de la calidad humana docente; Cuadra et al. (2018) presentan su trabajo sobre Teorías subjetivas en docentes sobre el aprendizaje y desarrollo socioemocional; Chica et al. (2020) sustentan que la educación requiere que la nueva sociedad supere el paradigma cognitivista y avance hacia una educación más integral; Lozano et al. (2022) presentan una revisión sistemática de la literatura sobre competencias socioemocionales en docentes de primaria y secundaria.
Es así como se da relevancia a la formación en educación emocional también a aquellos que se están formando para ser maestros, Cejudo et al. (2016) aborda la importancia de la formación en educación emocional para los futuros maestros, sobre la importancia y la necesidad de formación en educación emocional para su desempeño profesional. Se destaca que los alumnos consideran muy importante la formación en competencias emocionales complementarias, seguidas por competencias emocionales interpersonales e intrapersonales.
En ese orden Llorent et al. (2020) hacen referencia a las Competencias Socioemocionales Autopercibidas en el profesorado universitario en España analizando su nivel de competencias socioemocionales y el impacto de las mismas en el éxito educativo del alumnado, destacando la importancia de desarrollar tanto áreas académicas como sociales y emocionales en la formación integral de los estudiantes. De eso se trata la educación integral, de tener en cuenta todos los ámbitos de quienes se están educando, su integridad, la parte académica y la emocional, para estar más cerca del éxito educativo.
Goleman (1995) hace referencia a que, por experiencia, a la hora de moldear las decisiones y acciones, el sentimiento cuenta tanto (y a menudo más) que el pensamiento, en conclusión, para bien o para mal, la inteligencia puede quedar en nada cuando las emociones dominan, de ahí entonces la importancia de fortalecer la inteligencia emocional, de ser consecuentes con las emociones, como regularlas y actuar inteligentemente en torno a las misma. “Las habilidades intrapersonales e interpersonales, que vienen a definir la IE, son entonces claros predictores de éxito en todos los sentidos” (Danvila & Sastre 2010, p. 109).
2. MÉTODO
En nuestra investigación, se aplicó el método cuantitativo para procesar e interpretar los datos, alineándonos con la visión de quienes indican que este enfoque implica la recopilación y análisis de datos para responder a preguntas de investigación y comprobar hipótesis ya formuladas. Este método se fundamenta en la medición numérica y el conteo, dentro de una población. Su alcance fue correlación, debido a la intención de medir la asociación entre temáticas; su diseño fue no experimental, es decir, la recolección de datos se dio en un solo momento sin la manipulación de los objetos de estudio (Hernández Sampieri & Mendoza Torres, 2018; Monje Álvarez, 2011; Ñaupas Paitán et al., 2018).
Se llevó a cabo una investigación primordialmente cuantitativa, con algunos rasgos cualitativos, lo que permitió el acercamiento a algunos conocimientos básicos y diferentes formas de entender la manera como un grupo de docentes gestiona sus emociones. La justificación se complementa con la condición en que se trataron los datos, los que a su vez tuvieron alcance descriptivo, permitiendo la cuantificación de las dimensiones abordadas, como orientan Hernández y Mendoza (2018), trabajando con resultados de la población específica con la que se hizo recolección de datos (Hernández et al., 2014).
Se hizo uso del cuestionario como instrumento, el cual es considerado el más usado para recolectar datos. El cuestionario para el caso particular es el TMMS-24 que está basada en Trait Meta-Mood Scale (TMMS) del grupo de investigación de Fernández-Berrocal et al. (1998). La escala original es una escala rasgo que evalúa el metaconocimiento de los estados emocionales mediante 48 ítems.
Para este estudio se recoge información a partir de la aplicación de este cuestionario a la población determinada por 40 docentes de la Institución Educativa Escuela Normal Superior de la Presentación del municipio de Pensilvania, al oriente del departamento de Caldas, Institución urbana que se escogió como la población, ya que se podía tener acceso a la información de los docentes, debido al trabajo realizado con ellos durante los años 2022 y 2023, a través del acompañamiento mediante el Programa Todos a Aprender del Ministerio de Educación Nacional, MEN (2022). Se escogió este grupo, entre 10 instituciones, 2 urbanas y 8 rurales del municipio; debido al tamaño de la población se consideran todos como objeto de estudio sin requerirse una muestra, estos 40 docentes equivalen a la totalidad de docentes de la institución.
La escala de Rasgo de Metaconocimientos sobre Estados Emocionales fue diligenciada por cada docente siguiendo las instrucciones, seleccionando la afirmación que mejor se expresaba sobre sus emociones y sentimientos. Donde leyeron cada uno de los 24 ítems e indicaron el grado de acuerdo o desacuerdo con respecto a las mismas. Se uso un libro de Excel para cada participante, el cual al diligenciarlo automáticamente arrojaba los resultados de cada cuestionario.
3. RESULTADOS
Tabla 1
Resultados para cada una de las tres dimensiones
|
Atención |
Claridad |
Reparación |
|||
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Adecuada atención |
26 |
Adecuada comprensión |
21 |
Adecuada regulación |
20 |
|
Debe mejorar su atención: presta demasiada atención |
4 |
Excelente comprensión |
13 |
Excelente regulación |
13 |
|
Debe mejorar su atención: presta poca atención |
10 |
Debe mejorar su comprensión |
6 |
Debe mejorar su regulación |
7 |
Los resultados que se obtuvieron del cuestionario TMMS-24, presenta tres dimensiones, clasificadas en la tabla, a las cuales los docentes respondieron de manera sincera según su situación particular y sus experiencias diarias con respecto a las emociones que experimentan y el control sobre las mismas. En el apartado que se expone a continuación se presentan la interpretación de los resultados obtenidos de las encuestas aplicadas a los 40 docentes, cuya edad es considerada en rango amplio que varía entre los 30 y 55 años, en cuanto al sexo de estos está distribuido en cuanto a las mujeres en un número total de 32 y los hombres de 8.
Después de analizar cada cuestionario quedó evidente que los docentes que los diligenciaron, en general tienen buen manejo de sus emociones, entienden sus sentimientos adecuadamente, comprenden sus estados emocionales y algo muy importante es que son capaces de regular sus propios estados emocionales, lo que aporta a una educación de calidad, a una sana convivencia, a buen clima de aula y lo más importante es que más fácilmente pueden orientar a sus estudiantes hacia el desarrollo de habilidades socioemocionales. Con los 40 cuestionarios diligenciados y sus respectivos análisis se obtuvieron los siguientes resultados para cada una de las tres dimensiones:
Figura 1
Resultados de la dimensión atención
Esto indica que en la dimensión atención, que hace referencia a la atención emocional, la cual para el caso de la población encuestada es adecuada, lo que se podría interpretar como un grupo de docentes que en su mayoría son capaces de atender a los sentimientos de forma asertiva; lo que contribuye a mayor empatía con sus estudiantes que en definitiva es lo ideal en toda institución educativa y aula de clase para que haya excelentes desempeños de los actores educativos. No hay que desconocer que un porcentaje menor hace referencia a que deben mejorar su atención ya que prestan demasiada atención, lo que indica que se preocupan demasiado por esa emoción que están experimentando y es algo que debe mejorarse, porque puede ocasionar estrés, niveles de ansiedad y hasta depresión en los docentes, que impediría en algún momento su adecuado desempeño profesional.
En el caso contario con los docentes restantes, quienes también deben mejorar su atención ya que prestan poca atención, también susceptible de mejora con el fin de que a las emociones particulares se les debe prestar atención en el momento en que se estén experimentando, es una manera de autoconocimiento que redunda en una mejor gestión de situaciones diarias y más aún desde el rol de docentes se debe mejorar estos aspectos para estar preparados a la orientación de los estudiantes. Lo que indica que posiblemente en los dos últimos casos los docentes puedan requerir algún tipo de orientación con respecto a la gestión de las emociones. Ante esto Bonilla y Moreno (2023), hacen referencia a la identificación en intereses investigativos sobre el servicio de orientación, mostrando la importancia de comprender la función pedagógica y social de los orientadores escolares, los cuales están en cada Institución Educativa y en quienes el docente de aula podría apoyarse para esa adecuada atención emocional.
Figura 2
Resultados de la dimensión claridad
Para el caso de la dimensión claridad, que hace énfasis en la claridad de los sentimientos, indica que casi todos los docentes comprenden bien sus estados emocionales, lo que expresa esa inteligencia emocional que cada uno manifiesta, su autoconocimiento y autoconciencia, indica que conocen y aceptan la emoción que experimentan en determinado momento de la vida y actúan asertivamente alrededor de la misma, son personas que normalmente viven tranquilas, contribuyendo a la sana convivencia y a la salud mental. Sin desconocer que hay un pequeño grupo que debe mejorar su comprensión, darse la oportunidad de conocerse mejor a sí mismos, de reconocer momentos y situaciones detonantes de diferentes sentimientos que deben ser agenciados de manera inteligente, combinando la inteligencia emocional con su praxis diaria, para que de esta manera pueda asegurar un desempeño optimo, indicador de docentes emocionalmente saludables.
Fernández y Extremera (2005) hablan precisamente de la Inteligencia Emocional y la educación de las emociones desde el Modelo de Mayer y Salovey, argumentando que las emociones ayudan a resolver problemas y posibilitan la adaptación al medio; a partir de esa habilidad que está centrada en el manejo de la información emocional y que da la posibilidad de hacer uso de las emociones propias, para llegar a un razonamiento efectivo, con apertura a la posibilidad de pensar de manera más inteligente, lo que implica mejores decisiones, un actuar consciente y flexible de acuerdo a las circunstancias y al lugar en el que se esté desarrollando una situación específica.
Figura 3
Resultados de la dimensión reparación
En la dimensión que hace referencia a la reparación emocional, se indica que la gran mayoría de participantes tienen adecuada regulación de sus emociones, lo que significa que son capaces de regular los estados emocionales de forma correcta, que saben actuar ante diferentes circunstancias, saben cuándo deben actuar y cuando y no, saben cuándo detenerse a pensar un poco, cuando tomar mayor tiempo para una decisión, una reacción o respuesta a estimulo. Se resalta un pequeño grupo donde el resultado es que deben mejorar su regulación, darse la oportunidad de sentir, luego pensar y finalmente actuar, lo que ayuda a tener una vida más armónica para sí mismo y para con los demás.
Sería el ideal que todos los docentes tengan esa capacidad de reparación emocional, que regulen sus emociones en el momento y lugar preciso, manifestando el control de las propias situaciones, lo que dará parte de tranquilidad y de motivación a los estudiantes y personas en general con quienes convivan. Extremera y Fernández (2003) reconocen que los docentes a diario están observando las diferencias de sus alumnos tanto a nivel académico como en sus habilidades emocionales; son diferencias que no pasan por alto los padres, los compañeros de clase y tampoco la ciencia. Todas esas habilidades propias de cada persona, contribuyen a la a adaptación del alumno en clase, a su bienestar emocional y por su puesto en sus logros académicos y en su futuro laboral. En definitiva, se trata del uso, la comprensión y la regulación de los estados de ánimo, que en ultimas es el campo de estudio de la inteligencia emocional.
4. DISCUSIÓN
Es indudable que tener el acercamiento con la manera en que los docentes de una institución educativa gestionan sus emociones, permitió un diálogo entre autores, referentes fundamentales para el tema de las competencias socioemocionales. Es el caso de Ferreira et al. (2020) quienes discuten en su artículo sobre la promoción del aprendizaje social y emocional sostenible en la escuela a través de un ambiente de aprendizaje centrado en las relaciones, métodos de enseñanza y evaluación formativa, proporcionando información sobre cómo crear un ambiente de aprendizaje positivo y de apoyo que fomente el desarrollo social y emocional entre los estudiantes, precisamente pensado en esa formación integral del estudiante.
Por otro lado se encuentra similitud con el trabajo de Duraiappah y Chatterjee, (2020) en el sentido de reconocer que definitivamente los docentes tienen que ser creativos para ayudar a los jóvenes a enfrentar el desafío de un mundo que cambia rápidamente, y es justo allí donde la inteligencia emocional y las habilidades sociales pueden convertirse en grandes activos para navegar a través de esos cambios; los cuales necesariamente influyen en la vida, el comportamiento y el desempeño tanto de docentes como de estudiantes.
Es importante traer al contexto escolar herramientas e instrumentos que den cuenta de la gestión emocional de docentes. En correspondencia con el propósito de este estudio Collie (2019) presenta en su trabajo un modelo integrado que reconoce los mecanismos y manifestaciones de la competencia social y emocional, basándose en fundamentos teóricos de la teoría de la autodeterminación y aplicándolos en el contexto escolar, presentando un modelo integrado que reconoce tanto los mecanismos como las manifestaciones de la competencia social y emocional (SEC) en el contexto escolar, proponiendo que la satisfacción de las necesidades psicológicas básicas promueve la motivación autónoma social y emocional, lo que a su vez conduce a comportamientos social y emocionalmente competentes. Esto indica que todo es un complemento y se requiere ser competentes social y emocionalmente para que haya equilibrio en el contexto escolar.
Por su parte Aldrup et al. (2020) en su investigación tuvieron como objetivo desarrollar una prueba de juicio situacional basada en la teoría de las capacidades socioemocionales de los docentes, más específicamente, de su emoción, habilidades de regulación y gestión de relaciones, brindando la oportunidad de evaluar la capacidad de los docentes, fortalezas en el dominio socioemocional y ayudarlos a aprender sobre estrategias para mejorar su regulación emocional y gestión de relaciones. Esto es importante ya que primero debe ser el docente quien gestione sus emociones y tenga relaciones saludables, para posteriormente apoyar a sus estudiantes en ello.
De igual manera Lozano et al. (2021), muestran en su investigación cómo las competencias sociales y emocionales (CES) se han posicionado como un elemento central en el desarrollo humano por la alta capacidad predictiva que tienen ante las variables relacionados con el contexto educativo, de modo que, en los últimos años, las organizaciones internacionales, como la Unión Europea, las Naciones Unidas y la OCDE han reconocido su relevancia. Lo cual indica que el enfoque está bien definido cuando se da prelación a las competencias sociales y emocionales como base para la formación integral de los estudiantes.
Por otro lado, Arias et al. (2020) presentan información sobre la importancia de desarrollar habilidades socioemocionales en los estudiantes y el papel que los docentes pueden desempeñar en este proceso, destacando la importancia de que los docentes se sientan preparados para enseñar estas habilidades y de que se incorporen en los estándares de aprendizaje. Además de reconocer que quien se desempeña en el sector educativo debe responder a muchas competencias, debido a su rol en el entorno educativo y el contacto con el mismo, las situaciones diarias a las que debe enfrentarse y dar solución, lo que hace necesario el desarrollo de la inteligencia emocional (Puertas et al., 2018).
Este estudio en particular se relaciona con otros que buscaron conocer la gestión de emociones por parte de un grupo de docentes, al respecto Extremera y Fernández (2005) hacen referencia a ese proceso reflexivo estrechamente asociado a los estados de ánimo, donde son aquellos con mayor claridad y reparación de emociones quienes están en la condición de disminuir pensamientos negativos y generar más pensamientos positivos. Por su parte Palomera et al. (2019) sugieren que un docente requiere necesariamente de esas destrezas de comunicación y relación positiva con quienes integran la comunidad educativa; a la vez que se autorregula y maneja el aula, fortaleciendo el trabajo en equipo y la toma de decisiones de manera responsable y ética que contribuyan a la resolución de problemas en el contexto educativo, buscando siempre mejorar la calidad de la enseñanza por parte del docente y la vez el aprendizaje del estudiante.
Es de considerar que docentes urbanos y rurales pueden gestionar de manera diferente sus emociones, ya que el docente rural está más cerca de su comunidad y esto trae consigo ciertas bondades como el buen clima organizacional, el trabajo colaborativo, buenos aprendizajes, todo sustentado por diversos estudios como lo mencionan Muñoz y Navarro (2023). Tal vez los desafíos que enfrenta la población rural permiten ese acercamiento y fortalecimiento de relaciones reciprocas, Bonilla & Muñoz (2022) hacen mención de esos desafíos, los cuales están relacionados con dificultades de acceso de la población a la escuela y escasa o nula conexión a las redes de información, los cuales fueron más evidentes en época de pandemia. Deben proponerse acciones encaminadas a dar solución a las dificultades que debe superar el docente rural unitario que atiende en un mismo espacio a estudiantes de diferentes grados y edades, a partir de interacciones empáticas que favorecen las dinámicas de aprendizaje de los estudiantes (Rodríguez & Marquínez, 2024).
Pensando en esa necesidad de fortalecer las emociones en la comunidad educativa, el Programa Todos a Aprender del Ministerio de Educación Nacional, MEN (2022), dentro de los objetivos de la ruta de formación y acompañamiento hace énfasis en el desarrollo y fortalecimiento de las competencias socioemocionales, a través de la formación a los docentes y con el acompañamiento insitu y trabajo con los estudiantes, haciendo uso del material emociones para la vida, Programa de Educación Socioemocional, (MEN. s.f.) y con la aplicación y análisis del instrumento cuestionario auxiliar, de la estrategia del Gobierno Nacional “evaluar para avanzar”, que permite recoger información sobre habilidades socioemocionales de los estudiantes, (MEN. s.f.).
La importancia que las competencias socioemocionales tienen para el desarrollo personal, académico y profesional del alumno y del docente en una sociedad que demanda nuevas competencias sociales y laborales es indiscutible, como lo afirma Díaz (2014). Aunque, Rendón et al. (2016) reconocen que a pesar del notorio incremento en cuanto a investigaciones enfocados en las competencias socioemocionales dada la importancia en diferentes aspectos de la vida, la educación socioemocional no es un tema prioritario de autorreflexión en el campo educativo, ya que se centra en las competencias intelectuales dejando de lado la educación socioemocional, los sentimientos de los estudiantes y los propios del docente.
Es así como López et al. (2020) reflexionan acerca de los cambios y las transformaciones que han gestado un modelo educativo ajustado al aprendizaje de los estudiantes, teniendo como referencia la formación de los docentes, formación que se ha visto retada por la necesidad de fortalecer las competencias socioemocionales en los docentes, lo cual contribuye al rendimiento académico de los alumnos, favorece el clima en el aula, la convivencia escolar y la formación ciudadana. Definitivamente los programas enfocados en el afianzamiento de competencias socioemocionales tienen efectos positivos en los docentes, ya que mejoran su percepción, comprensión, regulación emocional, empatía, eficacia y bienestar docente, según Contreras et al. (2023).
Finalmente es necesario hacer mención de algunas limitaciones que fueron evidentes en el estudio, tales como la población solo del contexto urbano, lo que impide una comparación real con el contexto rural; por otro lado, la mayor parte de la población fueron de sexo femenino, por tanto, el estudio arroja resultados más certeros en torno a la mujer y su gestión de emociones. Es entonces cuando se puede afirmar que una réplica del estudio resultaría interesante en otros contextos, y con poblaciones diferentes; tal vez en lugares rurales, o en grandes ciudades, con docentes universitarios, ya que el tema de gestión emocional es demasiado amplio y toca a toda persona independientemente de su profesión, o de su lugar de trabajo.
5. CONCLUSIONES
En coherencia con el objetivo señalado, este trabajo proporcionó información fundamental para conocer sobre las habilidades socioemocionales de los docentes. Con la que se concluye que en su mayoría tienen adecuada gestión de emociones, lo que los hace personas más felices, que disfrutan su trabajo y aseguran calidad educativa al entregarse a su profesión estando emocionalmente tranquilos, con apertura y empatía para con los otros, serán entonces quienes den un lugar especial a las emociones de sus estudiantes a la vez que trabajan los diferentes contendidos.
En las tres dimensiones por las que se indagó, fue satisfactorio encontrar un grupo de docentes con nivel adecuado de manejo de emociones, que son conscientes de estas, al reconocerlas y comprenderlas, lo que les da la posibilidad de gestionarlas asertivamente. Esto sin duda aporta al buen desempeño laboral y por ende a mayor motivación por parte de los estudiantes, ya que encuentran en su institución y en su aula de clase una formación integral, un acompañamiento constante y un lugar seguro para convivir y aprender.
El atender las emociones, comprenderlas y regularlas permite a cada persona su autoconocimiento y autoregulación, dando espacio a la tranquilidad, a la salud mental y a un buen manejo de conflictos, contribuyendo de manera decidida a la paz y la sana convivencia, sobre todo en este grupo de docentes que a diario enfrentan diversas situaciones en sus aulas, que atienden poblaciones diversas, con un sinnúmero de situaciones propias y casos en los cuales el docente debe actuar como mediador.
Es importante resaltar que según los resultados también hay algunos docentes que deben prestar mayor atención a la manera como están gestionando las emociones, si les prestan demasiada o poca atención, si les cuesta comprenderlas y por ende regularlas adecuadamente. Es algo normal en una población tan diversa y que a diario debe enfrentar situaciones y problemas de toda índole; lo importante es reconocer la necesidad de mejoramiento y la posibilidad de llegar a ese estado óptimo.
Para apuntarle a la calidad educativa es fundamental primero tener inteligencia emocional, la cual se ve representada en esas habilidades socioemocionales que se van fortaleciendo a lo largo de la vida, con las diferentes situaciones que se enfrentan y que desencadenan emociones, a las cuales se les debe prestar la atención adecuada, que permite comprenderlas y regularlas. Tener estudiantes felices en las aulas, que gestionen sus emociones asertivamente es el primer paso para construir futuro, para construir sociedad, mediante aprendizajes significativos que aseguren la calidad.
Conflicto de intereses / Competing interests:
El autor declara que no incurre en conflictos de intereses.
Rol de los autores / Authors Roles:
No aplica.
Aspectos éticos/legales:
El autor declara no haber recibido ningún fondo de financiamiento para esta investigación.
Fuentes de financiamiento / Funding:
El autor declara no haber incurrido en aspectos antiéticos en esta investigación ni haber omitido aspectos legales en la realización de la investigación.
Referencias
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